LA DIFÍCIL FORMACIÓN DE GOBIERNO

El PSOE entrevé el viraje de Rivera hacia un sí al PP que aumentará la presión sobre Sánchez

Distintos dirigentes juzgan que la reunión con Rivera supone "un paso" hacia la reelección de Rajoy. Si el presidente suma a C's, el debate sobre la abstención reaparecerá con fuerza en el PSOE

Foto: Pedro Sánchez, a su llegada a la rueda de prensa de este 2 de agosto en el Congreso, tras su reunión con Mariano Rajoy. (EFE)
Pedro Sánchez, a su llegada a la rueda de prensa de este 2 de agosto en el Congreso, tras su reunión con Mariano Rajoy. (EFE)

"Un pasito". El PSOE está de acuerdo con Mariano Rajoy en que algo de trecho ha recorrido con su reunión con Albert Rivera. Y que ha andado el paso que le demandaban, el comenzar el camino con una de las "derechas" a las que tanto invoca Pedro Sánchez. El 'problema' para los socialistas es que si Ciudadanos culmina su viaje hacia el sí, entonces la presión hacia ellos aumentará, porque el presidente estará a solo siete escaños de la mayoría absoluta. El punto en el que muchos en el partido, incluso en el círculo del secretario general, creen que será revisable la posición original, el no

La reacción en caliente llegó por la mañana a través de fuentes de la dirección socialista: "Celebramos que por fin Rajoy se haya puesto a trabajar y a caminar con los partidos que pueden ayudarle en la investidura, como le veníamos diciendo desde hace semanas". La recomendación se mantiene: que el presidente busque "con las derechas la mayoría que le permita sacar la investidura", "como sacó las votaciones de la Mesa de la Cámara", el pasado 19 de julio, cuando la abstención de PNV y CDC, más el sí de la formación naranja, hizo que la exministra Ana Pastor se convirtiera en la presidenta del Congreso y cuando los vicepresidentes Nacho Prendes (C's) y la popular Rosa Romero se encontraron con diez votos extra procedentes, en teoría, de nacionalistas vascos y catalanes. 

El PSOE exige a C's, que le acusa de ser "inmovilista" e "inflexible" en su "no, no, no", que "respete" las decisiones del partido y de su comité federal

Tercer mensaje del PSOE para el PP: que, "a diferencia de lo que hicieron los populares, no va a criticar ni a entorpecer las negociaciones con otros partidos". Los socialistas ya han venido reiterando que le dejarán tiempo a Rajoy para hablar, y por tanto no presionarán a Pastor con la fecha -sí con que fije el debate de investidura-, como los conservadores hicieron con Patxi López la pasada legislatura. 

Las fuentes de la dirección del partido de Sánchez lanzaron un último recado, este para Ciudadanos, después de que Rivera advirtiera de que si el secretario general socialista se mantiene "inflexible" e "inmovilista" en su "no, no, no", se abrirá una "grave crisis institucional" y la puerta a las terceras elecciones. "Respetamos la decisión del señor Rivera de negociar la investidura renunciando a su petición de que Rajoy no sea el candidato, pero le exigimos que respete las decisiones del PSOE y de su comité federal", respondieron desde Ferraz. 

El PSOE entrevé el viraje de Rivera hacia un sí al PP que aumentará la presión sobre Sánchez

"Cambio de actitud clarísimo"

Distintos dirigentes del PSOE, en Ferraz y fuera de ella, interpretaron, de las sucesivas ruedas de prensa del jefe de C's y de Rajoy, que el acuerdo entre las dos formaciones es posible, aunque tardará aún un tiempo, y eso que el jefe de la formación naranja subrayó que el voto de la investidura está claro, y es la abstención. "Es evidente que ha habido un cambio, y que por ahí puede resolver el PP la investidura. Se percibe un cambio de actitud clarísimo", señalaba un dirigente de la confianza de Sánchez. Los socialistas vieron varios gestos, como que Rivera subrayase que no hay "alternativa" a que Rajoy presida el Gobierno -cuando había insistido hasta ahora en que solo apoyaría activamente un Ejecutivo que no estuviera encabezado por él-, que hablara ya de Presupuestos -que no se pueden tramitar si no hay investidura- o de fechas.

Los socialistas deducen de los gestos y las palabras de Rivera y Rajoy que el camino hacia el apoyo sí está más allanado, aunque no se transite rápidamente

"Avanzaron más de lo que ambos dicen", apuntaba un veterano responsable ahora apartado del secretario general. "Rivera sabe que sus 32 diputados sólo suman si se va al sí, porque es la única forma que puede haber de que nos presionen. Pero no será sencillo ni rápido. La paella necesita 20 minutos de cocción, no cinco ni diez", indicaba gráficamente un dirigente que sí está totalmente en la órbita de Sánchez. "Es evidente que si se han emplazado a una segunda reunión es porque hay temas de los que hablar", comentaban en el equipo del líder. 

