rectificación en el día d del tezanismo

Tezanos rectifica y vuelve a la cocina en el CIS andaluz para evitar su descrédito el 2-D

El presidente del CIS reniega de sus palabras contra la cocina y usa un complejo método para dar la estimación electoral en Andalucía. La cocina baja cinco puntos al PSOE

Foto: Pedro Sánchez, Alfonso Guerra y José Félix Tezanos, en una imagen de archivo. (EFE)
Pedro Sánchez, Alfonso Guerra y José Félix Tezanos, en una imagen de archivo. (EFE)

José Félix Tezanos era un conductor convencido de que su dirección era la buena. Mantenía decidido que no había que hacer cocina en las encuestas porque no es un método científico. En dirección contraria venían todos los demás institutos de encuestas, que defienden que esa cocina es la única forma de eliminar sesgos de la muestra. Justo antes de la colisión —en las elecciones andaluzas, en dos semanas, se iba a ver quién tenía razón—, en el día D del tezanismo, Tezanos ha dado media vuelta y se ha unido al resto. En el barómetro preelectoral de Andalucía, no ha usado una cocina sino tres.

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José Félix Tezanos, catedrático emérito de Sociología y durante años el hombre de los números del PSOE, llegó con un discurso rupturista al CIS. En su segundo barómetro, y sin previo aviso, eliminó la cocina y optó por una simple regla de tres para dar la estimación de voto. La cocina es la forma de los sociólogos de eliminar sesgos en la muestra. La del CIS tradicionalmente sobrerrepresentaba al PSOE, así que el instituto público ponderaba por el recuerdo de voto.

Tezanos anunció que no haría cocina en este CIS: "En Andalucía haremos una muestra de 5.000 personas y daremos los datos que salgan"

Lo que hacía era preguntar a los encuestados a qué partido habían votado en las últimas elecciones y de ahí eliminaba el mayor peso que tradicionalmente el PSOE tiene en esta encuesta. Como ejemplo, en el último barómetro, el 26,9% de los encuestados dice que votó al PSOE en 2016. En realidad sacó cinco puntos menos en las urnas. Eso es un indicador que apunta que en la muestra había proporcionalmente más socialistas que en el cuerpo electoral. Al PP, y en menor medida a Podemos, le ocurre lo contrario. Los populares obtienen en la encuesta un recuerdo de voto 11 puntos inferior a su resultado electoral. Por eso el CIS ponderaba en función del recuerdo de voto y de alguna forma daba más peso a los votantes declarados del PP. Según los críticos, esto frenaba la dinámica de cambio.

Tezanos y su equipo criticaron duramente la cocina. Su número dos, Antonio Alaminos, explicó en una entrevista a este diario que la cocina era algo acientífico y lo comparó con 'El mago de Oz', donde "detrás de la gran cortina hay un enano con un altavoz". Los nuevos responsables del CIS se consideraban los que llegaban a usar el método científico frente a la barbarie instalada en el CIS desde 1996. "Hay pueblos que tiran una cabra del campanario. Y de repente llega un alcalde y dice: 'Oigan, no tiren más la cabra, que me parece una salvajada'. ¿En esas estamos? Y entonces cogen al alcalde y lo apalean porque ha decidido que no hay que maltratar a la cabra", reflexionó Alaminos.

Michavila ya anunció que rectificaría en esta encuesta, porque en dos semanas se ve la realidad

En lugar de la cocina, Tezanos usaba una regla de tres para dar la estimación de voto. Tomaba la intención directa de voto, lo que la gente contestaba en la encuesta, y le añadía la simpatía al partido de los indecisos. El resultado se alejaba del resto de encuestas a favor del PSOE. En el barómetro de octubre, el primero con el método Tezanos sin cocina, el PSOE subía seis décimas en estimación de voto aunque bajaba cinco puntos en intención directa. De media, y aplicado a los últimos años, el método ampliaba la brecha PSOE-PP en siete puntos respecto al sistema de cocina.

