Los datos certifican que Iberdrola vació los embalses en verano: la reserva baja un 30%
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SEGÚN LA PROPIA eléctrica

Los datos certifican que Iberdrola vació los embalses en verano: la reserva baja un 30%

Las prácticas, que la compañía no niega, se produjeron con la luz disparada y antes del hachazo del Gobierno a los 'beneficios caídos del cielo'

Foto: Manifestación contra el vaciado del embalse de Ricobayo, en Zamora. (EFE)
Manifestación contra el vaciado del embalse de Ricobayo, en Zamora. (EFE)

Era un secreto a voces asumido por todos, pero ahora los datos confirman las sospechas: Iberdrola vació los embalses españoles este verano mientras el país vivía la mayor crisis energética de los últimos años. La principal compañía del sector y segunda cotizada del Ibex redujo el nivel de reservas hidroeléctricas más de un 30% en el tercer trimestre respecto al mismo periodo del año anterior, según las cifras proporcionados por la empresa. Y eso a pesar de que la capacidad instalada aumentó durante ese tiempo. Las prácticas se produjeron en las semanas anteriores al real decreto del Gobierno que limita los llamados 'beneficios caídos del cielo', por lo que el incremento de la producción y de los ingresos extraordinarios no se vio afectado por el hachazo.

El informe que certifica las acusaciones vertidas hasta por la propia ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, fue remitido la semana pasada a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y puede consultarse en la web de la compañía bajo el título 'Ibewatch 3T 2021'. Basta una comparación con el mismo documento de 2020 para apreciar la extraordinaria disminución de la reserva hidráulica —la cantidad de energía que se puede producir con el agua almacenada en los embalses en un determinado momento— sufrida este verano.

Foto: La ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera. (EFE)

A 30 de septiembre de 2020, el indicador ascendía al 50,8%. Es decir, los embalses propiedad de Iberdrola mantenían la mitad de su reserva potencial finalizada la temporada estival. En cambio, un año después, esta ha bajado casi 16 puntos, hasta un escueto 35%.

Con el agua que había en los embalses al acabar el verano de 2020, Iberdrola podía llegar a producir 5.730 gigavatios hora (GWh), aproximadamente lo que consume Cataluña en un año y medio. En cambio, con la que queda ahora (3.948 GWh), solo podría abastecer esa comunidad autónoma durante un año. La disminución ha tenido lugar pese al aumento de la capacidad instalada en el sistema, que ha pasado de 9.715 a 10.595 GWh. En otras palabras: los embalses están preparados para producir más que el año pasado, pero ahora mismo no pueden porque no tienen agua.

La reserva hidráulica no desaparece sola. Pueden existir dos factores: el natural o el humano. Y, en este caso, el segundo es el que explica la situación. Durante este verano, Iberdrola ha generado en España 3.054 GWh de energía hidráulica, un 15,5% más que el año pasado. Al margen de la solar —que se ha disparado un 89,1% como consecuencia del impresionante crecimiento de la capacidad instalada—, se trata de la fuente que más ha incrementado su producción.

Las eléctricas han hecho descender el nivel de los embalses mucho más de lo que podría esperarse si solo influyese el clima

Consultada por El Confidencial, la compañía alega que, pese al repunte de "tan solo" 409 GWh en relación con el tercer trimestre de 2020, la generación entre julio y septiembre de 2021 ha sido 151 GWh inferior a la del mismo periodo de 2018, cuando las reservas estaban más altas (41,3%). Efectivamente, el clima es otro de los factores a tener en cuenta: la primavera de hace tres años resultó más lluviosa de lo normal y los embalses pudieron llegar al 30 de septiembre con un nivel más elevado que ahora pese a la mayor producción eléctrica. Pero ¿hasta qué punto han influido las bajas precipitaciones en la preocupante situación que atraviesan los pantanos?

