CRISIS EN LA CASA SOCIALISTA

Pedro Sánchez no votará abstención y pide informes jurídicos para ir al Constitucional

El exlíder no está dispuesto a dar paso a Rajoy. Mientras, ocho barones de su cuerda exigen a Fernández que permita la abstención técnica, pero ni él ni los presidentes quieren hacerlo

Foto: Pedro Sánchez, en rueda de prensa en Ferraz tras presentar su dimisión como secretario general del PSOE, el pasado 1 de octubre. (Reuters)
Pedro Sánchez, en rueda de prensa en Ferraz tras presentar su dimisión como secretario general del PSOE, el pasado 1 de octubre. (Reuters)

La guerra del PSOE sigue muy viva. Pedro Sánchez no va a votar abstención y va a por todas. Este es el mensaje que trasladan sin duda quienes han podido hablar en las últimas horas con el ex secretario general del PSOE. Qué va a hacer es aún una incógnita. Su único mensaje lo dio por Twitter llamando a la militancia a volver a hacer suyo el partido. La gestora socialista lo entendió como una declaración de guerra. Sólo se sabe que no va a acatar el mandato del pasado domingo ni va a dar paso a Mariano Rajoy. Fuentes próximas al exlíder socialista aseguran que incluso se ha reunido y ha pedido informes jurídicos a varios catedráticos constitucionalistas para defenderse en sus posiciones. Está dispuesto a explorar la vía del Tribunal Constitucional.

Detrás del desafío de ocho barones del no reclamando unidos la abstención técnica hay mucho de estrategia para permitir que Sánchez salve su escaño y tenga oportunidad de resucitar su liderazgo político en el próximo congreso federal. Su posición es extremadamente complicada. Si cumple el mandato para todo el grupo parlamentario y se abstiene, los partidarios del no habrán quedado reducidos y sin líder. Si incumple y vota no, quedaría inhabilitado para volver a ser secretario general. Cómo podría explicarse que alguien que ha ocupado la máxima responsabilidad del partido y aspira a volver a ejercerla incumpla el mandato del órgano con más poder del PSOE, el comité federal. Tiene pocas salidas. Quizás la de dimitir y abandonar el escaño pero fuera del Congreso y de Ferraz hace mucho frío.

Juanma RomeroJuanma Romero

En este contexto se entiende mejor que la actual gestora socialista, con Javier Fernández al frente, y barones como Susana Díaz, Guillermo Fernández Vara o Emiliano García-Page hayan descartado con rotundidad ceder ante una abstención técnica solicitada este lunes formalmente por ocho secretarios generales. Posiblemente si en el comité federal del domingo no se hubieran contado 96 votos en contra de la abstención a Mariano Rajoy frente a 139 a favor cabría una solución “más flexible”.

Late con fuerza la idea de que sólo imponiendo la abstención en bloque se puede volver a controlar la nave del PSOE y liquidar el sanchismo

La votación dejó en evidencia que hay una fractura interna grave y quienes se han puesto al frente del partido están convencidos de que no pueden ceder en sus posiciones. La guerra se ha reavivado y el PSOE entró de lleno en otro conflicto un día después de oficializar una de las decisiones más amargas de su historia: la abstención para dar paso a Mariano Rajoy. También dirigentes ahora muy influyentes como Soraya Rodríguez y Elena Valenciano se han cerrado en banda respecto a la posibilidad de una abstención técnica. La respuesta es múltiple pero de fondo late con fuerza la idea de que sólo imponiendo la abstención en bloque se puede volver a controlar la nave del PSOE. Es la manera de liquidar el sanchismo y apagar los rescoldos. Se temen, con razón, que aún va a dar mucha batalla.

"El menor coste" para el PSOE

Y eso explica la reacción fulminante de la gestora y de las federaciones que orbitan en torno a ella cuando fueron multiplicándose las voces que pedían una abstención técnica, y que al final se materializaron en una carta firmada por ocho barones sanchistas. Fernández les contestó que "no cabe debate alguno" para revertir la decisión. Es firme y punto. No hay conciliación entre los dos bandos. Todo lo contrario. El pulso persiste a apenas unas horas de que el jefe del Principado de Asturias acuda a ver al Rey para oficializar el fin del bloqueo institucional.

Rafa González Tovar, Sara Hernández y César Luena, este 23 de octubre en el comité federal del PSOE. (EFE)
Rafa González Tovar, Sara Hernández y César Luena, este 23 de octubre en el comité federal del PSOE. (EFE)

El escrito al máximo responsable de la cúpula temporal fue difundido esta tarde y colgada en las redes sociales de inmediato. Lo suscriben la presidenta de Baleares, Francina Armengol; y los barones de Euskadi, Idoia Mendia; La Rioja, César Luena —secretario de Organización federal durante el mandato de Sánchez—; Castilla y León, Luis Tudanca; Madrid, Sara Hernández; Murcia, Rafa González Tovar; Navarra, María Chivite, y Ceuta, Manuel Hernández.

