El crecimiento económico se mantiene en el 3,1%

La construcción se dispara: crece al ritmo más rápido desde 2001 y sostiene al PIB

La vivienda vuelve a ser uno de los principales impulsos de la actividad económica junto con la inversión industrial, que marcó en 2017 máximos históricos

Foto: Grúas del sector de la construcción (Efe)
Grúas del sector de la construcción (Efe)

El 'ladrillo' vuelve a ser uno de los grandes soportes de la economía española. En 2017 ha vivido el año de su resurrección con unas tasas de crecimiento que no se habían visto en casi dos décadas. El valor agregado bruto del sector se disparó en el último trimestre del año hasta el 5,4% interanual (en volumen encadenado y ajustado de estacionalidad), lo que significa incluso superar al crecimiento del sector inmobiliario en los años de la burbuja. Si bien es cierto que su aportación al PIB todavía es reducida, ya que se hundió durante la crisis, refleja con qué dinamismo se está recuperando el sector en los últimos trimestres.

La última vez que se vio un crecimiento del sector de la construcción en tasas próximas al 5,4% fue en el año 2001, según los datos de Contabilidad Nacional Trimestral publicados por el INE. En los años de la burbuja, su crecimiento fue inferior principalmente porque estaba en cotas tan altas que los incrementos porcentuales eran más modestos. Este crecimiento de la inversión en vivienda muestra hasta qué punto las familias españolas han recuperado renta y confianza en el futuro (para afrontar la hipoteca), lo que supone una noticia muy positiva para el país. Además, los datos en volumen encadenado impiden que se confunda lo que es construcción real con la evolución de los precios.

A pesar de esta recuperación, la aportación de la construcción al PIB todavía está un 40% por debajo de los niveles máximos que llegó a tocar en 2008. Eso significa que, por el momento, es demasiado pronto para hablar de burbuja en el sector inmobiliario, sino que todavía está en la fase de recuperación. Eso sí, este ritmo de crecimiento tan elevado permite sostener el avance del PIB por encima del 3%.

El INE ha confirmado hoy que el crecimiento de la economía española se mantuvo en el 0,7% trimestral entre octubre y diciembre, dato que coincide con la primera estimación realizada. De este modo, la economía española creció un 3,1% en el conjunto del año, dos décimas menos que en el ejercicio precedente, pero todavía por encima del 3%.

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Además de la construcción, el otro gran motor de crecimiento en 2017 fue la inversión industrial. El sector está viviendo una 'época dorada' gracias al crecimiento de la demanda mundial. Las empresas no están desaprovechando esta oportunidad y están disparando su inversión en bienes de equipo (maquinaria, vehículos de transporte, etc.) para elevar su producción y satisfacer las necesidades del comercio mundial. Así, la inversión en bienes de equipo se ha disparado hasta crecer un 7,9% en el último trimestre de 2017 respecto al mismo periodo del año anterior.

Un crecimiento que ha sido suficiente para permitir que la inversión en bienes de equipo marcase máximos históricos en los dos últimos trimestres del año, superando incluso los niveles de la burbuja (en volumen encadenado). La inversión de las empresas en expandir su capacidad industrial es lo que permitirá al sector seguir expandiéndose en el futuro. En el cuarto trimestre del año alcanzó un ritmo de crecimiento de su valor añadido bruto del 1,8%, el mejor dato en casi tres años.

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