BRUSELAS SE PRONUNCIARÁ ESTA SEMANA

Medel exige que la absorción de Caja España no 'contamine' a Unicaja

Braulio Medel, el presidente de Unicaja, ha conseguido imponer al Banco de España una serie de condiciones para quedarse con Ceiss (Caja España-Duero), sabedor de que

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Medel exige que la absorción de Caja España no 'contamine' a Unicaja
Braulio Medel, el presidente de Unicaja, ha conseguido imponer al Banco de España una serie de condiciones para quedarse con Ceiss (Caja España-Duero), sabedor de que la alternativa es una nueva nacionalización que ni el supervisor ni el Gobierno quieren. Esas condiciones se resumen en que la operación no 'contamine' a la caja malagueña, para lo que exige que Ceiss se mantenga como una filial y no se fusione con ella, que la inyección de capital europeo se haga en forma de CoCos y no de acciones, y que los tenedores de preferentes no puedan superar un porcentaje del capital de la caja castellana. El único obstáculo es Bruselas, que debe pronunciarse esta semana sobre la operación.

Si se sale con la suya, será el colofón a un proceso que dura desde marzo de 2011, en el que Medel ha aprovechado los sucesivos cambios normativos que se han producido desde entonces para obtener cada vez más ventajas. Ya en 2011 forzó un aumento del porcentaje de Unicaja en la fusión y el año pasado logró que el Banco de España le concediera ayudas de hasta 2.000 millones para compensarle por el cambio de las reglas del juego que suponían los dos decretos 'De Guindos'. En diciembre, renunció a ese dinero a cambio de recibir Ceiss saneada y recapitalizada con el dinero europeo. Pero Bruselas no aprobó este plan porque consideraba que llegaba tarde y que no era irreversible (al contrario que la operación similar de Ibercaja con Caja3). Ahora bien, concedió a Medel una prórroga para alcanzar un acuerdo definitivo de última hora antes de que se produzca la inyección de los 604 millones del rescate europeo comprometidos en Ceiss, prórroga que finaliza esta semana.
 
Ahora, pretende culminar este proceso con una integración a medida en la que ha planteado numerosas exigencias (aunque ha renunciado a su planteamiento de máximos, que era lograr unas condiciones similares a las obtenidas por la Caixa en la compra de Banco de Valencia), según fuentes conocedoras de la situación. La primera de estas condiciones es que la operación no se haga mediante una fusión, sino que Ceiss pase a ser una filial prácticamente al 100% de Unicaja -la participación de Caja España y Caja Duero será residual-. De esta forma, establece un cortafuegos para que ni los problemas de Ceiss ni su rescate por el Mecanismo de Estabilidad Europeo 'contaminen' la solvencia de Unicaja. Del mismo modo, evita una posible entrada del FROB en su capital.
 
Desde la entidad andaluza, justifican esta fórmula porque "Ceiss tiene un plan de recapitalización en solitario impuesto por la Comisión Europea que hay que cumplir". Sin embargo, el plan de Caja3 fue aprobado -al contrario que el de Unicaja- precisamente porque planteaba su fusión total e irreversible con Ibercaja, aunque las ayudas públicas son sólo para la primera. Es decir, el comisario Joaquín Almunia se decantó en diciembre claramente por los procesos de fusión en vez de por los de filialización.
 
Inyección de CoCos en vez de acciones
 
La segunda exigencia de Medel es que la inyección de 604 millones del MEDE que va a recibir Ceiss se haga mediante CoCos (convertibles contingentes, lo que no computa como capital) y no mediante acciones, que era la fórmula impuesta por Bruselas en el plan en solitario aprobado en diciembre -es decir, aquí el argumento por el que hay que cumplir el plan de Bruselas ya no se aplica-. Si Ceiss se mantiene como filial, en principio daría lo mismo que tuviera capital público o no a efectos de la estructura de propiedad de Unicaja. Pero Medel teme que, tarde o temprano, la fusión sea inevitable, y no quiere que entonces se le cuele el Estado dentro de su caja, que ha salido como una de los vencedoras de la crisis sin necesidad de ayudas públicas.
 
Este mismo argumento es el que justifica otra de las exigencias del malagueño: que los tenedores de preferentes de Ceiss tengan un tope a su participación en el capital después del canje -con la correspondiente quita- de sus títulos por acciones. Esta exigencia, adelantada por El Confidencial, deriva de el enorme volumen de híbridos que tiene la entidad castellana (unos 1.400 millones), que pueden otorgar a sus tenedores una posición muy relevante en el capital de Ceiss y, en el futuro, en el de la entidad fusionada con Unicaja, algo que Medel no está dispuesto a aceptar de ninguna manera.
 
La gran pregunta es si Almunia está dispuesto a aceptar estas exigencias. El Banco de España sí lo ha hecho, según las fuentes consultadas, porque la alternativa es la nacionalización de Ceiss. Una opción que el gobernador Luis Linde y el ministro Luis de Guindos preferirían evitar por el escándalo que la acompañaría y la mala imagen que daría en el exterior, pese a que la gran mayoría de los medios españoles la daba por hecha hasta hace una semana. Pero para Bruselas significaría renunciar a algunas de sus imposiciones (en especial la de que la inyección de 604 millones se haga en forma de acciones), por lo que no es tan fácil obtener su visto bueno. Si lo consigue, Medel tendrá hasta junio para cerrar la operación.
Economía
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