ENTREVISTA A SORAYA SÁENZ DE SANTAMARÍA

"Hay hasta 25 provincias en las que nos jugamos escaño, la mayoría con Podemos"

La vicepresidenta del Gobierno repasa la actualidad política en El Confidencial a solo dos días del 26-J

Soraya Sáenz de Santamaría (Valladolid, 1971) se sienta a la derecha de Dios Padre desde que, allá por el año 2000, Rajoy la sacara de León, donde ejercía de abogada del Estado. Esa chica aplicada y con cierto aire a Birgitte Nyborg, protagonista de la serie 'Borgen', es hoy la 'todopoderosa' vicepresidenta del Gobierno. En sus manos recaen la Portavocía, el CNI, RTVE y sinfín de competencias que han llegado a despertar recelos incluso dentro del propio Ejecutivo. Un poder cuasi omnímodo del que carecieron sus predecesores. Cierto es, reconocen, que se trata de un poder vicario, delegado del manejo que tiene del Boletín Oficial del Estado (BOE) y de su proximidad con Rajoy, y que tal como viene se puede esfumar por un quítame allá esas pajas. Nadie mejor que ella se conoce el aparato del Estado. Profundamente leal con “el jefe”, cuando le preguntan a qué rama familiar del Partido Popular pertenece, ella responde: “Mi única familia es la de Rosa Sáenz de Santamaría”.

PREGUNTA: Es ya una tradición. Estar a horas de un día clave y que el Gobierno y el PP se vean envueltos en una polémica. En este caso, la difusión de las grabaciones del ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, y el director de la Oficina Antifraude de Cataluña, Daniel de Alfonso.

RESPUESTA: Es muy grave que se produzcan este tipo de grabaciones y se filtren de esta manera. Se ha abierto una investigación dentro del Ministerio de Interior y por eso pido muchísima prudencia. El hecho de que suceda unos días antes de ir a las urnas y la virulencia con la que han salido determinados partidos, especialmente en Cataluña, pone en evidencia lo que está sucediendo. Sólo quiero recordar una cosa: ahí aparece una persona que dirige una institución de la Generalitat, no del Gobierno de la nación. Una persona que está en ese puesto a propuesta del señor Artur Mas y con el voto favorable de la mayor parte del Parlamento de Cataluña. Estamos hablando de dos instituciones y una de ellas está imbricada dentro de la organización de la Generalitat.

Soraya Sáenz de Santamaría. (Carmen Castellón)
Soraya Sáenz de Santamaría. (Carmen Castellón)

P: Pero de las grabaciones se infiere que el ministro se está valiendo de su cargo y de organismos del Estado para intereses partidistas.

R: Como le acabo de decir, la persona que hablaba con el ministro es un representante de una institución de la Generalitat de Cataluña. Es su comisionado para la lucha contra el fraude y la corrupción. Hay una conversación grabada y editada de una determinada manera, y aquí ya se está investigando. Lo que sea hasta el final.

Los que piden la dimisión del ministro son los mismos que en su día votaron el nombramiento del director de la oficina antifraude

P: Todos los partidos han pedido la dimisión del ministro. No sólo los nacionalistas. Albert Rivera también.

R: El señor Albert Rivera forma parte de un partido que votó el nombramiento de Daniel de Alfonso como director de esa oficina antifraude.

P: Los sondeos del 26-J recogen los efectos de la 'fusión fría' de Podemos e Izquierda Unida, y apuntan a un escenario de ingobernabilidad peor incluso que el del 20-D. ¿Para este viaje hacían falta alforjas?

R: Si Pedro Sánchez hubiera respetado la lista más votada no habríamos tenido que ir a unas segundas elecciones. Ha hecho un negocio ruinoso porque no ha respetado la voluntad de los españoles y ha llevado a su partido a una encrucijada. En estas segundas elecciones, el PSOE se puede convertir en tercera fuerza por detrás de Podemos. Esto es relevante porque aquí lo que se está discutiendo es, uno, quién lidera la izquierda en nuestro país y, dos, si Podemos, es decir, la izquierda radical no constitucionalista, puede ser alternativa de gobierno. Tenemos el ejemplo griego, que van por el tercer rescate, con un recorte de pensiones, de prestaciones y subidas de impuestos. Pablo Iglesias decía en una entrevista que sigue apoyando a Tsipras, pero al mismo tiempo reconocía que no gobernaba un país sino un protectorado. España no es un protectorado porque tiene un presidente que se llama Mariano Rajoy que evitó el rescate.

