Se planteó abandonar el mundial

Del chasco al éxito: Iker Lecuona, el novato que desafía a Álex Márquez en MotoGP

Iker Lecuona se convirtió en noviembre en el piloto español más joven de la historia en debutar en MotoGP. Este 2020 cursará su primera temporada completa en la categoría y aspira a 'rookie' del año

Foto: Iker Lecuona, en su debut con la KTM de MotoGP el pasado mes de noviembre en Valencia. (Paco Díaz)
Iker Lecuona, en su debut con la KTM de MotoGP el pasado mes de noviembre en Valencia. (Paco Díaz)

Iker Lecuona encara las últimas horas del 2019 como uno de los pilotos más felices de la parrilla de MotoGP. El valenciano, de padres vascos, completará este próximo año su primera temporada en la máxima categoría del mundial de motocicilismo. Ya debutó a lomos de la KTM del equipo Tech3 en la última carrera, la de Valencia, en su casa, convirtiéndose en el español más precoz de la historia (19 años y 315 días) en dar el salto a la gran cilindrada. Aquel 17 de noviembre sustituyó a un lesionado Miguel Oliveira, que ahora será oficialmente su compañero. Es el momento de la verdad para Lecuona, que asegura estar viviendo un sueño. Con solo tres campañas más o menos completas en el mundial, el '27' (número que en su día utilizó Stoner) correrá entre gigantes. "Con el paso de las semanas he ido asimilando todo. También mi familia y mis entrenadores. Al principio fue un 'shock', pero ahora solo tengo ganas de que esto arranque en Malasia, con los test", afirma a El Confidencial.

Antes, eso sí, Lecuona tuvo que renunciar a un objetivo importante: ser campeón del mundo de Moto2. Y es que el joven ya había fichado por el KTM Ajo de la categoría intermedia para este 2020 cuando Johann Zarco dijo adiós. Fue entonces cuando la fábrica austriaca empezó a rehacer sus garajes en MotoGP: fuera Zarco y también Syahrin, que no había convencido; dentro Brad Binder y el español. "El tren pasa pocas veces en la vida y vacantes en MotoGP se abren muy pocas. Tenía que subirme a él sí o sí, así que tampoco me lo pensé mucho. No podía desaprovechar esta gran oportunidad", cuenta. El mundo es para valientes. En Valencia adelantó su estreno forzosamente y ya dejó buenos detalles. No pudo completar un excelente fin de semana porque, para su desgracia, se cayó en la carrera cuando viajaba cómodamente en la zona de puntos. La curva cuatro del circuito de Cheste tenía trampa: el aceite que había dejado la Moto3 de Arón Canet. Por allí pasaron ligeramente abiertos Petrucci, Zarco y él: se fueron irremediablemente al suelo. "Fue una pena, había dejado atrás a Lorenzo y Kallio y tenía buen ritmo para mejorar más posiciones, pero pisé mal en la zona y perdí el control de 'la bestia'. Hubiera sido la leche finalizar el trabajo. Muchos familiares y amigos estaban allí apoyándome. Había ciertos nervios, es normal. Quizá la gente que lo ve desde fuera sufra más que yo, que curiosamente voy a 300 km/h. El piloto una vez se pone el casco se olvida de todo", dice con confianza.

Lecuona, en su box del Tech3 antes de volver a pista en los test de Valencia. (Paco Díaz)
Lecuona, en su box del Tech3 antes de volver a pista en los test de Valencia. (Paco Díaz)

Lecuona llama 'bestia' a su montura y no es para menos. "Una MotoGP pesa 20 kilos más respecto a la Moto2, pero en potencia y frenada la diferencia es aún más abismal. No tienen nada que ver. Estas motos son muy difíciles de domar, aunque cuando empiezas a hacerlo te diviertes mucho", asegura. Al margen de esto, común en todas las marcas, es KTM una moto singular que, sin ser tan salvaje como la Honda, tampoco llega a ser golosa como Yamaha. "Todo el mundo sabe que la Yamaha destaca sobre todo por el paso por curva, mientras que la Honda es más de 'stop and go', tirar mucho de frenos y abrir gas como un loco. Nosotros estamos en medio de ambas, ni a un lado ni a otro. La KTM te pide que seas agresivo, si eres un piloto fino te va a costar llevarla. Creo que este ha sido el problema de Zarco, que estaba acostumbrado en MotoGP a conducir una Yamaha y ha visto este año como la moto le pedía cosas diferentes", indica el valenciano, que ya centra su preparación en ganar más fuerza en los brazos: "Necesito coger tono muscular y resistencia para terminar en condiciones las carreras. Se nota el lastre".

