De la kufiya a la toga: se acabó Irán, regresa el Supremo
Cuando el relato se resquebraja, no hay propaganda que lo sostenga. Sólo queda el eco. Y en ese eco empieza a escucharse ya el veredicto. No el de los tribunales. El de las urnas
Cuando el relato se resquebraja, no hay propaganda que lo sostenga. Sólo queda el eco. Y en ese eco empieza a escucharse ya el veredicto. No el de los tribunales. El de las urnas
Génova ya ha explicado sus directrices. Ahora tiene que actuar en consecuencia. Porque mientras siga intentando resolver esa ecuación con ambigüedades tácticas, Sánchez seguirá teniendo margen para sobrevivir
Cuando el vecino del sur acumula influencia en Washington mientras tú acumulas tuits, conviene recordar que la geopolítica no premia la pureza de intención, sino la capacidad de estar en el lado correcto de la historia
Cuando asumí la dirección de El Confidencial, aprendí a identificar un termómetro infalible: el zumbido matinal del teléfono. Al principio asusta: "No publiquen eso". Luego uno entiende que el timbre es un signo de salud democrática
La cuestión no es si necesitamos inmigrantes. Crear empleo a golpe de padrón puede ser una buena noticia coyuntural, pero si el andamiaje institucional cruje, el milagro se convierte en un mero espejismo