[Consulta aquí la carta de los ocho barones a Javier Fernández en PDF]

"Todos somos conscientes de la dificultad de esta situación y pretendemos ayudar a superarla con el menor coste para el PSOE", escribieron los ocho secretarios generales, que esgrimen que en el último mes se produjo la caída de Sánchez, que los militantes "han expresado en multitud de asambleas por todo el territorio" su rechazo a la investidura de Rajoy y que, aunque el comité federal de este domingo aprobó la abstención en segunda votación, un 40% de sus miembros —los 96 que votaron en contra de la resolución defendida por Elena Valenciano, que cosechó los 139 apoyos— se opusieron a ella. Tres argumentos que evidencian, prosiguieron, la "fuerte tensión" a la que se ha visto sometido el PSOE con este viraje y la "división" que el cambio de postura está generando en el partido.

Los firmantes razonaban que dado los defensores de la abstención la veían como "un mal menor" para evitar terceras elecciones, "no es necesario" que todo el grupo vote lo mismo. Una abstención técnica, de 11 diputados, señalaban, "reforzaría el sentido político" de la acción del PSOE, puesto que podría mostrar a la vez que el partido se opone a la reelección de Rajoy y solo le da los votos necesarios para salir de la parálisis. Además, esa alternativa "sería claramente beneficiosa en el objetivo compartido de empezar a superar la situación de división actual". Así que "conscientes de las dificultades de esta decisión", pero con el ánimo de "superarla", trasladaron la petición a Fernández, solicitándole una reunión urgente con todos barones para debatir sobre esta cuestión.

La carta no fue firmada por las presidentas de las gestoras del partido en Galicia, Pilar Cancela, y Melilla, Gloria Rojas, y la secretaria general de Cantabria y vicepresidenta regional, Eva Díaz Tezanos. En los dos primeros casos, precisamente porque se trata de cúpulas interinas y en el último, porque "no se la pudo localizar". De cualquier modo, las tres claramente alineadas con Sánchez y partidarias de mantener el "no es no" a Rajoy, aunque Tezanos siempre ha defendido que hay que respetar los acuerdos del comité. También está en sintonía total con Sánchez el PSC, pero es un partido hermano, y no una federación socialista, y además celebrará este martes su consell nacional para fijar finalmente el sentido de voto de los siete diputados catalanes. Y, salvo sorpresa, se ordenará a todos ellos que mantengan el no en las dos rondas de investidura, aunque suponga agravar la tensión con el PSOE, tal y como confirmaron a este periódico fuentes próximas al primer secretario, Miquel Iceta. Este trasladará a Fernández la resolución que apruebe el máximo órgano del PSC.

La abstención técnica, subraya el escrito, "sería claramente beneficiosa en el objetivo compartido de empezar a superar la situación de división actual"

Pero no habrá lugar a discusión. El presidente asturiano envió una carta de respuesta a los barones sanchistas, transcribiéndoles la parte dispositiva del acuerdo "claro y firme" aprobado el domingo —“Con el objetivo de desarrollar los contenidos de esta resolución y desbloquear la excepcional situación institucional que sufre el país, el Grupo Parlamentario Socialista se abstendrá en la segunda votación del próximo debate de investidura"— y apostilló: "Dada la firmeza del acuerdo adoptado, no cabe ningún debate alguno sobre su eventual modificación por parte de los secretarios generales".

Pedro Sánchez no votará abstención y pide informes jurídicos para ir al Constitucional

Deliberación en la gestora

El escrito conocido esta tarde fue la culminación de los pronunciamientos de los críticos en las últimas horas. Ayer mismo, tras la reunión del comité federal de la que salieron derrotados (pero no humillados, porque el 40,51% es un porcentaje muy significativo), varios barones reclamaron "inteligencia" a la gestora para aplicar la abstención de la forma "más sensata" posible, para no "ahondar la fractura interna", como explicitó uno de ellos, Luis Tudanca.

Fernández responde que, "dada la firmeza" de la resolución del comité, "no cabe debate alguno" sobre la modificación de la misma por los barones

La cúpula provisional socialista se reunió justo al término del comité. Como adelantó este diario, el balear Xisco Antich y el riojano Paco Ocón demandaron que se estudiase una abstención técnica. Y el valenciano José Muñoz creyó conveniente "meditar con calma" una decisión "estratégica". Pero el resto de los miembros de la gestora, encabezados por el propio Javier Fernández y el andaluz Mario Jiménez, sostuvieron lo contrario. El presidente de la ejecutiva interina compareció ante los medios a continuación y no dejó sombra de duda: el mandato del comité federal es "imperativo" para los 84 diputados socialistas. Sin excepción.

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El PSC "desobedecerá"

Pero la bola de nieve no se detuvo. Este lunes se reunió la ejecutiva del PSE y, por unanimidad, aprobó dirigirse a la gestora para solicitar la abstención técnica y evitar la "fractura que hoy amenaza" al partido. "El PSOE en ningún momento debe entregar todo su capital político al PP en una votación que no exige un voto en bloque de todos los parlamentarios socialistas". Por la tarde, Armengol se citó con su ejecutiva y el mensaje era el mismo: exigir libertad de voto o una abstención técnica para no "ahondar en la brecha" abierta entre los partidarios y detractores de la abstención y permitir a los dos diputados de las islas en el Congreso, Sofía Hernanz y Pere Joan Pons, votar no a Rajoy.

