El gráfico que demuestra que España no se encamina a la quiebra
  1. Economía
LA RIQUEZA DE LOS HOGARES SIGUE CRECIENDO

El gráfico que demuestra que España no se encamina a la quiebra

España no se encamina hacia la quiebra. Lo acaba de demostrar el Banco de España, que estima que la riqueza financiera de los hogares, también la inmobiliaria, continúa creciendo

Foto: Sede del Banco de España. (iStock)
Sede del Banco de España. (iStock)
EC EXCLUSIVO Artículo solo para suscriptores

La Real Academia define la acepción 'quiebra', en su sentido jurídico, como aquel juicio por el que se “incapacita patrimonialmente a alguien por su situación de insolvencia y se procede a ejecutar todos sus bienes en favor de la totalidad de sus acreedores”. No está claro que los acreedores puedan ejecutar a España, como ha sugerido el presidente del PP, Pablo Casado, durante una entrevista: “España se encamina a la quiebra, estamos abocados al rescate”, dijo a ‘El Mundo’.

Muy al contrario, la riqueza financiera neta de los hogares (descontadas sus deudas) ha seguido creciendo, incluso, durante la pandemia. Hasta el punto de que se situó el pasado 30 de junio en 1,71 billones de euros, lo que representa un aumento del 7,2% respecto de un año antes.

El crecimiento es significativo porque incorpora un periodo especialmente adverso para la economía española como consecuencia de las restricciones a las que obligó la pandemia, y que llevaron al PIB a caer un 11%, el peor registro desde la Guerra Civil. Aun así, los datos del Banco de España muestran que los activos financieros de los hogares representan ya el 147,7% del producto interior bruto (PIB), lo que supone 11,1 puntos porcentuales más que un año antes debido especialmente, aclara el banco central, “al aumento de los activos financieros netos y, en menor medida, a la caída del PIB”.

Foto: iStock.

¿Y qué sucede si se tienen en cuenta no solo los activos financieros sino, también, los inmobiliarios? Pues el resultado, igualmente, no deja lugar a dudas. En el primer trimestre de este año, últimos datos disponibles, la riqueza neta de los hogares, restando las deudas, se situó en 7,2 billones de euros, lo que representa un 2,5% más que hace un año. O lo que es lo mismo, 179.000 millones de euros más que en el primer trimestre de 2020. Es decir, antes de que hiciera acto de presencia la pandemia. De aquella cantidad, 5,5 billones corresponden a activos inmobiliarios, básicamente primeras y segundas residencias (casi la tercera parte de los hogares tiene una).

La renta disponible

¿Mucho o poco? Para conocer la respuesta, hay que comparar los datos con alguna referencia. Y lo que dice el Banco de España es que la riqueza neta (incluyendo toda clase de activos) supone el 977% de la renta bruta disponible de las familias. Es decir, casi 10 veces más de lo que ingresa una familia teniendo en cuenta, como lo define Estadística, todas las transferencias, incluidos los impuestos sobre la renta o el patrimonio, las cotizaciones sociales o cualquier otra prestación de carácter social.

Esta ratio es la más positiva de la serie histórica, y supone casi 62 puntos más que hace un año. Algo menos de la mitad (25 puntos) fue consecuencia de la revalorización de los activos financieros.

Otro dato refleja con nitidez la situación patrimonial de los hogares en términos agregados en un contexto extremadamente difícil. Como recuerda el Banco de España, las deudas de las familias se han estabilizado en torno a los 711.000 millones de euros, principalmente en hipotecas inmobiliarias, lo que supone el 61,4% del PIB. Nivel que sube al 144,2% si se incorpora lo que deben las empresas.

Esto significa que en un contexto muy difícil —fuerte crecimiento del desempleo y miles de empresas con problemas de liquidez— los hogares no optaron por endeudarse, aunque tampoco por desendeudarse, como sucedió en la anterior crisis, sino, por el contrario, quienes pudieron lo que hicieron fue aumentar su inversión en depósitos bancarios pese a su nula rentabilidad. En ocasiones, incluso, con costes de mantenimiento (tipos de interés negativos).

Esto demuestra que la naturaleza de esta crisis es muy diferente a la anterior. Como reveló la última 'Encuesta financiera de las familias', uno de los trabajos más ambiciosos del Banco de España (se presenta cada tres años), la renta bruta de los hogares se hundió en 2008 y hasta 2014 no tocó suelo, muy al contrario de lo que ha sucedido ahora. Sin duda, por las políticas expansivas del Banco Central Europeo y de la Unión Europea, que han permitido mantener las rentas de millones de trabajadores y, al mismo tiempo, garantizar la liquidez al tejido productivo en plena restricción de la actividad económica.

La mayor parte de los activos financieros de los hogares se encuentra en efectivo y depósitos (el 41% del total)

En la anterior crisis, por el contrario, el precio de la vivienda, que es el principal activo de los hogares, tocó suelo en el primer trimestre de 2014 tras seis años de caída (-44% en términos acumulados). Es más, entre 2014 y 2017, la riqueza media por hogar creció apenas un 0,9%, según el Banco de España, si bien la riqueza mediana se redujo un 6,4%. En todo caso, por debajo de la evolución entre 2011 y 2014, cuando el descenso fue de un histórico 21,9%. Es decir, en esta crisis, la riqueza de las familias se ha comportado de una forma muy diferente respecto a la anterior crisis, algo que explica que su situación patrimonial sea más holgada.

Los datos más recientes, por último, reflejan que la mayor parte de los activos financieros de los hogares se encuentra, pese a ello, en efectivo y depósitos (el 41% del total), seguidos de participaciones en el capital de las empresas (25%), seguros y fondos de pensiones (16%) y participaciones en fondos de inversión (15%). Esta última rúbrica es, precisamente, la que más ha subido debido a que se ha desviado ahorro hacia los mercados financieros por la falta de rentabilidad de los depósitos.

La Real Academia define la acepción 'quiebra', en su sentido jurídico, como aquel juicio por el que se “incapacita patrimonialmente a alguien por su situación de insolvencia y se procede a ejecutar todos sus bienes en favor de la totalidad de sus acreedores”. No está claro que los acreedores puedan ejecutar a España, como ha sugerido el presidente del PP, Pablo Casado, durante una entrevista: “España se encamina a la quiebra, estamos abocados al rescate”, dijo a ‘El Mundo’.

Hogares Banco de España PIB Deudas Rentabilidad Banco Central Europeo (BCE) Unión Europea
El redactor recomienda