La AIReF mejora la previsión de déficit del Gobierno para 2021 en 7.000 millones
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Bajará al 7,8%

La AIReF mejora la previsión de déficit del Gobierno para 2021 en 7.000 millones

La Autoridad Fiscal considera que el déficit se reducirá en 3,1 puntos del PIB este año por el comportamiento más moderado del gasto público. Sin embargo, a medio plazo prevé un déficit superior al de Hacienda

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La presidenta de la AIReF, Cristina Herrero. (EFE)

La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ha corregido la estimación oficial de déficit público, pero en esta ocasión no empeora las cifras del Gobierno, sino que las mejora. Un hecho que es inédito desde su creación. Y, además, la mejora es significativa, de 7.000 millones de euros, lo que revela que el nivel de incertidumbre sobre el ritmo de la recuperación sigue siendo amplio. La AIReF mejora la previsión de déficit del Gobierno de 2021 hasta el 7,8% frente al 8,4% que estima Hacienda. "La mayor parte de la reducción del déficit se debe a la retirada de las medidas puestas en marcha con la crisis sanitaria", ha explicado Ignacio Fernández-Huertas, director de la división de Análisis Presupuestario durante la presentación del informe de valoración del programa de estabilidad del Gobierno.

La Autoridad Fiscal considera que el ajuste del déficit será más intenso este año debido a que el gasto público será menor del estimado por el Gobierno. En concreto, el gasto que prevé la AIReF para este año es del 48,5%, esto es, casi cinco décimas menos que la previsión oficial del Ministerio de Hacienda incorporada al programa de estabilidad remitido a la Comisión Europea hace dos semanas. Esta reducción del gasto público se basa, principalmente, en los efectos de la recuperación económica, que provocará que el gasto anticíclico pueda aliviarse a medida que pasen los meses. En concreto, hay dos partidas en las que la AIReF prevé un gasto menor que el Gobierno. La primera es la de remuneración de asalariados, que es dos décimas mejor en la previsión de la AIReF y que sería consecuencia de un menor refuerzo de las plantillas públicas como consecuencia de la mejora del escenario sanitario. La segunda son las transferencias sociales en especie, que es una décima menos en el caso de la previsión de la AIReF por la retirada de las medidas de protección de rentas.

Foto: El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. (EFE)

Por el contrario, la previsión de ingresos que realiza la AIReF es un poco mejor que la que hace el Gobierno, del 40,6% del PIB. La suma de ambos factores hace prever a la AIReF que el déficit público bajará este año hasta el 7,8% del PIB, esto es, seis décimas mejor que la estimación de Hacienda. En términos absolutos, este diferencial supone una mejoría del déficit de 7.000 millones de euros si finalmente se cumplen las estimaciones de la Autoridad Fiscal. Esto implicaría una reducción del déficit a lo largo del año de 3,1 puntos del PIB, el mejor dato nunca registrado en España. Es importante recordar que el programa de estabilidad no incluye las reformas del Plan de Recuperación remitido por el Gobierno a Bruselas a finales de abril.

En 2021 el gasto público derivado del coronavirus se reducirá en 1,6 puntos del PIB y en 2022 caerá en otros 1,8 puntos del PIB, tras la desaparición definitiva de los ERTE y el cese de actividad de los autónomos. Esto significa que sólo la eliminación de las medidas anticíclicas reducirá el déficit en 3,4 puntos del PIB.

Sin embargo, para el resto del horizonte de previsión incorporado al programa de estabilidad, la AIReF anticipa una reducción del déficit inferior a la que prevé el Gobierno. Estos datos están sujetos a una mayor incertidumbre, ya que las previsiones macroeconómicas están sujetas a la evolución imprevisible de la pandemia y a que no se incluyen las reformas del Plan de Recuperación que deberían afectar a las cuentas públicas a partir del próximo año. Con estas limitaciones inevitables, la AIReF estima que el déficit en 2022 será del 4,6% del PIB, todavía cuatro décimas mejor que la estimación del Gobierno. En el año 2023 la previsión de déficit prácticamente se iguala, en el 4% del PIB y en 2023 la previsión del Gobierno ya es más optimista que la de la AIReF en tres décimas, hasta el 3,2% del PIB.

