EL CONTRIBUYENTE PERDERÁ UNOS 600 MILLONES

España usa un truco contable con Bruselas para evitar un ajuste más duro en Ceiss

A la hora de calcular el porcentaje que suponen las ayudas públicas sobre el activo, el Gobierno ha tomado el balance combinado de las dos entidades

Foto: El comisario europeo de Competencia, Joaquín Almunia (EFE)
El comisario europeo de Competencia, Joaquín Almunia (EFE)

El ajuste impuesto por Bruselas en Banco Ceiss (Caja España-Duero) para aprobar su absorción por Unicaja podía haber sido mucho mayor, pero el Gobierno español ha usado un truco para evitarlo: a la hora de calcular el porcentaje que suponen las ayudas públicas sobre el activo, ha tomado el balance combinado de las dos entidades, cuando Ceiss se mantendrá independiente como una filial para no 'contaminar' a la caja que preside Braulio Medel. Si hubiera tomado sólo el balance de Ceiss, las ayudas habrían superado el 1% de los APR (activos ponderados por riesgo) y los recortes exigidos por el comisario Joaquín Almunia habrían sido mucho más duros. Además, ha traspasado ayudas autorizadas para el 'riesgo Sareb' a cubrir la litigiosidad de los preferentistas para reducir aún más el importe.

Como explicó el martes El Confidencial, Bruselas ha aceptado las nuevas ayudas públicas a cambio de una modificación del term sheet (hoja de ruta) de la reestructuración de Ceiss que implica una reducción adicional al inicialmente previsto del 15% de su balance, del 10% de su cartera crediticia, del 5% de sus oficinas y del 5% de su plantilla (los despidos previstos hasta el 31 de diciembre de este año se mantendrán intactos, pero habrá otro ERE antes del fin de 2016).

Pues este es el ajuste más pequeño que podía imponer la Comisión Europea. Las ayudas públicas para la operación que tenía que aprobar ascendían a 401 millones, divididos en 160 millones para el arbitraje de los antiguos preferentistas de Ceiss que han acudido al canje de Unicaja y los 241 que ha arrancado Medel para cubrir el coste de las demandas de los que no han acudido. Esta cifra superaba por mucho el 1% de los APR de Ceiss en solitario, de ahí que el FROB haya sumado los APR de Unicaja como si fueran a fusionarse en una sola entidad.

El presidente de Unicaja, Braulio Medel. (EFE)
El presidente de Unicaja, Braulio Medel. (EFE)
Pero la realidad es que no va a ser así, sino que Ceiss va a ser una filial de Unicaja totalmente independiente en la que esta última no está dispuesta a poner un euro aunque tenga déficit de capital. Así se reconoce en el propio folleto de la oferta: "Se hace constar expresamente que tras la eventual adquisición de Banco CEISS, Unicaja Banco y Banco CEISS operarán de forma completamente independiente (...) sin que exista compromiso alguno por parte de Unicaja Banco de ofrecer apoyo, refuerzo ni garantía financiera o de liquidez alguna a Banco CEISS".

Pero ese truco tampoco era suficiente, puesto que el 1% de los APR conjuntos se situaba en 323 millones, según fuentes del FROB. Así que ha tenido que hacer otro 'apaño' para no pasarse del límite. Como también adelantó este medio el pasado mes de abril, Medel consiguió que el fondo público cubriera el coste del llamado 'riesgo Sareb' (posibles diferencias de valoración con el precio pagado por el banco malo a Ceiss por sus activos inmobiliarios), a partir de 40 millones y hasta 240 (200 millones en total). Esta ayuda ya estaba aprobada por Bruselas. 

Pues bien, Unicaja ha llegado a un acuerdo con la Sareb que cifra estas diferencias –por errores, activos traspasados incorrectamente, valoraciones inadecuadas, etc.– en 41 millones, según las citadas fuentes del FROB. Por tanto, de esa cifra Ceiss pone la citada franquicia de 40 millones y el FROB sólo uno. Y como tenía autorizados 200 millones por Bruselas, le sobran 199 que puede dedicarlos a otra cosa. Y eso es lo que ha hecho: traspasar de esa hucha los 160 millones que estima que necesita para atender el arbitraje (inicialmente lo estimaba en 200, pero ha rebajado la cifra ante la baja aceptación de la oferta de Unicaja, del 60,66%; es necesario acudir a la oferta para tener derecho al arbitraje).

Con esta jugada, España consigue que la cifra que tiene que aprobar Bruselas se quede en los 241 millones nuevos otorgados a Unicaja para salvar la operación. Y como esa cantidad es inferior a los 323 millones del límite permitido por la Comisión, ha conseguido la aprobación preliminar –aunque tiene que ser corroborada posteriormente– y, sobre todo, ha permitido que a cambio sólo exija un ajuste "moderado". De lo contrario, las fuentes citadas aseguran que los recortes habrían sido "mucho más graves".

Pérdidas para el Estado de entre 600 y 700 millones

Más allá de los trucos para conseguir la autorización de Bruselas, la integración de Ceiss en Unicaja tendrá un coste para el erario público de entre 600 y 700 millones, en función del coste final del arbitraje y de las demandas judiciales de los tenedores de preferentes y subordinada. En el lado de los costes, hay que sumar los 525 millones inyectados por el FROB 1 –y que se dieron por perdidos con la declaración de Ceiss como entidad en causa de resolución– más los 241 millones estimados para los litigios, los 160 millones del arbitraje y el millón del 'riesgo Sareb'. En total, 927 millones.

En el lado de los ingresos, los 604 millones del rescate europeo inyectados en forma de CoCos (convertibles contingentes) que Ceiss debe devolver al FROB en un plazo máximo de cinco años –para que el FROB se lo retorne a su vez al MEDE– generan unos intereses del 8,5% anual, lo que arroja unos ingresos de 256,7 millones en los citados cinco años. Si restamos esta cifra de los 927 millones, resulta una pérdida de 670,3 millones, que podrá minorarse si finalmente los costes provocados por los preferentistas son menores de lo esperado.

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