España, bronce en universitarios más sobrecualificados de la Unión Europea
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LIDERAN GRECIA Y CHIPRE

España, bronce en universitarios más sobrecualificados de la Unión Europea

El 38,8% de los jóvenes españoles trabajaba en 2019 en puestos que no requerían cualificación. Un desajuste entre oferta y demanda que deja un hueco en la Formación Profesional

Foto: Foto: iStock.
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La generación Z, la de los nativos digitales, también es una de las más preparadas para acceder al mercado laboral. Los trabajadores noveles españoles están a la cabeza de la sobrecualificación en la Unión Europea. Así lo reflejan los datos recogidos por Eurostat: el 38,8% de los jóvenes españoles tenía un nivel educativo superior a la cualificación necesaria para desempeñar las labores de sus empleos de entonces. Esto subraya una ineficiencia en el mercado y una frustración para quien no consigue adaptarse al mismo.

"A nivel macroeconómico, la producción nacional es potencialmente menor de lo que podría ser si las habilidades de los trabajadores sobreeducados se utilizaran óptimamente", puntualiza el artículo 'Sobrecualificación o falta de oportunidades laborales: un análisis sectorial en España' (Montes, Garrido, Gallo; 2019).

¿Tienen los jóvenes españoles todas en su contra? El caso es que, tras la inversión en formación, los egresados se encuentran con un gran desajuste entre la oferta y la demanda del mercado laboral. A esto hay que añadir unas altas tasas de desempleo juvenil, superiores al 38%, que desembocan, en muchas ocasiones, en aceptar puestos de trabajo que no requieren cualificación, o que están por debajo de su nivel de estudios ('el mejor eso que nada').

También una vinculación frágil con el mercado, con una alta temporalidad y bajos salarios, la incertidumbre en los ingresos individuales de los jóvenes, así como la edad media de emancipación en España (29,5 años en 2020) son algunos de los dramáticos datos que acompañan a esta generación de jóvenes.

Está claro que, en este contexto, el impacto del coronavirus sobre la actividad económica tampoco ha ayudado. Uno que ha incidido, sobre todo, en las pequeñas y medianas empresas y en los sectores hosteleros, de ocio y servicios y de transporte, como revelan los datos de ERTE y afiliación efectiva de abril de 2021. De ahí que la falta de oportunidades laborales haya sido el caldo de cultivo perfecto para que los jóvenes continuaran sus estudios, como evidenciaba Óscar Arce, director General de Economía y Estadística del Banco de España, en una presentación de mayo sobre las condiciones económicas de las generaciones jóvenes.

Ciencias de la Salud se posiciona como el 'oasis' de los graduados para encontrar un ajuste entre lo estudiado y lo aplicado en sus trabajos

Pero, independientemente de la especialización, es evidente que los universitarios españoles tienen más dificultades para acceder a un puesto acorde a su nivel de cualificación que otros vecinos europeos. Lo curioso es que aquellos países con menores tasas de sobrecualificación son también, en líneas generales, aquellos que ostentan los datos más bajos de desempleo entre sus filas. Grecia, Italia, España, Chipre... Al principio de la tabla y República Checa, Países Bajos, Malta, Alemania, al final. En este caso, España es el tercer país de la Unión Europea con más graduados sobrecualificados, solo por detrás de Grecia y Chipre, aunque este fenómeno es asimétrico según una serie de factores.

En 2019, el INE realizaba su encuesta sobre la Inserción Laboral de los Titulados Universitarios en 2014 (y en activo en 2019), y lo cierto es que hay notables diferencias entre los graduados según la rama de estudios, la experiencia laboral posterior al primer empleo, el tamaño de la empresa, e incluso por el salario percibido.

En primer lugar, la rama de Ciencias de la Salud se posiciona como el 'oasis' de los graduados a la hora de encontrar un mayor ajuste entre lo estudiado en la universidad y lo aplicado en sus puestos de trabajo. Así lo confirma el 93% de los encuestados por el INE. Por el contrario, la rama de las Artes y Humanidades es la que concentra una mayor tasa de sobrecualificación entre sus filas: el 33% trabaja en puestos que no requieren su nivel de cualificación.

Por otra parte, el tamaño de la empresa también influye. Las pymes son las que más trabajadores sobrecualificados tienen, según la encuesta del INE. Y a la pregunta de si existe relación entre satisfacción con los estudios y nivel de sobrecualificación, la respuesta es afirmativa. El arrepentimiento asoma entre los sobrecualificados muy por encima de aquellos que ocupan puestos ajustados a su nivel de estudios. Esta diferencia es destacable, sobre todo, en la rama de Ciencias Sociales y Jurídicas, donde el 69,6% de los encuestados cuyos estudios se ajustan a sus labores volvería a cursar la misma titulación, frente a un 39,5% de aquellos que señalaron su sobrecualificación.