Las ejecutivas del PSE y de Baleares coinciden en demandar flexibilidad a la cúpula provisional para no "ahondar en la fractura" interna

Sin duda, las declaraciones más preocupantes para el PSC las pronunció Iceta en Rac 1 este lunes, que confirmó que sus siete diputados "desobedecerán" el mandato del comité, pero el partido acatará las consecuencias que se deriven de su indisciplina, incluso un cambio de relación con el PSOE. El consell, anticipó, ratificará la posición de la ejecutiva, porque los socialistas catalanes "no pueden hacer otra cosa". "Lo que está en duda es si el PSOE será capaz de encajar esto o no. Si el PSOE dice que quiere revisar la relación que tiene con el socialismo catalán tiene derecho a hacerlo". No lo decía gratis: en las últimas semanas, la incomodidad de muchos dirigentes socialistas ha crecido y en varias federaciones entienden que hay que atajar las discrepancias echando al PSC de los órganos federales, una amenaza que, de consumarse, impediría a los casi 18.000 militantes del PSC sin la opción de poder elegir en primarias al líder del PSOE.

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"Obligado cumplimiento"

Pero ni la gestora ni las federaciones que orbitan en torno a ella quieren ceder. Y antes incluso de que Fernández respondiera a los críticos, ya en Ferraz se decía que era "inamovible". Y el mismo mensaje se replicó desde el corazón del poder del PSOE andaluz: el acuerdo del comité es de "obligado cumplimiento" para todos los miembros del partido, por lo que "no cabe una abstención técnica", señaló el número dos de Susana Díaz, Juan Cornejo.

Pedro Sánchez no votará abstención y pide informes jurídicos para ir al Constitucional

Susana Díaz no quiere aparecer en primer término tensando la cuerda con el PSC. Ha ordenado a los suyos que se muestren moderados en sus pronunciamientos públicos sobre los socialistas catalanes. Públicamente dan por hecho que los socialistas catalanes acabarán recapacitando y cediendo a la abstención porque no quieren romper con el PSOE. Cornejo recordó que el PSC ya se abstuvo para dar el Gobierno de Artur Mas. En privado, los socialistas andaluces recuerdan que el PSE gobernó gracias a la ayuda del PP en el País Vasco y que Josep Borrell fue elegido en 2004 presidente del Parlamento Europeo en virtud de un acuerdo con el Partido Popular. Desde Andalucía dejan claro que el acuerdo de la gestora, adoptado de forma democrática, tiene que ejecutarse. No ceden ante fórmulas intermedias. Son las normas, no hay que saltarse las reglas, no es una decisión “vergonzante”, hay que ser “coherentes” y no hay por qué marcar a once diputados. El mayor riesgo es la ruptura con el PSC y por las posiciones inamovibles que mantienen parecen dispuestos a asumirlo.

Pedro Sánchez no votará abstención y pide informes jurídicos para ir al Constitucional

Pero el problema no radica solo en el PSC. Está desde luego en Pedro Sánchez, en los diputados baleares y en los parlamentarios que ya han ratificado su no, como la independiente Margarita Robles, la zaragozana Susana Sumelzo y el guipuzcoano Odón Elorza. Y aún se están pensando qué hacer la ourensana Rocío de Frutos, la palentina Luz Martínez Seijo o la coruñesa Pilar Cancela. Varios flancos por cubrir en muy pocos días.

Los presidentes se movilizan y avisan al PSC

Las amenazas de los barones no fueron sutiles hacia los díscolos, y en especial hacia el PSC, prueba de que los oficialistas quieren embridar a toda costa a los sanchistas. "Si alguien quiere el divorcio, como saben ustedes ahora en España, con que lo pida una de las partes vale", comparó este lunes el manchego Emiliano García-Page, quien advirtió de que cuando se tiene un acuerdo, "es a las duras y las maduras". El extremeño Guillermo Fernández Vara se unió a los que creen que no se puede pasar página sin más si el PSC no cumple. "No vale decir no pasa nada. No es normal", aseguró.

Pero, como siempre, el más expeditivo fue el presidente socialista anterior a Vara, Juan Carlos Rodríguez Ibarracomprendería que el PSOE "rompiera definitivamente" con el PSC, porque es más un lastre que otra cosa: "No solo bajan de votos en Cataluña, es que también nos hacen perderlos en España".

Otros presidentes, como el valenciano Ximo Puig y el aragonés Javier Lambán, defendieron este lunes abiertamente la abstención en bloque. Se trata de una cuestión "instrumental", no "ideológica, ni ética, ni moral", indicó el jefe de la Generalitat, que enfatizó que cuando el comité adopta una decisión, "lo razonable" es que se acate porque "compromete" a todos. Y Lambán, por su parte, argumentó que es mejor facilitar el Gobierno a Mariano Rajoy, y para eso es recomendable "reprimir las vísceras y dar paso a la razón" y evitar el trago de nuevas elecciones. 

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