Todo el sector estaba esperando el CIS preelectoral de Andalucía porque ahí la escapada tocaba a su fin. En dos semanas, en las elecciones andaluzas, se vería si acertaba Tezanos o los demás. Ahí se iba a acabar el debate. El 7 de octubre, Narciso Michavila, presidente de GAD3 y uno de los más críticos con Tezanos y de los pocos que hablan en público, ya pronosticó en este diario que esto acabaría en el preelectoral andaluz. "La prueba de que los nuevos responsables políticos del CIS no se creen su método crudo de estimación es que cuando lleguen las andaluzas no lo van a usar. Porque si no el desvío en la estimación será tan grande que habría dimisiones en masa", apostó Michavila.

La nota metodológica con la cocina.
La nota metodológica con la cocina.

Sin embargo, una semana después, en una entrevista en 'El País', Tezanos anunció lo contrario: "Solo pretendemos reflejar fielmente lo que piensa el ciudadano español. En Andalucía haremos una muestra de 5.000 personas y daremos los datos que salgan". De haber hecho eso, el PSOE habría salido disparado respecto a los demás sondeos, aunque con peor resultado que en 2015. Un análisis de El Confidencial con los barómetros preelectorales de 2015, 2012 y 2008 demostraba que el método Tezanos se equivocaba en nueve puntos de media a favor del PSOE en Andalucía.

Sin embargo, el CIS preelectoral andaluz incluye cocina. No solo una sino la media de varios modelos. "No existe un único modelo de estimación aplicable a toda circunstancia electoral. El CIS se encuentra en proceso de desarrollo y testado de diferentes modelos que ajusten de forma óptima a los diferentes climas y configuraciones de la competencia electoral", avisa la extensa nota metodológica con la cocina. Allí señala que conjuga "tres factores: clima electoral (elecciones convocadas o no), dinámicas observadas (estacionariedad o grado de volatilidad) y configuración del sistema (sistema de partidos estable o inestable con la aparición/desaparición de partidos)". "La estimación media busca el equilibrio entre la volatilidad observada localmente y la estacionariedad, mediante un procedimiento aplicable de forma estándar a todos los partidos y coaliciones que concurren en estas elecciones".

La cocina da al PSOE una estimación de voto del 37,4%, mientras que con el 'método Tezanos' habría conseguido un 42,3%, casi cinco puntos más

El nuevo/viejo CIS con cocina da al PSOE una estimación de voto del 37,4%, mientras que con el método Tezanos habría conseguido un 42,3%, casi cinco puntos más. La suma de Podemos e IU consigue en este CIS el 19,35% de estimación, mientras que sin cocina lograría un 16,34%, tres puntos menos. La encuesta sigue eliminando el voto en blanco y mantiene otros rasgos propios de Tezanos, pero no se desmarca tanto del resto.

Michavila explica por teléfono su primera impresión ante la rectificación del presidente del CIS: "He ganado la apuesta. Después de tres meses diciendo que no hay que cocinar, Tezanos al fin ha hecho lo contrario. De intentar convencernos de que no hay que cocinar a realizar la mayor cocina del CIS".

Sin embargo, el mismo día de la rectificación, Tezanos insistía en un artículo en 'El País' —antes usaba una fundación ligada al PSOE para defender la independencia del CIS— que la cocina no sirve. "Cada vez más electores [...] toman sus decisiones cada vez más tarde, incluso durante la última semana de las campañas y hasta el mismo día de la votación. ¿Cómo se puede anticipar —y prever— este voto? ¿Se puede 'estimar' o 'adivinar' en función del recuerdo de voto? ¿Y qué ocurre cuando los electores piensan cambiar de voto? Difícil". Allí insiste en que la cocina que ahora ya aplica el CIS es un esfuerzo inútil. "Estas razones hacen que no sea factible saber qué van a hacer en torno al 10/15% de aquellos que finalmente votarán". Por eso, los modelos tradicionales de “identificación” (proyección) del “voto oculto” (sobre todo del PP) ya no están funcionando, ni tampoco muchas de las “estimaciones” de apoyos de los nuevos partidos.

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