Mariano Rajoy y Albert Rivera, al comienzo de su reunión de este 3 de agosto. (EFE)
Mariano Rajoy y Albert Rivera, al comienzo de su reunión de este 3 de agosto. (EFE)

Si Rajoy logra tejer un pacto con Rivera, entonces el escenario será distinto para el PSOE. Radicalmente distinto. En las últimas semanas, se ha aquilatado por completo la idea de que sólo ese posible acuerdo del PP con Ciudadanos -factible y esperable, razonan, en la medida en que a la formación naranja es quiza la fuerza a la que menos le interesan unas nuevas elecciones- podría acercar la abstención de los socialistas. Por varias razones: porque ya no podrían acusar a los populares de estar aislados, porque se habría comprobado que hay una mayoría de derechas que puede encarrillar la legislatura con cierta estabilidad y porque la presión externa e interna se incrementaría. Los barones críticos más proclives a facilitar el Ejecutivo a Rajoy únicamente contemplan ese escenario en caso de que Rajoy se acerque a la mayoría absoluta. Si no cosecha ningún respaldo más allá de sus 137 diputados, es previsible que no se mueva una hoja en el PSOE. No habrá agitación interna. 

El PSOE entrevé el viraje de Rivera hacia un sí al PP que aumentará la presión sobre Sánchez

"Ya veríamos"

"Si Mariano suma 169 escaños [con Ciudadanos] o 170 [con la representante de Coalición Canaria, no sé qué decidiremos, pero sí que se nos crea un problema objetivo y que el debate se abrirá. Y también tengo muy claro que si fracasa con Rivera, en ningún caso llegará la abstención", señala con rotundidad uno de los colaboradores más cercanos de Sánchez. Esta fuente, que ha hablado en las últimas horas con el secretario general, reconoce que no le ve "proclive" a facilitar el Ejecutivo de Rajoy ni en ese hipotético escenario, pero añade que los más convencidos de que la abstención sería ya insoslayable le intentarían persuadir para que diera ese paso, aunque fuera costoso.

Pedro Sánchez y Albert Rivera, cuando firmaron su acuerdo, el pasado 24 de febrero en el Congreso. (Reuters)
Pedro Sánchez y Albert Rivera, cuando firmaron su acuerdo, el pasado 24 de febrero en el Congreso. (Reuters)

Los que defienden la opción de que lidere un Gobierno alternativo son minoría en la dirección y en las federaciones, y quienes abanderan esta posición también asumen que no ven a Sánchez totalmente decidido a buscar una mayoría progresista. "El PSOE no puede abstenerse y Albert veta el acuerdo con nacionalistas, porque puede salir esquilmado de esta operación. Yo sigo pensando que o Pedro lo intenta o vamos a terceras elecciones", asegura una baronesa afín al líder.

Él, desde luego, mantiene todos los escenarios activos. De sus declaraciones públicas se desprende que su intención de mantener el no hasta el final es firme, y que no cierra la puerta por completo a ese Ejecutivo alternativo, pero también ha advertido de que si hay un cambio de posición lo decidirá el comité federal, con el propósito así de repartir la culpa a los barones. 

Algunos dirigentes creen que si Rajoy suma a C's, la abstención será insoslayable, otros no la descartan y otros insisten en mantener o el Gobierno alternativo

Otros dirigentes cercanos a Sánchez insisten en que Rajoy debe procurar el apoyo de Coalición Canaria, además de C's, y que luego "entre el juego de las abstenciones" de PNV y Convergència. O sea, de las "derechas". Pero los nacionalistas vascos tienen elecciones autonómicas el 25 de septiembre y el rebautizado como Partit Demòcrata Català está en pleno proceso de desconexión con España, y dolido por haberse quedado sin grupo parlamentario en el Congreso y el Senado. "No es igual un escenario que otro. No es igual tener 137 escaños que tener 170. Ya veríamos. Pero no adelantemos escenarios. El PSOE no puede alimentar la idea de que va a facilitar el Gobierno a Rajoy", sentencia un responsable del círculo del secretario general, que como otros tampoco ve la opción de un Gobierno alternativo.