P: ¿Le ha asaltado alguna vez la pesadilla de ver sentado a Iglesias en el sillón de Rajoy? ¿Cree posible que, ante la hipotética negativa del candidato del PP a intentar la investidura por falta de apoyos, el Rey se la ofrezca al secretario general de Podemos?

R: No es que yo tenga pesadillas. Es que sería una pesadilla para el país que nos gobernara Podemos apoyado por el Partido Socialista. Está en la mano del PSOE respetar al partido más votado y formar un gobierno centrado y constitucionalista, que no ponga en riesgo ni el crecimiento ni la unidad de España.

Soraya Sáenz de Santamaría. (Carmen Castellón)
Soraya Sáenz de Santamaría. (Carmen Castellón)

P: ¿Qué sucederá tras la victoria del Brexit? ¿Cómo será una Europa sin Reino Unido?

R: La salida del Reino Unido de la Unión Europea es una mala noticia. Al que más afecta es al propio Reino Unido, pero abre un nuevo periodo de inestabilidad en toda Europa. Los efectos más inmediatos serán financieros.

P: ¿Cómo podría afectar a España? En su último informe, la agencia de calificación Fitch asegura que la salida británica del club comunitario podría “precipitar la independencia de Escocia” y, a su vez, “intensificar las demandas secesionista” en otras partes de Europa.

R: La ventaja que tenemos en España es que hemos hecho un saneamiento del sector financiero muy profundo y nos permite estar en mejores condiciones en este proceso inicial. Después se inicia un proceso muy largo, ya que el referéndum no es vinculante. Primero tiene que aprobarse en el Reino Unido y después habrá un periodo de negociaciones que puede durar hasta dos años. No hay que poner el carro antes que los bueyes. Sea cual sea el escenario, habrá que seguir trabajando. España está en contacto con Estados e instituciones comunitarias para abrir esa segunda fase y gestionar la crisis de la salida del Reino Unido.

P: ¿Ingobernable o ingobernado? Se habla de la ingobernabilidad como si fueran los ciudadanos los culpables de propiciar un Parlamento fragmentado cuando en realidad se trata de un país ingobernado. Son los candidatos los que no se ponen de acuerdo.

R: Si en este país, pese a no tener gobierno, hemos podido seguir manteniendo el ritmo de crecimiento y creación de empleo es porque el Ejecutivo fue muy responsable en el año 2015 y aprobó con antelación los Presupuestos Generales del Estado. Gracias a esa previsión hemos podido seguir poniendo en marcha una serie de políticas, no se han parado determinadas inversiones estatales y el país ha seguido funcionando.

Respecto a los pactos, llegó el mes de diciembre y la primera llamada que hizo el presidente fue a Pedro Sánchez y nos dijo por activa, por pasiva y de todas las maneras con gran alboroto, para que lo oyera bien todo el mundo, que no pensaba sentarse con Mariano Rajoy. De hecho, no se sentó. Y la aritmética es muy tozuda. El Partido Popular sólo podía formar gobierno si contaba con el apoyo del PSOE. Nosotros hemos sido muy serios. No hemos estado entreteniendo a la gente diciéndoles cosas que no podíamos cumplir. El PSOE y Ciudadanos pactaron un programa que se resumía en dos mandamientos: echar al Partido Popular del Gobierno y derogar todo lo que habíamos hecho con independencia de que hubiera funcionado o no.

Seré lo que quiera mi partido, como siempre. No tengo problema en volver a casa con la sensación del deber cumplido

P: ¿Cree de verdad que podemos ir a unas terceras elecciones?

R: Si todo el mundo asumiera que la fuerza más votada es quien tiene que gobernar, más cuando se han puesto de manifiesto las vicisitudes del 20 de diciembre, podríamos formar gobierno inmediatamente. Podríamos trabajar para ponernos de acuerdo en determinadas reformas clave para el país, como la financiación autonómica. Podríamos aprovechar la coyuntura para aprobar una serie de reformas que pudieran tener continuidad en el tiempo.

P: Pero mójese. ¿Hay muchas, alguna o pocas posibilidades de terceros comicios?

R: Si del Partido Popular depende, no habrá terceras elecciones.

P: ¿Es el candidato popular el principal obstáculo para la formación de gobierno? Pedro Sánchez y Albert Rivera repiten machaconamente que jamás facilitarán un Ejecutivo presidido por Rajoy.

