EL DIFÍCIL CAMINO HACIA LA CONFORMACIÓN DE UN NUEVO GOBIERNO

Pedro Sánchez 'compra' la tregua de sus barones con el cheque de la militancia

El líder se enfrenta a un comité federal tranquilo, a diferencia de las dos citas anteriores. Las federaciones validarán el acuerdo con C's. Pero si falla en la investidura, la crisis puede reaparecer

Foto: Pedro Sánchez, en su comparecencia ante los medios tras la firma de su pacto con Albert Rivera, el pasado 24 de febrero en el Congreso. (Reuters)
Pedro Sánchez, en su comparecencia ante los medios tras la firma de su pacto con Albert Rivera, el pasado 24 de febrero en el Congreso. (Reuters)

"Será un buen cumpleaños de Pedro". Palabra de un barón socialista. No es una expresión hecha, ni dicha a beneficio de inventario. Es cierto que este 29 de febrero de 2016 Pedro Sánchez cumple 44 años, pero también que previsiblemente no vivirá sobresaltos internos durante la reunión del comité federal del PSOE. El partido, tanto en sus bases como en su dirigencia, cierra filas, al menos por ahora, con su secretario general. Le respalda para su sesión de investidura, que comenzará 24 horas después. Aun a sabiendas de que, hoy por hoy, su elección como presidente del Gobierno se presenta como un sueño inalcanzable. Aunque el candidato quiere hacerlo realidad

Ya se vislumbraba desde hace días que la cita del máximo órgano de decisión del PSOE, encargado de ratificar el acuerdo firmado ya con Ciudadanos, iba a discurrir sin alta tensión, a diferencia de la cita del 30 de enero y la del 28 de diciembre, que se emponzoñaron por la política de alianzas y la fecha del congreso. Ahora la certeza es mayor tras abrirse las urnas de la consulta plebiscitaria impulsada por Sánchez. Con una participación del 51,7%, el 78,97% de los afiliados respaldó el pacto con Albert Rivera. Un apoyo "claro y rotundo", como quería Sánchez, que se traduce en un importante espaldarazo a su liderazgo en una semana decisiva en el Congreso.

Pedro Sánchez 'compra' la tregua de sus barones con el cheque de la militancia

Este lunes, los barones y los dirigentes territoriales tienen que hacer lo propio en el comité federal. Pero previsiblemente ninguno de ellos pondrá pega alguna al veredicto de la militancia, menos aún cuando fuera de los muros del 'palacio' de Ferraz la tesis más compartida es que España irá a nuevas elecciones el 26 de junio. Que el PSOE acuda a ellas con Sánchez como candidato está por ver, según los críticos, aunque la cúpula tiene claro que el líder ha salido reforzado de los sucesivos envites internos: se impuso a sus contrarios en el fallido motín navideño y goza ahora del poderoso sostén de las bases. 

[Vea aquí en PDF los resultados provisionales de la consulta del PSOE]

Sánchez agradecerá el apoyo de las bases, defenderá el acuerdo y la necesidad del cambio y meterá presión a Podemos para que vote sí o al menos se abstenga

El comité arranca sobre las nueve y media de la mañana. A la entrada, o bien ya a puerta cerrada, los barones verbalizarán su cierre de filas con Sánchez. Algunos ya lo hicieron este domingo. Susana Díaz adelantó en una entrevista en Canal Sur, con motivo del Día de Andalucía, que respaldará la alianza con C's y reiteró que España "necesita un Gobierno cuanto antes" para hacer frente a sus problemas. Acuerdo que será apoyado "seguro" por el máximo órgano, subrayó. El valenciano Ximo Puig, muy cercano a la presidenta andaluza, también señaló que votó sí en el referéndum y que está a favor del entendimiento con Rivera -aunque él cogobierna con Compromís y está sostenido por Podemos- porque "España necesita regeneración". El aragonés Javier Lambán, igualmente en la órbita de Díaz, lo hizo a través de su cuenta de Twitter. Aragón fue el territorio donde el porcentaje del no fue mayor (36,35%), y Huesca fue la única provincia en la que venció el rechazo.

 

No todos los barones se desplazan hasta Ferraz este lunes. Ximo Puig y el extremeño Guillermo Fernández Vara no pueden acudir por compromisos institucionales en sus territorios. El asturiano Javier Fernández no tiene previsto intervenir y Díaz puede aterrizar más tarde en la sede. Pero en cualquier caso, ninguna voz de peso se opondrá al pacto y cargará contra el líder. "Creo que todo el mundo irá de buen rollo", señala un líder autonómico en conversación con El Confidencial. "No habrá problema", indica otro. Impresión que ratifican otros altos mandos consultados.

