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Las gasolineras capturan cuatro céntimos de la ayuda del Gobierno al diésel
  1. Economía
Las 'low cost' se quedan con hasta 8 céntimos

Las gasolineras capturan cuatro céntimos de la ayuda del Gobierno al diésel

Las estaciones de servicio independientes y ‘low cost’ se están quedando hasta ocho céntimos de la ayuda, mientras que las mayoristas están respetando la medida del Gobierno

Foto: Las gasolineras independientes están capturando mayor parte de la ayuda. (EFE/Emilio Naranjo)
Las gasolineras independientes están capturando mayor parte de la ayuda. (EFE/Emilio Naranjo)
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La literatura económica ha constatado en innumerables ocasiones que las subvenciones para la compra de un determinado bien o servicio provocan que las empresas suban su precio para capturar una parte de esta ayuda. Y si se produce en un sector muy regulado y con competencia imperfecta, el efecto se multiplica. Este era el gran temor con la ayuda de 20 céntimos que aprobó el Gobierno para los carburantes en plena escalada de los precios en el mes de marzo. Finalmente, ya no son necesarias hipótesis, porque hay datos disponibles sobre qué ocurrió en esos días en un estudio elaborado por EsadeEcPol.

La principal conclusión es que, en efecto, las estaciones de servicio capturaron una buena parte de la ayuda, de forma más intensa en el diésel que en las gasolinas, lo que confirma que una parte del esfuerzo fiscal se ha ido directamente a los márgenes de beneficio. En concreto, según los cálculos realizados por los investigadores Manuel Hidalgo, Ángel Martínez y Natalia Collado a partir de los microdatos de precios diarios, las gasolineras se quedaron cuatro céntimos de la subvención en el caso del diésel y un céntimo en el de la gasolina. Si se suman la ayuda capturada por las distribuidoras y la subida prolongada del precio de los carburantes en los mercados internacionales, el resultado es que los consumidores llevan ya unas semanas pagando un precio superior al existente antes de la subvención.

Foto: Cani Fernández, presidenta de la CNMC. (EFE/Aguilera)

Este dato se corresponde con la variación del precio sin tener en cuenta la ayuda en los días posteriores a su entrada en vigor, una vez corregidos por diferentes factores exógenos como el precio de los combustibles en los mercados internacionales, el tipo de cambio euro/dólar, el tipo de estación de servicio, el día de la semana o la ubicación. De esta forma, construyen un modelo que permite replicar el precio de venta de los combustibles para observar la desviación no explicada que tuvo lugar tras la introducción de la ayuda y en los días posteriores.

Las estaciones de servicio se quedaron con una parte de la ayuda, pero el comportamiento fue muy heterogéneo. Mientras las grandes cadenas de distribución congelaron o incluso aplicaron un descuento adicional, las gasolineras independientes y ‘low cost’ subieron rápidamente sus precios, quedándose con una parte muy significativa de la ayuda. En el caso del diésel, el precio de los grandes operadores mayoristas se mantuvo prácticamente congelado tras la entrada en vigor de la ayuda, mientras las estaciones independientes subieron sus precios de forma injustificada en 5,3 céntimos. Esto significa que se quedaron con uno de cada cuatro céntimos de la ayuda pública.

Esta diferencia también se observa en el caso de la gasolina, aunque en una cuantía inferior, ya que la competencia en este mercado es superior. Los grandes operadores mayoristas redujeron en casi un céntimo sus precios, mientras que las independientes los incrementaron en casi dos céntimos. Se trata de un comportamiento que puede parecer contrario a la lógica, que las grandes empresas que controlan el mercado sean quienes menos ayuda pública están capturando. De hecho, las tres grandes comercializadoras —Repsol, Cepsa y BP— están obligadas a poner cinco de los 20 céntimos y, aun así, permitieron que la ayuda llegara a los ciudadanos durante los primeros días. Este estudio no analiza la evolución a lo largo del tiempo, sino en el momento en que entró en vigor la ayuda, momento en que se produjo un ‘efecto escalón’ que se ha mantenido en el tiempo.

Las gasolineras independientes ‘low cost’ son las que más están capturando la ayuda del Gobierno. En el caso del diésel, se han quedado con hasta ocho céntimos de los 20 que ha puesto el Gobierno, y en el de la gasolina, se quedan hasta tres céntimos.

Hay varios factores que explican que las gasolineras pequeñas y baratas sean las que estén capturando una parte significativa de la ayuda pública. El primero es que la entrada en vigor de la medida de forma precipitada obligó a las empresas a adelantar toda la ayuda del Gobierno, lo que justificaría que las pequeñas no tuvieran liquidez para soportar este coste y directamente lo repercutieran a sus clientes.

Foto: Imagen de una fábrica de casas prefabricadas en Toledo. (EFE/Ismael Herrero)

Además, las pequeñas estaciones de servicio, que trabajan con márgenes muy estrechos y compran todo el producto que venden, no tienen margen para hacer más esfuerzos. Por el contrario, las grandes distribuidoras, que también tienen negocio de extracción y refino, están teniendo beneficios millonarios gracias a estas dos actividades, por lo que pueden competir en precios y ganar cuota de mercado.

El resultado es que se ha producido un estrechamiento del abanico de precios en el mercado y muchas gasolineras independientes han optado por cesar su actividad. “Esta ventaja relativa para los operadores mayoristas podría minar la competencia en el sector a medio y largo plazo”, escriben los autores del estudio.

“Nuestra principal hipótesis para explicar estos resultados reside en un fallo de diseño de la política con respecto a las estaciones de servicio independientes”. El sistema de anticipos diseñado por el Gobierno dejó en una situación delicada a las pequeñas empresas, que optaron por subir sus precios o, sencillamente, cerrar. Esto explica que el porcentaje de estaciones independientes en los tramos de precios más bajos se haya reducido en los últimos meses respecto al mes de febrero. Los autores recomiendan que el sistema de anticipos se extienda y los pagos se hagan con frecuencia quincenal para que así las empresas pequeñas cuenten con liquidez en todo momento y no se vean obligadas a adelantar la ayuda.

La literatura económica ha constatado en innumerables ocasiones que las subvenciones para la compra de un determinado bien o servicio provocan que las empresas suban su precio para capturar una parte de esta ayuda. Y si se produce en un sector muy regulado y con competencia imperfecta, el efecto se multiplica. Este era el gran temor con la ayuda de 20 céntimos que aprobó el Gobierno para los carburantes en plena escalada de los precios en el mes de marzo. Finalmente, ya no son necesarias hipótesis, porque hay datos disponibles sobre qué ocurrió en esos días en un estudio elaborado por EsadeEcPol.

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