Espoleada por el consumo y la inversión

La economía española contuvo el frenazo en el verano con un crecimiento del 0,4%

El ritmo de la economía española se mantuvo en las tasas del segundo trimestre. El repunte del consumo de los hogares y la inversión empresarial estimuló la demanda interna

Foto: Un repartidor en Barcelona (Efe).
Un repartidor en Barcelona (Efe).

La economía española consiguió contener la desaceleración durante los meses de verano con un crecimiento del 0,4% en el tercer trimestre del año (datos en volumen encadenado) según las cifras de Contabilidad Nacional Trimestral publicadas este jueves por el INE. El PIB repitió los datos del segundo trimestre del año, haciendo frente así a la ralentización de los últimos años. Este avance permitió mantener el crecimiento interanual en el 2%, un umbral que tradicionalmente ha sido muy importante para la economía española.

Si se baja a la centésima, se aprecia una leve aceleración del PIB en el tercer trimestre, con un crecimiento del 0,43% frente al 0,40% del segundo trimestre. Esta diferencia no es en absoluto es relevante, pero que sí muestra que la desaceleración se ha frenado, al menos, de momento. El consumo de los hogares fue clave para mantener el ritmo de crecimiento. Después de estancarse en el pasado trimestre (+0,0% trimestral), en esta ocasión creció un 1,1%, lo que permitió un ligero repunte de la demanda doméstica.

En concreto, la demanda doméstica aportó 1,8 puntos al crecimiento del PIB en tasa interanual, lo que contrasta con el 1% del segundo trimestre del año. Por el contrario, la demanda externa frenó su aportación hasta las dos décimas desde el punto completo del segundo trimestre. La causa de esta ralentización hay que buscarla en el repunte de las importaciones, que crecieron un 1,3% trimestral impulsadas por el avance del consumo, y en la caída de las exportaciones un 0,8%.

De esta forma, las demandas externa e interna volvieron a compensarse, de modo que en cada trimestre flojea solo una de ellas. En esta ocasión, la fortaleza corrió a cargo de la demanda interna, soportada por el consumo de los hogares y también del sector público, que creció un 0,9% trimestral frente al 0,4% de los tres meses anteriores.

También se recuperó la inversión durante el verano después de que se estancara en el inicio del año. La Formación Brutal de Capital Fijo creció un 1,3% trimestral espoleada por la inversión empresarial en bienes de equipo (capacidad productiva) que se disparó un 7% después de caer un 1,7% en el segundo trimestre del año. Y eso a pesar del hundimiento de la inversión en vivienda y construcción, que cayó un 2,6% y que anticipa un cambio de tendencia en en sector.

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De hecho, la mejor noticia del tercer trimestre corrió a cargo del sector industrial, que volvió a recuperar dinamismo después de unos meses muy complicados. El sector avanzó un 1,5% (un 1,2% si se atiende solo a la industria manufacturera), el mayor ritmo de crecimiento en casi cuatro años. Por el contrario, los servicios siguen frenando, con un avance del 0,4%, el menor ritmo de crecimiento en casi cuatro años. Y la sorpresa negativa fue la de la construcción, que destruyó actividad por primera vez desde la salida de la crisis, con un descenso del 1,3%.

El crecimiento de los salarios sigue tirando del PIB y compensa la desaceleración del empleo. La masa salarial creció un 4,6% en el trimestre (datos en precios corrientes), muy por encima que las rentas del capital (EBE), que avanzaron un 3,3%, y la recaudación por la producción y las importaciones, que apenas creció un 2,1%. La negociación colectiva y la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) están permitiendo mantener tasas elevadas de crecimiento para la renta de los hogares, lo que contribuirá a mantener el avance del consumo y la mejoría de las tasas de ahorro. Sin embargo, este avance de los salarios también supone un aumento de los costes laborales unitarios para las empreas, que crecieron un 2,1% interanual y que suman su tercer trimestre consecutivo de incrementos superiores al 2%.

El empleo, por el contrario, se frenó en el tercer trimestre en línea con los datos publicados por la EPA. En concreto, el número de ocupados aumentó un 1,8% respecto al verano de 2018. La industrai dejó los mejores datos, con un avance delempleo del2,6%. Por el contrario, la agricultura destruyó empleo por tercer mes consecutivo, con un descenso del 1,7%.

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