Su PIB se hundirá un 12,8% este año

El FMI prevé una crisis más profunda en la que España e Italia serán los perdedores

El FMI empeora sus estimaciones de abril por la expansión del virus y los malos datos de los últimos indicadores económicos. Anticipa una recuperación más lenta en el segundo semestre

Foto: La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva. (EFE)
La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva. (EFE)

A medida que pasan los días y se publican nuevos indicadores, las previsiones económicas se van complicando. El FMI ha actualizado hoy su informe de perspectivas económicas (World Economic Outlook) con un sesgo claramente pesimista. El Fondo recorta sus previsiones de crecimiento de abril y anticipa que la salida de la crisis será más lenta y sometida a muchos riesgos. La propagación del virus no frena y, aunque está contenido en los países desarrollados, está afectando gravemente al continente sudamericano. Su preocupación por la pandemia unida a los pobres indicadores económicos publicados en los últimos meses han llevado al organismo a recortar en 1,9 puntos su previsión de crecimiento de abril, hasta situarla en un -4,9% para la economía mundial.

Ningún país se libra del recorte de previsiones, ya que el deterioro del comercio internacional dañará a todas las economías. Sin embargo, las diferencias entre territorios son significativas y el FMI sitúa a España e Italia como los países más afectados por la crisis. Su PIB se hundirá un 12,8% este año como consecuencia de la propagación del virus, de la estructura de sus tejidos productivos, muy dependientes del turismo y del comercio y de su escaso margen fiscal. También Francia estará entre los países más golpeados, con una caída del PIB del 12,5%, según las previsiones del Fondo. Esta caída es casi cuatro puntos peor que la última estimación del Ministerio de Economía, incorporada al Programa de Estabilidad, que es del 9,2%.

La crisis no solo está siendo más profunda de lo que esperaba el FMI en abril, sino que la salida también será más lenta debido a la incertidumbre existente sobre los rebrotes del virus y la pérdida de confianza del sector privado. Hasta ahora, el Fondo estimaba que la recuperación sería intensa a partir del tercer trimestre del año, pero ahora prevé que la economía se mantendrá con una importante atonía hasta 2021. Esto hará que el ritmo de crecimiento interanual en el cuarto trimestre del año vaya a ser muy similar a la caída del PIB del conjunto del año. Eso significa que al cierre del año, todos los países seguirán muy lejos de los niveles previos a la crisis.

El país que más lejos estará será España. Según las previsiones del organismo, el PIB del cuarto trimestre será un 11,4% inferior al del mismo periodo de 2019. España estará peor que Italia (-10,9%) y Francia (-8,9%) y mucho peor que la media de la eurozona (-8,26%). Estos datos muestran cómo la caída de la actividad está siendo más profunda en España y la recuperación será lenta. Esta brecha tardará años en corregirse. En el cuarto trimestre de 2021 se registrará un crecimiento interanual del 5,5%, lo que significa que en un año no se habrá recuperado ni la mitad de la caída del PIB.

La magnitud de la crisis en España e Italia también será consecuencia del escaso margen fiscal que tienen los dos países por la deuda acumulada durante la última década. Su déficit público estructural se situaba en el entorno del 3% del PIB antes del estallido de la crisis, lo que hace que su capacidad para aprobar medidas expansivas haya sido limitado. Según los cálculos del FMI, en España las medidas discrecionales de gasto público tendrán un coste del entorno del 3% del PIB, muy lejos del 9% de Alemania o el 12% de EEUU.

Sin embargo, como España partía de un déficit público abultado antes de la crisis, sus números rojos se dispararán como consecuencia del coronavirus. El déficit escalará hasta el 13,9% del PIB este año y se mantendrá en el 8,3% en 2021. Esto significa que el endeudamiento del sector público se deteriorará rápidamente subiendo hasta el 123,8% este año y al 124,1% en 2021. Una situación límite para España.

Alemania, por el contrario, será una vez más la locomotora de Europa, conteniendo la caída del PIB y liderando la recuperación. El Fondo estima que su PIB se contraerá un 7,8% este año, una caída inferior a la del conjunto de la eurozona, que será del 10,2%, y que la de Estados Unidos, que perderá un 8% de su PIB. Y, aunque el impacto presupuestario de su política fiscal expansiva ascenderá al 9% de su PIB, el déficit total este año será del 10,7%, tres puntos inferior al de España.

China será el único país que conseguirá mantener tasas de crecimiento positivas este año. Su capacidad para contener el virus y la fortaleza de la recuperación mostrada en las últimas semanas permitirán al país salir relativamente indemne del hundimiento generalizado. El Fondo estima que su economía crecerá un 1% en el conjunto de 2020 y que en el último trimestre del año estará creciendo ya a ritmos interanuales del 4,4%.

Las previsiones del FMI se asientan sobre la hipótesis de que no se producirán rebrotes tan fuertes que obliguen a reinstaurar las medidas de confinamiento como las vividas en los últimos meses. En el caso de que se produzcan rebrotes graves, las previsiones económicas tendrían que corregirse a la baja de forma significativa. Pero también es posible que los rebrotes sean más leves de lo que prevé el FMI y entonces la recuperación sea más dinámica.

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