R: Yo entiendo que al señor Rivera le guste más Pedro Sánchez que Mariano Rajoy porque tiene que ser coherente con lo que ha hecho en estos seis meses. El señor Rivera ha hecho más campaña por Pedro Sánchez que por los votantes de C's. Imagino que alguno se habrá extrañado de esta deriva. En estos momentos en los que estamos hablando de si formamos un gobierno moderado, centrado, reformista y dentro del marco constitucional, o si nos decantamos por un gobierno radical, esos dos partidos están más preocupados de quién dirige el Partido Popular que de las respuestas que tenemos que dar a nuestro país. Pedro Sánchez y Albert Rivera están jugando a chica. Y ya sabe: jugador de chica, perdedor de mus.

Soraya Sáenz de Santamaría durante la entrevista en la redacción de El Confidencial. (Carmen Castellón)
Soraya Sáenz de Santamaría durante la entrevista en la redacción de El Confidencial. (Carmen Castellón)

 

P: A usted también le han sacado del casting. Ciudadanos ha hecho al PP una lista de presidenciables y la han excluido de forma expresa.

R: Se les llena la boca hablando de democracia dentro de los partidos y me parece que, para hablar de democracia, lo primero que tienen que hacer es no decir quién debe gobernar en el partido de enfrente. Eso de mandar en casa de los demás…

P: ¿Qué será de Soraya Sáenz de Santamaría tras el 26-J?

R: Será lo que quiera mi partido, como siempre.

P: ¿Y si pasan a la oposición?

R: Yo ya he estado en la oposición, aunque a veces me lo borran del historial. Continuaré en política si quienes en mi partido toman las decisiones consideran que puedo seguir aportando al conjunto. Mire, yo tengo un trabajo que me gusta, que es en la Administración, y no tengo mayores ambiciones. Tengo la tranquilidad de una profesión a la que me dedicaba antes de venir a la política, y que sigue estando ahí, y que me gusta. Yo haré lo que el partido me diga. Tampoco tendría problema en volver a casa. Lo haría con la sensación del deber cumplido.

P: Falta poco para el Congreso del PP. ¿El próximo líder será elegido en primarias?

R: Lo que tenemos que hacer ahora es formar un Gobierno. Nosotros tenemos un presidente, elegido democráticamente con arreglo a nuestros propios estatutos que, además, ha ganado en las primarias que hacen los españoles, que han sido las elecciones del 20 de diciembre.

P: Insisto: ¿El próximo líder debería ser elegido por primarias?

R: Creo que en los partidos políticos hay distintas fórmulas para proceder, todas ellas democráticas. Nosotros estamos abiertos, y lo ha dicho el partido muchas veces, a distintas fórmulas para llevar a cabo esa representación, pero también le digo otra cosa: cuando el Partido Popular elija un sistema, lo aplicará hasta las últimas consecuencias. En algunos partidos se presume de primarias y luego si los resultados nos convienen, bien, y si no, pues nos olvidamos.

PSOE y Ciudadanos pactaron un programa que se resumía en dos mandamientos: echar al PP y derogar todo lo que habíamos hecho

P: Rajoy le ha quitado el puesto en 'El hormiguero' y en los debates televisivos. Tampoco cuelgan de las farolas carteles con su rostro. Da la impresión de que en la anterior campaña tuvo un gran protagonismo y que en ésta no tanto.

R: Voy a hacer bastantes más kilómetros que en la anterior. Los cuatro candidatos que han tenido más escaños el 20 de diciembre son los que van a los debates y a los programas. Están obligados ¿Cuál es la diferencia respecto a la anterior campaña? Básicamente que antes había dos partidos que todavía eran extraparlamentarios y el presidente del Gobierno debatió con quien tenía que debatir, es decir, con Pedro Sánchez. Fuimos otras personas las que, como consecuencia de esta circunstancia, asumimos las intervenciones con el resto.

P: Dicen que este 26-J el PP no ha tenido que hacer mucha campaña porque ya la ha hecho Pablo Iglesias por ustedes. Me refiero a la polarización y a la pinza PP-Podemos.

Soraya Sáenz de Santamaría durante la entrevista en la redacción de El Confidencial. (Carmen Castellón)
Soraya Sáenz de Santamaría durante la entrevista en la redacción de El Confidencial. (Carmen Castellón)

R: Acabo de ver una noticia en El Confidencial sobre la campaña del señor Verstrynge. Fíjese cómo será la pinza PP-Podemos que el señor Verstrynge empezó la campaña electoral a las puertas de mi casa con un escrache.

P: ¿Es Podemos un invento del PP alimentado desde algunos medios? Si es así, se les ha ido de las manos. Ahora quieren la vicepresidencia que usted ocupa...

R: Eso es ciencia-ficción. Eso le pasa a la gente por ver mucho 'Juego de Tronos'.

P: ¿Qué opinión le merece Albert Rivera? ¿Lo ficharía para el PP?

