El precio del gas se duplica y anticipa un crudo invierno para millones de hogares
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ROZA YA LOS 50 EUROS

El precio del gas se duplica y anticipa un crudo invierno para millones de hogares

No solo sube la luz. La llegada del invierno supondrá un incremento importante en el recibo del gas. Probablemente, en torno al 10%. La falta de reserva tensa el mercado

Foto: Foto: EFE.
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No solo la luz. El incremento que se ha producido en los últimos meses en el precio del gas natural, que explica la mitad de la subida de la tarifa eléctrica, según ha estimado el Banco de España, se notará este invierno con la crudeza propia de la estación. No es un asunto menor para las economías domésticas —y las industriales— teniendo en cuenta que el gas natural constituye el 23,5% de la energía primaria de España y que casi ocho millones de hogares lo utilizan, de los que el 80% es de tarifa libre.

O dicho de otra forma, si el 15 de abril —una fecha estándar— usted dejó de poner la calefacción en casa por la llegada del buen tiempo, cuando vuelva a hacerlo —por ejemplo, el 15 de octubre— observará que la factura del gas se ha incrementado de forma relevante. Según algunos cálculos del sector, en torno al 10%. En todo caso, bastante menos de lo que lo han hecho la luz y las gasolinas, debido a que los precios se fijan con medias semestrales, lo que suaviza la curva de precios.

El mercado del gas, al contrario que el de la electricidad, es de ajustes, no de suministros, lo que explica que los movimientos en precios no sean tan bruscos. En cualquier caso, si el 15 de abril el precio marginal de compra del gas se situaba en 21,87 euros MW/hora, el pasado viernes se cerraron operaciones a 48,45 euros. Es decir, algo más del doble. La causa, lógicamente, tiene que ver con la aceleración en el precio de los hidrocarburos, que en 2021 se han encarecido de forma intensa al calor de la recuperación económica, que en algunos países (China o EEUU) ha sido más intensa de lo previsto inicialmente, lo que ha coincidido con el hecho de que los operadores estaban cortos de gas.

Mientras que cuando llegó la pandemia, en 2020, los depósitos se encontraban a rebosar, en 2021 ha sucedido todo lo contrario. Ello ha provocado que los operadores hayan querido engordar sus existencias, lo que ha favorecido un incremento de los precios.

Un mercado especulativo

El gas, como sostiene un experto del sector, “se almacena mal”, de ahí que esté sometido a continuas fluctuaciones, aunque más suaves que en la electricidad. La referencia es el Brent, que el pasado viernes cerró muy cerca de los 72 dólares, cuando comenzó el año ligeramente por encima de los 52 dólares. A ello hay que sumar el incremento de las cotizaciones de las emisiones de CO2, que se está convirtiendo cada vez más en un mercado especulativo. El pasado viernes, el precio de la tonelada se situaba muy cerca de los 59 euros, bastante más del doble de la cotización promedio del año 2020 (24,75 €/Tm), lo que provoca una mayor demanda de gas natural para generación eléctrica en sustitución del carbón.

En todo caso, el incremento llega en el peor momento para el bolsillo de las familias (la inflación se sitúa en el 2,9%), y todo indica, siempre que no haya sobresaltos en el mercado, que los altos precios se mantendrán, al menos, hasta el primer trimestre de 2022. El mercado de futuros, de hecho, anticipa niveles similares a los actuales hasta el comienzo de la primavera del año que viene, pero a partir del segundo trimestre el megavatio hora de gas caerá hasta situarse en 29,03 euros. No es el caso del mercado de futuros de electricidad, que se mantendrá en niveles muy elevados (en torno a los 87 euros MW/hora) durante todo el año 2022. Solo a partir de 2023, según OMIP, se producirá un fuerte descenso (hasta los 59 euros).

Foto: Foto de Medgaz en Almería. (Medgaz.com)

El incremento, en todo caso, no está exento de tensiones geoestratégicas. Algo que es especialmente relevante para España, que no solo está obligada a comprar en los mercados exteriores nada menos que el 99,8% del gas que consume, sino que, además, cuenta con escasa capacidad de almacenamiento subterráneo tras el fiasco del proyecto Castor. Según datos de la Dirección General de Política Energética y de Minas, en junio de 2021 los almacenamientos subterráneos incluían 23,324 TWh de gas natural, un volumen que era un 13,5% inferior al almacenado en las mismas fechas de 2020. Algo parecido ha sucedido en Europa, donde los almacenamientos se encuentran a niveles históricamente bajos.

Es por eso que, ante la llegada del invierno, el Gobierno ha sometido a consulta pública una resolución —aquí el texto— para que los operadores aumenten sus reservas de gas en un día durante el periodo invernal, que va del 1 de noviembre al 31 de marzo. En concreto, de 3,5 a 4,5 días de la capacidad contratada. De esta manera, se quiere conjurar lo que sucedió en enero de este año, cuando la tormenta Filomena elevó los precios hasta los 58 euros, a lo que contribuyeron las escasas reservas.

Conflicto Marruecos-Argelia

Los precios del gas, como se ha dicho, no son ajenos a las tensiones internacionales, pero en el caso del conflicto entre Marruecos y Argelia (Argel ha cortado relaciones diplomáticas con Rabat) su influencia es residual. Por un lado, porque los precios del gas son internacionales (EEUU, Rusia y la UE son los principales productores) y no están condicionados de forma poderosa por litigios locales o regionales, y, por otro, porque la paulatina pérdida de importancia del gasoducto que viene de Argelia y que pasa por Marruecos estaba prevista ya desde antes del nuevo conflicto entre ambos países, que es casi una tradición en la zona.

La principal vía de entrada es hoy el gasoducto Medgaz, que une Argelia con Europa a través de Almería a más de 200 metros de profundidad en el Mediterráneo. Sus principales socios son Sonatrach (51%), la empresa pública argelina y Medina Partnership (al 50% Naturgy y BlackRock).

Foto: Vista general del centro de Toledo durante la copiosa nevada de este jueves. (EFE)

No hay que olvidar que el pasado mes de junio, según Cores, nada menos que el 48% del gas natural importado vino de Argelia. Por Almería, de hecho, ya entra el 20,1% del gas que se consume en España, por encima del 18,7% en el caso de Zahara de los Atunes (Cádiz), donde está ubicada la terminal receptora del gasoducto Magreb-Europa, operativa desde hace 25 años. Las plantas de regasificación suponen el 53% del aprovisionamiento. Tras las nuevas inversiones, está previsto que muy pronto el 25% de las importaciones de gas entre por Almería a través de Medgaz, desplazando la ruta marroquí. Recientemente, el ministro de Energía de Argelia, Mohamed Arkab, se reunió con el embajador de España en Argel, Fernando Morán Calvo-Sotelo, y le trasladó la intención de cumplir los compromisos de suministro.

El mercado del gas, como sucede en el eléctrico, está altamente concentrado. En el primer trimestre de 2021, según los datos de la CNMC, los grupos con mayores ventas fueron Naturgy (29,5%), Endesa (16,6%), Repsol (9,8%), Iberdrola (7,5%) y Cepsa (5%). Es decir, cinco grupos controlan el 68,4% del sector.

No solo la luz. El incremento que se ha producido en los últimos meses en el precio del gas natural, que explica la mitad de la subida de la tarifa eléctrica, según ha estimado el Banco de España, se notará este invierno con la crudeza propia de la estación. No es un asunto menor para las economías domésticas —y las industriales— teniendo en cuenta que el gas natural constituye el 23,5% de la energía primaria de España y que casi ocho millones de hogares lo utilizan, de los que el 80% es de tarifa libre.

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