Una de cada tres empresas está en riesgo de impago: hacen falta al menos 56.000 M
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INFORME DEL BANCO DE ESPAÑA

Una de cada tres empresas está en riesgo de impago: hacen falta al menos 56.000 M

La pandemia económica dejará un rastro de insolvencias. Este es el análisis que hace el Banco de España, que estima que una de cada tres empresas está en riesgo de impago

placeholder Foto: Edificio del Banco de España en Madrid. (EFE)
Edificio del Banco de España en Madrid. (EFE)

Los datos de pernoctaciones hoteleras en el mes de julio —un mes en que ya no estuvo vigente el estado de alarma— son solo un anticipo de las dificultades que tendrán determinados sectores para salvar el año y sobrevivir financieramente al covid-19. Pero lo que viene ahora es otro tipo de contagio, el económico, por el hecho de que muchas de esas empresas (sobre todo las pymes) van a tener enormes dificultades para hacer frente a sus obligaciones de pago por su actividad corriente, ya sea el pago de nóminas, los alquileres, gastos financieros o suministros de sus proveedores.

Lo dice un reciente informe del Banco de España que aporta tres advertencias. La primera sugiere que entre el 30% y el 32% de las empresas, prácticamente la tercera parte, tienen una alta o muy alta probabilidad de impago. La segunda, que los déficits acumulados entre abril y diciembre de este año por las empresas españolas —la muestra se refiere a unas 500.000 de todos los sectores— oscilarán entre 224.000 millones y 238.000 millones de euros. La tercera advertencia es que los recursos dispuestos hasta ahora por el Estado, fundamentalmente a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO), son insuficientes. En concreto, las empresas españolas necesitarán una liquidez adicional situada entre 56.000 y 70.000 millones.

Alrededor del 40% de las empresas podría hacer frente a la pandemia económica “sin experimentar un deterioro de su situación patrimonial”

La conclusión que sacan los autores del estudio (Roberto Blanco, Sergio Mayordomo, Álvaro Menéndez y Maristela Murino) es que esas “tensiones de liquidez podrían eventualmente derivar en algunos problemas de solvencia”.

Por el contrario, alrededor del 40% de las empresas podría hacer frente a la pandemia económica “sin experimentar un deterioro de su situación patrimonial”, incluso podrían seguir generando superávits de explotación y realizar nuevas inversiones sin experimentar un deterioro de su posición financiera. En particular, las más grandes y las que están en mejores condiciones de acceder a los mercados, ya sea por su situación patrimonial o porque su sector es menos vulnerable a una caída intensa de la actividad económica.

El drama de las pymes

Eso quiere decir que las más vulnerables, como sostiene el Banco de España, serán las pequeñas y medianas empresas y, especialmente, aquellas más afectadas por la pandemia, como son las que trabajan en sectores como el turismo y el ocio, los vehículos de motor o el transporte y el almacenamiento.

Esto es especialmente relevante en un país como España, donde el tejido empresarial está compuesto, fundamentalmente, por pymes. De ahí que se estime que, como consecuencia de la fuerte caída de la actividad productiva, algo menos de un 70% de las empresas, con un peso del empleo situado en torno al 75%, presentaría déficits, tanto por su actividad ordinaria de explotación como por las inversiones y las amortizaciones de deuda, entre abril y diciembre de 2020.

En el escenario de mayor riesgo, de los tres que estima como probables el Banco de España, los déficits de explotación, es decir, las pérdidas, podrían llegar a afectar hasta el 90-95% del empleo.

placeholder Fuente: Banco de España. (Pinche para ampliar)
Fuente: Banco de España. (Pinche para ampliar)

En un escenario de recuperación temprana, por el contrario, un 52% de las empresas sufriría en 2020 un deterioro de su situación patrimonial, con un peso, en términos de empleo, del 48%; mientras que, si se contempla un escenario de riesgo, el nivel intermedio, esta proporción se elevaría hasta el 55% de las empresas.

Hay que partir, en todo caso, de que la situación financiera de muchas empresas no era la óptima ante del covid-19. En concreto, casi un 19% de las sociedades no financieras —excluidos los bancos— disponía de un volumen de recursos propios inferior a la mitad de su deuda neta.

Patrimonio negativo

Esta proporción, estiman los economistas del Banco de España, se elevaría, tras el impacto negativo de la pandemia, hasta representar el 27% en el escenario de riesgo medio. El desglose por tamaños vuelve a evidenciar un deterioro más acusado en el segmento de las pymes. Por sectores, la proporción de compañías con patrimonio negativo aumentaría de forma generalizada, aunque con mayor intensidad en la rama de turismo y ocio, y, en menor medida, en la de vehículos de motor.

Para alcanzar estas conclusiones, el Banco de España ha utilizado la información que suministra la Central de Balances Integrada (CBI), que contiene datos de unas 500.000 empresas. Según sus estimaciones, el escenario de recuperación temprana es compatible con una caída del PIB en 2020 del 9%; el de recuperación lenta, del 11,6%, y el escenario de riego, del 15,1%.

Las necesidades de liquidez, que se han estimado para cada una de las cerca de 500.000 empresas disponibles en la muestra, incluyen tanto la parte generada por la actividad de explotación como la que surge como consecuencia de las inversiones en activos fijos y de los pagos asociados a la amortización de la deuda financiera.

A este ritmo, el Estado ingresará este año por sociedades apenas 13.000 millones de euros, frente a los 23.733 millones recaudados hace un año

Los datos del Banco de España son consistentes con los beneficios declarados a Hacienda por las empresas hasta junio, último periodo cerrado. Según datos de la Intervención General del Estado (IGAE), la recaudación por el impuesto de sociedades fue negativa en el primer semestre de este año por un importe de 2.321 millones, mientras que en el mismo periodo de 2019 fue positiva con un montante de 1.594 millones. La diferencia entre ambos ejercicios tiene que ver no solo con razones vinculadas a la pandemia, sino también a las devoluciones extraordinarias registradas en 2019 o al retraso en la realización de las devoluciones de la campaña de 2018.

En todo caso, y en términos homogéneos, la caída de ingresos frente al primer semestre de 2020 se sitúa en un 25,7%, hasta los 6.501 millones de euros. Es decir, que a este ritmo el Estado ingresará este año por sociedades apenas 13.000 millones de euros, frente a los 23.733 millones recaudados hace un año, lo que da idea de la situación financiera de las empresas.

Los datos de pernoctaciones hoteleras en el mes de julio —un mes en que ya no estuvo vigente el estado de alarma— son solo un anticipo de las dificultades que tendrán determinados sectores para salvar el año y sobrevivir financieramente al covid-19. Pero lo que viene ahora es otro tipo de contagio, el económico, por el hecho de que muchas de esas empresas (sobre todo las pymes) van a tener enormes dificultades para hacer frente a sus obligaciones de pago por su actividad corriente, ya sea el pago de nóminas, los alquileres, gastos financieros o suministros de sus proveedores.

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