Nuevas previsiones del Ejecutivo

El Gobierno prevé un desplome del PIB del 9,2% en 2020 y una escalada del paro al 19%

La caída de la demanda interna, como consecuencia de las restricciones a la movilidad, provocarán la mayor caída del PIB desde la Guerra Civil. En 2021 prevé un crecimiento del 6,8%

Foto: La vicepresidenta económica, Nadia Calviño. (Efe)
La vicepresidenta económica, Nadia Calviño. (Efe)

La crisis del coronavirus provocará un hundimiento de la economía del 9,2%, según las nuevas previsiones económicas publicadas este viernes por el Gobierno. Se trata de la mayor caída del PIB desde que existen registros modernos y el mayor colapso desde la Guerra Civil. El Ejecutivo asume que la caída de la actividad será muy intensa y que la recuperación de 2021 no será suficiente para recuperar el nivel de PIB existente antes de la crisis del coronavirus. En concreto, el nuevo cuadro macroeconómico contempla una previsión de crecimiento del 6,8% en 2021. Será, por tanto, una recuperación en "V asimétrica", ha explicado la vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, con una recuperación mucho más lenta que la caída. Esto provocará que no se recuperen los niveles de actividad y empleo previos al coronavirus, al menos, hasta 2022.

El Ejecutivo ha actualizado las previsiones por la obligación de remitir a Bruselas el Programa de Estabilidad y el Plan Nacional de Reformas. Esta previsión de crecimiento se encuentra entre las más pesimistas de las publicadas en los últimos días por los diferentes organismos y casas de análisis, peores, por ejemplo, que las del FMI, Funcas o BBVA Research. La Autoridad de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ha avalado este cuadro macro presentado por el Gobierno, aunque alerta de que existen importantes riesgos de desviación a la baja si no se cumple el horizonte que plantea el Ejecutivo para la salida de la pandemia, o si la destrucción del tejido productivo es más grave de lo que estima el Gobierno.

"Son unas previsiones prudentes", ha explicado la vicepresidenta, aunque, en cualquier caso, ha reconocido que existen grandes incertidumbres dada la imprevisibilidad de la pandemia. Esta crisis económica es total, ya que afecta tanto a la oferta, por el cierre de negocios, como a la demanda, por el confinamiento de la población. Sin embargo, será la demanda interna la que determine la magnitud de la caída y la recuperación posterior, ha explicado Calviño, ya que restará 9,7 puntos al crecimiento este año, compensados en parte por la demanda externa (básicamente por el hundimiento de las importaciones).

Calviño confía en que la desecalada de las medidas de confinamiento permitan una gran reactivación del consumo de los hogares, lo que permitirá la recuperación del PIB en los próximos meses. En concreto, para 2020 prevé un hundimiento del consumo de los hogares del 8,8% y un rebote del 4,7% en 2021. Si se cumple este cuadro macroeconómico del Gobierno, el PIB cerrará el año 2021 todavía un 3% por debajo del nivel de producción de 2019 y un 5% por debajo del nivel que se habría alcanzado sin la crisis del coronavirus. De esta forma, aunque el crecimiento será intenso en 2021, será necesario esperar, al menos, hasta 2022 para volver a una situación previa a la irrupción de la pandemia delcoronavirus.

Calviño ha reconocido que uno de los principales focos de incertidumbre afecta especialmente al sector turístico, y es el de la movilidad inernacional. El levantamiento de las fronteras dentro de la Unión Europea se coordinará entre los diferentes países miembro, de ahí que ahora mismo sea imposible anticipar cuándo volverá el turismo internacional, que es clave para la economía española.

El Gobierno prevé que la tasa de paro se dispare este año hasta el 19%, una subida de casi cinco puntos porcentuales. Estos datos se miden en términos de la EPA, por lo que excluyen a los afectados por ERTE, que serán varios millones durante este segundo trimestre del año. Con este incremento, la tasa de paro volvería a niveles del año 2016, de modo que el virus borraría tres años completos de fuerte creación de empleo. En 2021 empezará a reducirse esa tasa de paro, pero lo hará a un ritmo muy lento, de modo que la media anual será del 17,2%. Esto es, con un crecimiento tan intenso como el que se proyecta para 2021, el desempleo se reduciría en menos de dos puntos, lo que significa que será complicado recuperar el nivel de paro de 2019 antes de 2023.

El Ministerio de Economía también prevé un fuerte desplome de la inversión este año, como consecuencia del estado de alarma y también de la caída en la confianza de los agentes. Así, prevé que la Formación Bruta de Capital Fijo (FBCF) se hunda un 25,5% este año, para repuntar en 2021 un 16,7%.

Calviño estima que las medidas de política económica adoptadas en las últimas semanas permitirán reducir de forma significativa la caída del PIB, y así lo ha incluido en el Programa de Estabilidad remitido en la noche del jueves a Bruselas. En concreto, Economía calcula que la caída del PIB en este segundo trimestre del año habría superado el 20% respecto al escenario inercial previo a la crisis. Sin embargo, las medidas económicas estarían mitigando ese descenso en unos 5 puntos, lo que dejaría un saldo neto de caída del entorno del 17%.

Para el conjunto del año, el efecto positivo de estas políticas sería de tres puntos del PIB, siempre según las estimaciones del Gobierno. "El impacto social y económico se ha visto mitigado, en gran parte, por las medidas de mantenimiento de renta para familias, trabajadores y autónomos, junto con los instrumentos de garantía de liquidez para las empresas y autónomos", señala el Ministerio de Economía en el informe.

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