¿Otro dato preocupante? El 70% de los sobrecualificados cobraba salarios inferiores a los 1.500 euros. Cifra que se reduce a la mitad para aquellos con un trabajo acorde a su formación, tal y como pone de relieve el análisis de Xulia González y Daniel Miles para Funcas; y donde también resaltan que, a medida que el trabajador adquiere experiencia, la sobrecualificación se va despejando de la ecuación. Solo persistía en el 20,2% de los encuestados con más de dos años de experiencia laboral.

Aunque, en realidad, esta incapacidad para absorber la oferta de trabajadores cualificados no tiene nada de nueva. Viene de lejos. Concretamente, de los años 90. Por aquel entonces, comenzó a haber una gran saturación de egresados que el sistema productivo de las economías occidentales no fue capaz de equiparar. Y, para disgusto de los titulados universitarios, esto derivó en una devaluación de sus títulos y en el "efecto desplazamiento". "Los trabajadores con niveles superiores desempeñan trabajos que no requieren una formación del mismo nivel educativo, desplazando al resto hacia empleos de nivel inferior o fuera del mercado laboral", recoge Damián Herrero en su artículo 'Desajuste entre formación y empleo en las trayectorias laborales de los jóvenes titulados en España'.

Foto: Para el curso 2020/2021 se dispararon las solicitudes para estudiar grados relacionados con salud (EFE)

Precisamente, volviendo a las comparaciones con Europa, los datos son contundentes. A excepción de los sectores Salud y Agricultura, ganadería y pesca, España se encuentra por detrás de la media europea en ocupados con estudios universitarios en puestos cualificados, según los datos de la Labour Force Survey de 2018 publicada por Eurostat.

Ese año, el 24% de los egresados españoles con estudios superiores universitarios (2015-2018) aún se encontraba en paro pese a su alto nivel de cualificación. Una cifra algo más alentadora en 2019, donde el 86% de los titulados en 2014 estaban trabajando cinco años más tarde, y cuyo paro era de tan solo el 7,7%.

Hay sobrecualificación, pero también perfiles sin cubrir

A lo largo de este artículo se habla de la sobrecualificación de los titulados españoles, pero también cabe señalar otro desajuste educativo más: el de la falta de perfiles de Formación Profesional. Cerca de un 9% de las vacantes disponibles en el mercado de trabajo se queda sin cubrir. Porcentaje que, en ciertas zonas geográficas y en perfiles muy específicos, puede dispararse a cerca del 60% de puestos. En Madrid, por ejemplo, faltan informáticos, pescaderos, carniceros; mientras que en Andalucía faltan perfiles IT, personal sanitario, técnicos de laboratorio; y en Canarias, comerciales, electromecánicos, o enfermeros, entre otros. O al menos así lo evidencia el último informe sobre perfiles deficitarios elaborado por Adecco.

La Formación Profesional es el nivel formativo más demandado por las empresas en España. Lo señalan el 41,3% de las ofertas de empleo publicadas en España y que la exigen como requisito, según un informe de Infoempleo y Adecco. Esta tendencia vuelve a despuntar, como ya lo hacía en 2019, aunque le sigue cada vez más lejano el porcentaje de ofertas que exigen titulación universitaria: 33,72%. ¿La comunidad que más oportunidades genera en torno a titulados de FP? Cataluña, que acumula el 22,5% de la oferta y donde escasean, sobre todo, perfiles del área informática y de las telecomunicaciones.

Y, ¿por qué faltan ciertos perfiles? Tras la escasez de talento subyacen motivos como la escasez de profesionales especializados, la exigencia de una tercera lengua, los salarios poco competitivos de algunas posiciones, o una demanda de cualificación de grado superior o medio mayor a la oferta existente actualmente. De hecho, la rama de la ingeniería y la producción continúa siendo la que más oportunidades de empleo ofrece a los titulados FP: un 3% más que en 2019. Junto a los puestos de comercial, TIC y auxiliares de administrativos y secretariado ocupan casi tres cuartas partes de la oferta total para la Formación Profesional.

"Es un excelente momento para apostar por la formación, no solo universitaria, sino también en estas ramas deficitarias y que tienen una gran empleabilidad desde la Formación Profesional", subraya en el informe Rubén Castro, director de Adecco Staffing.

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