R: Albert Rivera tiene su propio partido con una ideología y un programa mucho más parecido al PSOE. De ficharlo alguien, debería hacerlo el señor Sánchez.

¿Pinza Partido Popular-Podemos? Verstrynge comenzó la campaña electoral haciéndome un escrache delante de casa

P: Haga autocrítica. ¿Por qué el Partido Popular ha pasado de 186 diputados a los 123 actuales o incluso menos a partir del 26-J según algunas encuestas?

R: Nosotros hemos gobernando un país en un momento muy difícil y ha habido que tomar muchas decisiones que han sido complicadas. Hemos recorrido una parte del terreno de la recuperación, pero queda mucho por hacer. Los populismos cabalgan a lomos de las crisis. Eso siempre ha sido así. Los populistas y los independentistas. La mejor formar de fortalecer el constitucionalismo es trabajar por el bienestar económico y social para frenar este tipo de posiciones.

Con las encuestas soy muy prudente. Hay una cosa clara: en estos momentos hay restos de determinados escaños que se los están disputando sólo dos partidos, PP y Podemos. Desde Teruel a Guadalajara. Hay hasta 25 provincias en las que nos estamos jugando este último escaño. Por eso nosotros estamos fortaleciendo esa unidad de los moderados, para que al final la concentración del voto pueda permitir que gobierne el Partido Popular y no el señor Iglesias.

Soraya Sáenz de Santamaría posa en la redacción de El Confidencial. (Carmen Castellón)
Soraya Sáenz de Santamaría posa en la redacción de El Confidencial. (Carmen Castellón)

P: ¿Y la corrupción? ¿Cuántos de esos más de sesenta escaños que han perdido se los ha llevado la corrupción?

R: La corrupción ha hecho mucho daño al Partido Popular y al conjunto del sistema. Pero en esta legislatura ha quedado muy claro que los casos se descubren, se persiguen, se investigan y no hay impunidad. Ha habido casos de corrupción de un gran volumen de dinero defraudado. Han afectado al PP y también al resto de partidos. Por otro lado, en esta legislatura se ha perseguido como nunca y se han adoptado medidas en el legislativo para hacer más difícil la corrupción en los años venideros, con leyes más rigurosas y un sistema que haga mucho más transparente la financiación de los partidos.

P: Algunos compañeros 'populares' se quejan de una caza de brujas, de que se persiguen más los casos que afectan al PP que los de las otras formaciones.

R: Bueno, hay un delito muy llamativo por su cuantía y por la cantidad de personas a las que afecta, que es el caso de los ERE, y ha tenido menos repercusión. Pero insisto: no hay que mirar las siglas.

No es que yo tenga pesadillas… Es que sería una pesadilla para el país que nos gobernara Podemos apoyado por el Partido Socialista

P: Corrupción, filtraciones, líneas rojas… Ésas han sido las principales cuestiones en torno a las que ha girado la campaña. Poco se ha hablado de Educación o modelo de Estado, es decir, del concepto del país que queremos.

R: Nosotros tenemos un objetivo: 20 millones de personas trabajando en 2020, dentro de cuatro años. Es posible porque ya estamos creando empleo a un ritmo de medio millón anual, que es lo que necesitamos. Esto nos permitiría, por un lado, mantener el Estado de Bienestar y reforzarlo, pues serían más personas cotizando a la Seguridad Social, lo cual nos aseguraría las pensiones. Al mismo tiempo, más trabajos es más gente que consume y paga sus impuestos, lo que nos permitiría reforzar los recursos en Educación y Sanidad en un momento, además, en que tenemos que hacer una reforma de la financiación autonómica. En campaña y antes de campaña, hemos hablado mucho de lo que tenemos que hacer para que España sea competitiva y generar valor añadido. Yo a los otros partidos les he visto con un solo objetivo: evitar que gobierne el Partido Popular.

P: ¿Qué le ha causado más dolores de cabeza: el CNI o RTVE?

R: Ninguno. La televisión pública tiene que ir hacia un modelo de servicio público e independiente. Por eso me da miedo que la gente de Podemos vaya diciendo que quiere el control de los medios de comunicación públicos y privados. El Centro Nacional de Inteligencia es una institución de servidores públicos muy profesional y muy valorada fuera de nuestras fronteras.

P: ¿El mejor momento que ha pasado junto a Mariano Rajoy?

R: Las liberaciones de los españoles secuestrados y la resolución de la crisis del Ébola. Fueron dos momentos muy buenos. También cuando empezaron a salir por goteo los buenos datos económicos.

P: ¿Y el peor?

R: Cuando nos presionaban para que pidiéramos el rescate y nosotros aguantando. Fue muy duro.  

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