La mayor parte de la reducción del déficit se debe al fin de las medidas anticrisis

En resumen, la AIReF está proyectando un escenario en el que el gasto público se reducirá más rápido de lo que estima el Gobierno en los dos próximos años como consecuencia de la eliminación progresiva de las políticas anticíclicas. Por ejemplo, la AIReF trabaja con la hipótesis de que los ERTE y ceses de actividad desaparecerán en diciembre de 2021, ya que la reactivación del turismo hará que el grueso de los trabajadores beneficiarios de estas ayudas ya estarán reintegrados a la actividad. Sin embargo, a medio plazo, los ajustes del gasto serán muy lentos y serán necesarias reformas fiscales para evitar que el gasto estructural se consolide un punto de PIB por encima de los niveles previos a la crisis. En cuanto a las estimaciones de ingresos, la AIReF proyecta todo un horizonte muy similar al del Gobierno en el que se situarían en torno al 39% del PIB, en línea con la recaudación existente antes de la pandemia.

La consecuencia es que España saldrá de la crisis con un déficit estructural claramente superior al que tenía antes de la pandemia. Esto obligará a realizar un importante esfuerzo fiscal al país, no solo para corregir los desequilibrios actuales, sino también para afrontar la jubilación de la generación del 'baby boom' con un cierto margen. Este ajuste fiscal tendrá que proceder de la subida de impuestos que está preparando el Gobierno y que está comprometida con Bruselas para entrar en vigor en el primer trimestre de 2023. La AIReF también alerta en su informe del riesgo que implica la elevada deuda pública de España. Las administraciones públicas saldrán de la crisis con una ratio de deuda superior al 120% del PIB, lo que "nos coloca en una situación mucho más vulnerable de cara a crisis futuras y a posibles aumentos en el coste de la financiación", ha explicado la presidenta de la Autoridad, Cristina Herrero.

La AIReF también señala que los fondos europeos provocarán un aumento del gasto estructural durante los próximos años. Por ejemplo, la mayor inversión en políticas activas, en educación o en sanidad implicará un aumento de la remuneración de asalariados por los trabajadores que tengan que contratar las administraciones públicas. Esto provocará un incremento del gasto que obligará a un ajuste mayor por la vía de los ingresos.

La opacidad de Hacienda

La AIReF ha vuelto a lamentar la opacidad del Ministerio de Hacienda a la hora de exponer sus planes fiscales, en este caso en el programa de estabilidad remitido a Bruselas. El motivo es que ese programa no incluye las medidas futuras comprometidas en el Plan de Recuperación, lo que implica que la senda de déficit para el año 2022 carece de utilidad alguna porque no se ajusta a la realidad de los planes fiscales del Gobierno. Además, tampoco ha contabilizado algunas de las medidas ya aprobadas y que entrarán en vigor este año o el próximo.

Foto: El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. (EFE)

“Nos parece que la estrategia fiscal que presenta la actualización del programa de estabilidad es una estrategia fiscal incompleta”, ha lamentado Herrero. Además de la ausencia total de una contabilización de las medidas incorporadas al Plan de Recuperación, el Gobierno tampoco ha elaborado una senda de previsión más amplia, que incluya todos los años en los que estarán vigentes las ayudas europeas, esto es, hasta el año 2026.

Nos parece que la estrategia fiscal de España es una estrategia fiscal incompleta

La AIReF señala que la mayoría de los países vecinos de España sí han incorporado en sus programas de estabilidad la cuantificación de las medidas del Plan de Recuperación así como un escenario fiscal más amplio para contabilizar todas las ayudas europeas, lo que otorga transparencia y certezas sobre los planes de los gobiernos. En España, el Ejecutivo ha argumentado que las reformas dependerán de la negociación que realice con otras fuerzas políticas y con los agentes sociales, de modo que todavía no puede cuantificar las medidas porque no tiene los textos cerrados.

Por ejemplo, el plan presentado por Alemania contempla un horizonte de previsiones hasta 2025 y una alta concreción de las medidas anunciadas. En el caso de Francia, las proyecciones se extienden hasta 2027, aunque la concreción de las medidas es baja. Italia ha realizado el mismo horizonte de estimación de España, pero ha realizado una mayor concreción de las políticas que va a poner en marcha. Y Portugal, como España, no ha realizado ninguna concreción de las medidas que va a poner en marcha, pero su programa de estabilidad contempla un horizonte de previsiones hasta 2025.

La Autoridad Fiscal lleva meses pidiendo al Gobierno que presente un plan de reequilibrio tal y como determina la Ley de Estabilidad cuando se suspenden las reglas fiscales. Este plan debe incorporar la estrategia de reducción del déficit cuando la situación económica se normalice para así otorgar previsibilidad y transparencia a los planes del Ejecutivo. Sin embargo, el Ministerio de Hacienda ha rechazado de forma reiterada esta petición argumentando que todavía existen muchas incertidumbres sobre la evolución de la crisis sanitaria como para fijar un horizonte concreto de medidas.

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