A UNA SEMANA DE 'CERRAR' LOS AYUNTAMIENTOS

Cs convierte a Madrid y Villacís en piedra angular para el acuerdo global con el PP

Tras un viernes de negociación convulsa se confirma que la capital entra en el tablero de la negociación. En Ciudadanos ven con dudas a los populares municipales y lo piensan aprovechar

Foto: El portavoz del PP en el Ayuntamiento de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, y la portavoz de Ciudadanos, Begoña Villacís. (EFE)
El portavoz del PP en el Ayuntamiento de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, y la portavoz de Ciudadanos, Begoña Villacís. (EFE)

El Ayuntamiento de Madrid entra en la negociación nacional entre PP y Ciudadanos tras las elecciones del 26 de mayo. A solo una semana de que los consistorios queden constituidos, los partidos entendidos como socios preferentes en el bloque de la derecha atraviesan un bache que no es menor. La reunión de los dos equipos negociadores este viernes en la capital estaba llamada a terminar con un principio de acuerdo sólido. Todo apuntaba en esa dirección. Como publicó este diario, el encuentro previo entre candidatos, José Luis Martínez-Almeida y Begoña Villacís —entre los que existe una buena sintonía— sirvió para acercar posturas y emplazar a los equipos a pactar ya un programa de Gobierno. Pero la negociación se encontró un escollo difícil de aplazar: el debate sobre candidaturas y quién liderará el consistorio.

Los populares trasladaron a Ciudadanos como un asunto prioritario confirmar la investidura de Almeida antes de entrar en harina de medidas y programa. Entendían que el PP, como primera fuerza del bloque alternativo a Manuela Carmena, tenía asegurado encabezar la alcaldía. Y querían que el partido naranja dijera claramente que estaba de acuerdo. Ciudadanos acudía a la reunión con otros objetivos. Llevaban preparada su parte relativa a los documentos acordados y entendían que, siguiendo el esquema de Andalucía, primero se hablaría del programa y la semana que viene del reparto de cargos y concejalías.

Los equipos negociadores de PP y Cs en el Ayuntamiento de Madrid. (EFE)
Los equipos negociadores de PP y Cs en el Ayuntamiento de Madrid. (EFE)

Las cosas no fueron bien. El malestar y la sorpresa cundió entre los dos equipos, que se levantaron de la mesa con un sabor agridulce. Tanto PP como Ciudadanos insisten en tener certezas de que acabará habiendo acuerdo para evitar que Más Madrid revalide la alcaldía, pero reconocen que en estos momentos las cosas se han enfriado. Fuentes del partido naranja cercanas a la negociación aseguran que encontraron a los dirigentes populares "nerviosos" y "con dudas" de lo que a nivel nacional se está hablando. En el PP municipal existe la convicción de que la negociación madrileña, como la de muchos otros ayuntamientos, debe mantenerse la margen de las autonomías y del intercambio de instituciones que los secretarios generales puedan decidir.

El partido naranja está convencido ahora de que los populares municipales no las tienen todas consigo. Dicho de otra manera: se han generado dudas sobre el hecho de que Almeida vaya a ser el alcalde. De la cúpula de Génova aún no hay dirigentes que públicamente quieran blindar al candidato de la capital como algo innegociable —sí lo dicen en privado con cierta claridad—, y la bautizada como 'operación Villacís' (consistente en que finalmente la candidata naranja ocupe el Palacio de Cibeles) ponen en duda ahora el desenlace final del acuerdo. Lo que está claro es que Madrid ha entrado en la negociación y Ciudadanos está en posición de presionar.

A pesar de que no haya alardes públicos, fuentes de la dirección nacional aseguran sentirse especialmente orgullosos de la campaña y los resultados electorales de Almeida, una revelación en los debates que dio la vuelta a los anuncios de las encuestas y marcó distancias con la candidata naranja. Que Almeida se hiciera con la alcaldía de la capital, insisten, sería la mejor prueba de que el presidente del PP salvó los muebles el 26-M e incluso hizo avanzar al partido en poder local.

Lo que parece claro es que el encontronazo del Ayuntamiento provocó un cambio en el tono por la tarde en la Comunidad. Los equipos de Isabel Díaz Ayuso e Ignacio Aguado aseguraban al terminar su reunión que las cosas "avanzaban mucho" y que el acuerdo programático empieza a estar encarrilado. Para evitar caer en la discusión de nombres, los candidatos insistieron una y otra vez que "no se habían abordado todavía" y que la conversación se refirió exclusivamente "a programa". Fue chocante, eso sí, que el secretario general de los populares, Teodoro García Egea, no mencionara ni una sola vez la intención de su partido de liderar la Comunidad. Tampoco lo sugirió la propia candidata.

El consistorio madrileño fue el origen de todo. Fuentes del partido naranja reconocen que existen posibilidades de que Villacís lidere la alcaldía, aunque lo ven complicado. El PP está decidido a quedarse con las dos plazas madrileñas como símbolo de su triunfo en las elecciones autonómicas y municipales tras la debacle del 28-A, además del oxígeno que le podría proporcionar a la situación financiera del partido. En todo caso, de cara a la negociación, el partido de Rivera explotará esta posibilidad. Más allá de quién ocupe la alcaldía, se deben repartir el resto de áreas de Gobierno.

El presidente del PP, Pablo Casado (d), y el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera. (EFE)
El presidente del PP, Pablo Casado (d), y el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera. (EFE)

La cuestión que, de entrada, más complica las posibilidades de Villacís como alcaldesa —como en el resto de lugares en los que Ciudadanos aspire a liderar un gobierno— es su férreo rechazo a negociar con Vox. El PP lleva días en conversaciones con la formación de Santiago Abascal y haciendo de puente entre sus dos potenciales socios. El partido naranja sigue convencido de evitar la mesa a tres a toda costa, lo que le complicaría enormemente tener el apoyo explícito de la formación de ultraderecha para investir a un candidato de Ciudadanos. Esa es otra de las bazas que el PP jugará en los próximos días.

Negociaciones en el resto de España

A pesar de que muchas miradas están puestas en Madrid, la negociación continúa en el resto de España. Los equipos negociadores de PP y Ciudadanos se han visto en casi todos los territorios en los que tienen opciones de gobernar. En Castilla y León las conversaciones van por el buen camino, pero el candidato naranja, Paco Igea, ya está poniendo en aprietos a los populares. De hecho, ha exigido como "condición 'sine qua non'" para que avancen las negociaciones, apartar a los alcaldes de Burgos, Javier Lacalle; al de Palencia, Alfonso Polanco; al presidente de la Diputación de Burgos, César Rico, y al presidente de la Diputación de Valladolid, Jesús Julio Carnero, entre otros casos de altos cargos de las administraciones, por entender que acumular dos mandatos es demasiado.

Aragón es otro melón abierto con difícil solución. El pacto de la derecha (PP, Ciudadanos y Vox) pasa necesariamente por contar con los regionalistas del PAR que, a su vez, ya han firmado un acuerdo con el PSOE de Javier Lambán. El puzle aragonés se antoja complicado a partir de este momento. En Murcia la negociación también avanza poco a poco con visos de prosperar. Pero como en muchos otros territorios, los números no les dan a PP y Ciudadanos. Una vez más, la llave la sigue teniendo Vox.

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