El PSOE entrevé el viraje de Rivera hacia un sí al PP que aumentará la presión sobre Sánchez

Ese "ya veríamos" está en boca de otros responsables. Incluso de algunos, como el diputado por Gipuzkoa y exalcalde de San Sebastián, Odón Elorza, que este miércoles se abría a la abstención en su blog, y eso que era uno de los firmes defensores de la búsqueda de una mayoría progresista: "Es innegable la complejidad que entraña desarrollar la cultura del pacto para alcanzar un Gobierno estable partiendo de 85 diputados [...]. Y si no se quisiera intentar esa vía -a la portuguesa, a la valenciana o a la andaluza- o se fracasara, no veo otra opción para evitar las elecciones que estudiar las condiciones, claras y concretas, de una abstención que vendría acompañada de una estrategia innovadora para liderar una oposición incluyente". El exministro Jordi Sevilla, uno de los miembros del 'Gobierno en la sombra' de Sánchez, indicaba en su blog otra salida al atasco: la cabeza de Rajoy. "No le basta con haber encabezado la lista más votada. Tiene que negociar y conseguir el apoyo parlamentario que le falta. Y si no lo consigue, también puede renunciar a ser candidato y que el PP presente otro candidato que sea capaz de garantizar esa gobernabilidad que Rajoy, parece, no puede garantizar". 

¿En el mismo 'pack'?

Al PSOE le irrita la estrategia de presión de Ciudadanos, su antiguo socio. Y que veladamente quiera condicionar su sí a la garantía de la abstención del PSOE. En el equipo de Sánchez advertían de que no está previsto que hable con Rivera en los próximos días, porque no hay nada que discutir y "cada partido tiene su posición". "Albert se tiene que hacer mayorcito, y no pensar qué hará el PSOE. El PSOE tiene su no decidido y no vamos a coordinar nuestra postura con C's. Que defienda lo que él crea conveniente", señalaba a este periódico Óscar López, portavoz en el Senado y uno de los responsables del primer anillo de confianza del secretario general. 

En Ferraz señalan que no está prevista ninguna charla Sánchez-Rivera. "Albert se tiene que hacer mayorcito y no pensar en lo que hará el PSOE", dice Óscar López

Otros dirigentes sí entienden que el sí de Rivera y la abstención del PSOE pueden "entrar en un mismo 'pack'". "Ciudadanos tiene que hacer esa tarea, le toca a él, que ha venido a regenerar a la derecha, hacer ese trabajo sucio. Por eso, si finalmente culminan un pacto, habrá arrancado cosas a Rajoy que para nosotros pueda hacer más digerible la abstención", opina un cualificado colaborador de Sánchez. No todos comparten esa estrategia en Ferraz: "No, eso no es posible, porque Albert se colgaría la medalla y nosotros pagaríamos la fiesta". Y es que no hay que olvidar que el PSOE tiene dos obstáculos que salvar: Podemos, que se frota las manos sólo con la posibilidad de que Sánchez deje gobernar al PP, y el congreso federal, la guerra interna, en la que cualquier viraje cuenta para los militantes, que son los que votan y eligen líder. 

El PSOE entrevé el viraje de Rivera hacia un sí al PP que aumentará la presión sobre Sánchez

Que no haga "descansar" el Gobierno en el PSOE

Antes de la reunión de Mariano Rajoy y Albert Rivera, ya había manifestado su opinión el portavoz socialista en el Senado. Óscar López descartó, en una entrevista esta mañana en la Cope, que el partido fuera a cambiar de posición, porque el no a la investidura de Rajoy no se debe a un "capricho" o a "cuestiones personales", sino que responde a la coherencia política y la línea seguida en campaña. López también recordó que el PP cedió un puesto en la Mesa de la Cámara alta al PNV y le prestó cuatro senadores para que pudiera tener grupo propio. "En ese camino puede tener apoyos suficientes para gobernar", incidió el portavoz, que a su vez demandó a Rajoy que deje de hacer planteamientos "tan ridículos como el de ayer", cuando ofreció a Sánchez una gran coalición

El dirigente sostuvo que el PP no puede pedir al PSOE que deje de hacer oposición. "Nosotros hemos tenido siempre acuerdos de Estado con el PP que los tenemos que seguir teniendo, pero de ahí a dar apoyo como a un señor como Rajoy o un partido como el PP va un paso de gigante", señaló López, informa Efe. "La clave es que no puede ser que el PP haga descansar el Gobierno en quien es su alternativa, que es el PSOE, no puede pretender eso Rajoy", indicaba el dirigente a El Confidencial. 

La presión externa del PSOE, empujándole a que se abstenga, sin embargo, es ostensible. No sólo la que llega de notables como el expresidente Felipe González. También a través de durísimos y agresivos editoriales como el que este miércoles publicó el que aún es diario de referencia del partido, 'El País'

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