La cultura de partido

Los aparatos regionales críticos no se han movilizado en los últimos días. No han hecho campaña activa por el no, aunque tampoco han incentivado la participación. Han dejado hacer a los militantes. "No tenía ningún sentido poner toda la carne en el asador, salvo que se quisiera provocar la dimisión del secretario general, que no era el caso. No tiene sentido tumbar ahora a Pedro", analiza un responsable de Organización autonómico. Todos tienen en mente un dato clave: el martes arranca la investidura, y el líder tiene que acudir a ella con el apoyo del partido, porque de lo contrario todo el partido sufriría. En el PSOE, pese a las tensiones de los últimos meses, y pese a que la desconfianza en Sánchez sigue viva, impera la cultura de "respeto" al secretario general, la "responsabilidad" de partido.

Los barones defienden ahora el pacto con Rivera, y lo harán en la reunión de este lunes, aunque los críticos subrayan que es una alianza insuficiente

Con las fricciones internas encapsuladas, el líder enhebrará un discurso ante sus compañeros con varios ejes. En primer lugar, según fuentes de su entorno, agradecerá a las bases su participación en una consulta exprés, convocada de urgencia y con solo dos días de campaña informativa, y pondrá en valor la "fuerza" de la militancia socialista. Dos, defenderá el acuerdo con Ciudadanos. El comité federal es el que estatutariamente decide sobre la política de alianzas y el que, en teoría, podría llevar la contraria a los afiliados. Pero no pasará. Sánchez alegará que el acuerdo es "abierto", "de izquierdas" y "coherente" con los principios y valores del partido. Además, incidirá en la "necesidad de un cambio progresista y reformista" y meterá aún más presión a Podemos para que, en caso de que no vote sí, se abstenga y "no bloquee el cambio". Ferraz siempre ha apostado por un pacto "transversal" que cobije a los dos emergentes. 

Pedro Sánchez 'compra' la tregua de sus barones con el cheque de la militancia

El candidato y su equipo llevan subrayando que en la investidura solo hay dos opciones: o un Ejecutivo con él como presidente o la "continuidad" de Mariano Rajoy. Así lo expresó este domingo en una entrevista en 'La Vanguardia': "Ahora a lo mejor Pablo Iglesias acaba siendo la tabla de salvación de Rajoy". Su número dos, César Luena, invitó a Podemos a "tomar nota" de la consulta celebrada este fin de semana, porque "estaría bien" saber qué piensan sus bases sobre el voto en contra al candidato socialista: "Quiero pensar que Pablo Manuel Iglesias no tiene dudas para elegir entre Pedro Sánchez y Mariano Rajoy, porque creo que sus votantes no las tienen", aseguró en un acto con militantes en la agrupación madrileña de Vallecas Villa. 

Asistencia en el debate

La visualización del respaldo de la dirigencia del PSOE hacia su jefe tendrá su continuación en el debate de investidura. Según comentan en algunos territorios, Ferraz tocó a rebato para que los presidentes autonómicos y líderes regionales acudieran al congreso. Algunos ya han confirmado su asistencia, como Puig, García-Page, Vara o el primer secretario del PSC, Miquel Iceta. A Díaz le coincide con su comparecencia en el Parlamento andaluz para dar cuenta de la gestión de su Gobierno. 

La dirección sostiene que el apoyo de las bases a Sánchez es "para mucho tiempo". Sus contrarios opinan que el efecto de su derrota apagará su estrella

El alcance del espaldarazo de la militancia a Sánchez es fuente de controversia. Es decir, nadie cuestionará al líder esta semana, hasta que concluya la doble votación -la primera, el miércoles; la segunda, el viernes por la noche o el sábado por la mañana, según decida hoy la Junta de Portavoces del Congreso-, pero después se puede reabrir la división interna. "El apoyo es de la mayoría para mucho tiempo, y espero que como presidente", señala uno de los dirigentes de la máxima confianza de Sánchez. "Por supuesto que Pedro se ha reforzado, y va más allá de esta semana", coincide otra de sus defensoras en la ejecutiva. 