El 'Boletín hidrológico', elaborado semanalmente por el Ministerio para la Transición Ecológica, tiene la respuesta. Los embalses para uso consuntivo, dedicados al consumo humano o industrial, estaban el 5 de octubre al 35,5% de su capacidad, solo 2,9 puntos menos que el año pasado. En cambio, los de uso no consuntivo, destinados principalmente a la producción de energía, alcanzaban el 49,7%, hasta 13,7 puntos menos. Respecto a la media de los últimos cinco años, la bajada es el doble para los segundos que para los primeros. O, lo que es lo mismo: las eléctricas han hecho descender el nivel de los embalses mucho más de lo que podría esperarse si solo influyese el clima —los usos consuntivos no suelen variar radicalmente de un año a otro—.

La comparación de los datos del boletín —referidos al conjunto de los pantanos explotados por las compañías energéticas— con los que ofrece Iberdrola deja en mal lugar a la empresa presidida por Ignacio Sánchez Galán: su reserva hidráulica es un 30% inferior a la media española.

La sequía ha vaciado los embalses del sur; algunas eléctricas, los del centro y el norte

Las cuencas en las que se están investigando los vaciados presentan peores registros. Lo sucedido en Ricobayo (Zamora), que ha motivado un expediente de Transición Ecológica a la segunda cotizada del país por prácticas contra el medio ambiente —Naturgy también está siendo investigada por hechos semejantes, a diferencia de Endesa—, solo supone un ejemplo de la situación en la cuenca del Duero. Mientras el agua embalsada para usos consuntivos ha caído 5,2 puntos en el último año, la acumulada para producir energía se ha desplomado 21,5 puntos. En las cuencas del Miño-Sil y del Tajo, las otras dos afectadas, el agua almacenada para consumo incluso ha aumentado, frente a los desplomes de dos dígitos de la gestionada por las eléctricas.

Sin embargo, en aquellas en las que no se han denunciado vaciados, como las del Guadalquivir, el Guadiana o el Segura, los embalses dedicados al consumo sí han perdido capacidad, tras una primavera y un verano especialmente secos. Según la Agencia Estatal de Meteorología, el año hidrológico (1 de octubre-30 de septiembre) ha sido más húmedo de lo habitual en la cuenca del Miño-Sil y algunas zonas del Duero y el Tajo, mientras que en el tercio meridional del país ha llovido menos de lo esperado. La sequía ha vaciado los embalses del sur; algunas eléctricas, los del centro y el norte.

Foto: Embalse de Ricobayo, en Zamora, vaciado este mes de agosto por Iberdrola para producir energía hidráulica. (EFE)

Iberdrola nunca ha negado las prácticas corroboradas por los datos anteriores, que, según la legislación actual, serían legales. "Todos los embalses, y en especial los de regulación, son reservas de energía que se encuentran a disposición del sistema eléctrico. Y, como sucede en Europa y en España, a través del mercado, se utilizan cuando más aportan al sistema y más se necesitan", destaca para justificar los hechos. El Gobierno llegó a calificar lo ocurrido de "escandaloso" y reformará la ley de aguas para que las confederaciones hidrográficas puedan aplicar criterios de uso racional para proteger el medio ambiente.

La compañía, que está a punto de sentarse en el banquillo por unas prácticas similares ocurridas en 2013, tiene razón en un punto: durante julio y agosto, la energía hidráulica marcó el precio del mercado mayorista en el 64% y el 59% de las ocasiones, respectivamente, lo que evitó que entrasen en la negociación las centrales de ciclo combinado, más caras debido al elevado precio del gas. Sin embargo, cuando estas últimas sí fijaron la cuantía, las hidroeléctricas, mucho más baratas, se llevaron unos ingresos extraordinariamente superiores a los costes de producción.

Los alcaldes de las zonas afectadas y varias asociaciones ecologistas han acusado a las eléctricas de vaciar los embalses para escapar a la nueva regulación, que entró en vigor el pasado 16 de septiembre, y lucrarse con los precios históricos de la luz. Más allá de los motivos, las cifras revelan que esta ha sido una práctica común el pasado verano.

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