se hunden las licitaciones

El consumo de cemento vuelve a caer en pleno desplome de la obra pública

El primer cuatrimestre ha sido negativo para la industria del cemento. Detrás de este comportamiento se encuentra la evolución de la obra pública. Caen las licitaciones

Foto: El consumo de cemento retrocedió un 3,3% en abril, hasta situarse en 946.329 toneladas. (EFE)
El consumo de cemento retrocedió un 3,3% en abril, hasta situarse en 946.329 toneladas. (EFE)

El consumo de cemento, que es un indicador adelantado de actividad, ha vuelto a situarse en terrenos negativos. En concreto, y con datos cerrados hasta el primer cuatrimestre, el consumo retrocedió un 3,3% en abril, hasta situarse en 946.329 toneladas, lo que supone 32.478 toneladas menos que hace un año.

Este dato, como sostiene la patronal del sector, explica que la evolución sea negativa durante los cuatro primeros meses de 2016, con un descenso del 1,2%, lo que sitúa el acumulado total en 3.512.140 toneladas.

Oficemen lo achaca en particular a la obra pública, cuyo comportamiento, según Aniceto Zaragoza, director general de la patronal, “está siendo mucho peor de lo esperado y no se corresponde con los presupuestos aprobados por las administraciones públicas, lo que significa que hay una ralentización de las obras puestas en marcha”.

Lo peor, sin embargo, puede estar por venir. Según Zaragoza, “las perspectivas no son nada halagüeñas, ya que la licitación en obra civil en el primer trimestre del año se ha reducido en torno al 30% con respecto al mismo periodo de 2015”.

En la obra pública, como se sabe, tiene un importante peso la actividad constructora en ayuntamientos y comunidades autónomas. Y hasta ahora, después de que hace ahora un año cambiaran de signo político muchos gobiernos locales y regionales, se ha producido un frenazo en seco en este tipo de infraestructuras.

Seopan, la patronal de la construcción, está en línea con este análisis. Según sus previsiones, en 2016 se intensificará el proceso de consolidación fiscal, lo que significa menos recursos para la obra pública. Y pone como ejemplo el hecho de que la "no disponibilidad presupuestaria” de 721 millones acordada recientemente por el Consejo de Ministros representa “el 10,6% del total de actividad en obra civil realizada para las administraciones públicas en 2015”.

Para llegar a esta conclusión, se apoya en el “desplome” de los indicadores anticipados de contratación pública durante el primer trimestre de este año. Algo que provocará, si se cumplen sus estimaciones, una reducción de la actividad empresarial del -22% en 2016.

La obra civil -construcción de infraestructuras públicas- salió del letargo en 2015, año electoral, después de haber registrado un incremento desde mínimos del 4%. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la reducción desde máximo ha sido nada menos que del 52%, según la patronal de la construcción. El sector, de hecho, ha perdido casi las dos terceras partes de su fuerza laboral. En el caso de la obra civil, se ha pasado de 512.000 ocupados al comienzo de la crisis a apenas 162.000 en 2015, lo que da idea de la intensidad del ajuste.

Menos afiliados

Tanto las estimaciones de Seopan como las de la patronal de la construcción son coherentes con las realizadas por el Banco de España en su último boletín de coyuntura. Según el regulador, los indicadores más recientes de carácter contemporáneo de la construcción señalan que “podría haberse producido una leve desaceleración de la actividad en los primeros meses de 2016”.

Señala, en concreto, que el avance intermensual de los afiliados a la Segu­ridad Social, del 0,1%, fue inferior al de los meses anteriores, al tiempo que los consumos intermedios (la producción industrial de materiales de construcción y el consumo de ce­mento) experimentaron “una cierta ralentización en el bimestre enero-febrero”, habiéndose prolongado esta tendencia hasta el mes de marzo.

En cuanto a los indicadores que anticipan la actividad futura, los economistas del banco central recuerdan que los indicadores de licitación de obra pública siguieron en febrero mostrando una “notable atonía”. En la construcción residencial, por el contrario, las previsiones son más positivas, debido a la caída de los tipos de interés y a la mejora de la renta disponible de las familias por la creación de empleo.

El contexto exterior no parece que ayude mucho. Como sostiene el Ministerio de Economía en su último informe semanal, el Índice de Producción de la Industria de la Construcción (IPIC), publicado por Eurostat, aumentó en marzo de 2016 un 0,4% respecto al mismo mes del pasado año, con series corregidas de calendario, frente al avance del 12% del mes previo.

Esta ralentización se explica por la evolución del componente de edificación, que creció el 1,5% interanual, 12,5 puntos menos que en febrero, así como por la mayor caída del componente de obra civil (-6,2%, frente al -0,5% del mes precedente). Aun así, en el conjunto del primer trimestre, el IPIC registró un incremento medio anual del 10,5%, superior en más de seis puntos al del cuarto trimestre de 2015 (4,2%).

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