Pedro Sánchez 'compra' la tregua de sus barones con el cheque de la militancia

Los críticos no lo tienen tan claro. "Cuando fracase su investidura, comenzará la segunda parte de la película -analiza una buena conocedora de las entrañas del PSOE-. Las cosas no se ven con el mismo prisma cuando el desenlace sucede, y entonces el ambiente cambiará, y puede que en contra de Pedro, cuando se vea su contundente derrota en el Congreso. Todos los actores volverán a moverse. La derecha, para empezar. Gary Cooper es Rivera, porque le queda papel, acercarse a Rajoy, él sí seguirá arriba del caballo". "Tengo mis dudas de que Pedro salga reforzado de esta. Si Podemos claudica y se abstiene, pues se corona, pero si el 'soufflé' que se ha creado se pincha... Ya veremos. Sobre todo de cara a unas nuevas generales, en las que podemos quedar como un partido que se ha ido a la derecha", asegura un responsable de Organización de una federación de mucho peso. Juicio en el que coincide otro compañero, que deja a su vez un símil deportivo: "Cuando hay expectativas, la gente anima al equipo... pero a la tercera vez que pierde, se pide la cabeza del entrenador". Léase Sánchez.

Presión a Podemos

Esa reflexión hila con lo que puede suceder después de la segunda votación. Sánchez, para salir elegido, necesitaría de la abstención de Podemos o del PP, hoy muy improbables. La imagen de un candidato vapuleado durante el debate y humillado en dos votaciones inducirá a la "depresión", en opinión de un líder autonómico, y de ahí que la corriente en su contra pueda reverdecer, sobre todo si sus posibilidades de alcanzar el Gobierno siguen a la baja, pues la previsión de los críticos es que Podemos "no cederá y si el PSOE se acerca a Iglesias, querrá que se agache más".

Algunos interlocutores citan el ejemplo de lo que ocurrió en Andalucía el año pasado: el presidente del Parlamento tenía intención de convocar sucesivas votaciones para redoblar la presión sobre C's y Podemos, pero tras la tercera votación saltaron las alarmas por el desgaste de Díaz. La estrategia se paró. Solo se convocó un nuevo pleno cuando estaban garantizados los apoyos. Qué duda cabe de que el altavoz del Congreso es mucho más poderoso que el de cualquier Cámara autonómica. "La clave es qué hacer si falla la investidura y si el acuerdo con C's es línea roja dentro de unas semanas. Veremos si hay vida o vamos a elecciones", asevera un barón. 

Pedro Sánchez 'compra' la tregua de sus barones con el cheque de la militancia

Sánchez no pierde la esperanza y en su equipo están convencidos de que antes -esta semana- o después -a finales de abril, cuando la amenaza de nuevas elecciones sea cierta- será elegido presidente. Cree que es posible cuadrar el círculo, con la izquierda (Podemos y sus confluencias, IU, Compromís), la derecha (Ciudadanos) y los nacionalistas (PNV y Coalición Canaria). "¡Eso es lo que nos han pedido los españoles! -exclamaba el secretario general en 'La Vanguardia'-. Los españoles nos han pedido soñar, y yo intento hacer realidad ese sueño". Al menos, podrá consolarse con un previsible 44º cumpleaños tranquilo. Con un comité federal de trámite y corto, para poder prepararse la investidura. Fallida, por ahora. 

La izquierda se cruza acusaciones... y ofertas de diálogo

Los números son los que son. Y por ahora Pedro Sánchez cuenta con sus 90 escaños (sus 89 'puros', del PSOE, y uno de Nueva Canarias, con quien concurrió en coalición el 20-D), los 40 de Ciudadanos y la única acta de Coalición Canaria. 131 apoyos. Nada más garantizado por ahora. Con el PNV (seis diputados) no ha cerrado acuerdo aún. Podemos (65), IU (dos) y Compromís (cuatro) interrumpieron el diálogo

Íñigo Errejón, portavoz parlamentario de la formación morada, insistió desde Granada en que su partido está dispuesto a volver a negociar con el PSOE cuando fracase su investidura. Sostuvo que no contempla nuevas elecciones porque hay condiciones para un Gobierno común en los dos próximos meses, aunque pidió a los socialistas que negocien con "más honestidad". 

El portavoz de IU-Unidad Popular, Alberto Garzón, aseguró desde Córdoba que su formación "va a estar ahí" cuando PSOE y C's naufraguen esta semana. Y se mostró dispuesto a volver a sentar a los de Sánchez junto a Podemos y Compromís. 

El matrimonio de PSOE-C's es, para Sánchez, un acuerdo "sin fecha de caducidad", al menos hasta unas eventuales nuevas elecciones. Pero Albert Rivera ya advirtió el viernes de que si el candidato socialista falla y el Rey propone a Mariano Rajoy, intentará buscar "puntos comunes" con él

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