Hasta el momento, Lecuona entrenaba más técnica sobre la moto que físico, balanza que tendrá que equilibrar de ahora en adelante. Lejos de llegar a la cima como la gran mayoría del 'paddock', su camino dista mucho del seguido por sus compañeros. Iker es un talento que llegó 'tarde' a la velocidad, ya que primero destacó en Supermotard (una disciplina más económica que fusiona la velocidad y el motocross, con secciones de tierra en los circuitos). Debutó en el nacional de velocidad ya en 2015, sin haberse subido previamente a una moto de estas características, finalizando noveno y octavo en su fin de semana 'rookie'. Al año siguiente dio el paso al Campeonato de Europa y, de ahí, con apenas 16 años, al Mundial de Moto2 sustituyendo en las últimas citas a Dominique Aegerter con la Kalex del 'Interwetten Team', con los que ya corrió todo el 2017 como titular. La ilusión dejó pronto paso a las dudas.

En los test invernales de Jerez, antes del inicio de la temporada, se rompió el cúbito, el radio y la clavícula derecha. Más tarde, en mayo, un terrible choque con Álex Márquez en Francia le volvió a dejar en el dique seco: "Me planteé abandonar el mundial. Empecé con el pie izquierdo, me caí y me hice polvo. No encontré buenas dinámicas, todo era un chasco y mentalmente tras el segundo accidente estaba para otras cosas. Casi me hago a un lado, pero me acabé convenciendo yo mismo de que esto lo tenía que sacar adelante. Ese final de curso me tomé cada carrera como un entrenamiento y en 2018, ya con KTM, empecé con todo despejado y un chip nuevo. Los test de pretemporada fueron claves, me encontré muy cómodo con la moto y cambié de parecer".

"Me planteé abandonar el mundial [...] Me caí y me hice polvo. No encontré buenas dinámicas, todo era un chasco y mentalmente estaba para otras cosas"

Con el chasis austriaco Lecuona dio un enorme salto de calidad, subiéndose al podio en la última carrera de Valencia, circuito fetiche. Acabó segundo tras remontar 19 posiciones, 14 en la primera vuelta: "Ese podio significó mucho porque fue el culmen a una gran temporada. Igual me faltó algo de regularidad en algunas citas, pero casi siempre estuve metido en los puntos. No tuve ninguna lesión tampoco, algo que me permitió correr con libertad. Empecé a demostrarme que podía conseguirlo. Por así decirlo, me descubrí más como piloto, empecé a ser más agresivo, que ahora es quizá mi mayor cualidad". Este 2019, antes de que saltara todo por los aires y escalara por sorpresa a MotoGP, siguió con su gran progresión, metiéndose de nuevo en el cajón con un tercer puesto en Tailandia y sumando más top10. KTM no se lo pensó y, teniendo en cuenta las circunstancias, le sacó de su próximo cometido en el Ajo para darle la oportunidad de su vida en MotoGP, dentro de su equipo satélite. "Tengo la sensación de que esta es la formación de KTM para 2020 más fuerte que podríamos haber esperado. Personalmente, estoy contento de trabajar con un 'rookie' joven y talentoso como Iker. Lo va a hacer fenomenal", explicó Hervé Poncharal, manager principal del Tech3.

El valenciano, con el número 27, conduce su KTM de Moto2 esta temporada en Aragón. (Cordon Press)
El valenciano, con el número 27, conduce su KTM de Moto2 esta temporada en Aragón. (Cordon Press)

¿El mejor 'rookie'?

Sin ganar un mundial ni haber logrado victorias, su estreno en Valencia con la RC16 contentó a todos, aunque al español le supo a poco, por eso espera con ansias que arranque la pretemporada el próximo febrero, mes en el que se subirá a bordo de la nueva moto, una versión en la que la fábrica se ha volcado con ahínco. Dani Pedrosa, piloto probador, ha dicho mucho en su desarrollo. Las expectativas (estar cerca de Suzuki) convierten sus objetivos en ambiciosos: "Visto lo visto en los test tras el último GP, y siguiendo la línea de crecimiento implantada en los últimos años, podemos aspirar a ser 'rookies' luchando contra Binder y Álex Márquez". ¿Contra Álex Márquez? No le cabe la menor duda: "Creo que a Álex le va a costar con la Honda oficial incluso más que a Binder y a mí. Se vio en Valencia, que sufrió mucho. Luego en Jerez dio un pasito, pero engañoso porque es un circuito que siempre le ha ido bien. Creo que estaremos más o menos los tres a la par, tenemos un nivel parecido".

Pol Espargaró será la referencia absoluta para la firma, pero los cuatro pilotos tendrán el mismo trato y compartirán datos: "Esta filosofía de trabajo que tienen en KTM me encanta. Es una fábrica abierta, cuyo reto es ser campeona del mundo dentro de unos años, por lo que la colaboración entre todos es esencial para mejorar las diferentes áreas. Evidentemente todos queremos superar al compañero en las carreras, pero sin guerras, historias y muros raros". Tras las primeras pruebas de la temporada, que determinarán dónde está cada uno, el mundial dará el pistoletazo de salida en el mes de marzo en Losail (Qatar), una cita que Lecuona tiene especialmente marcada en rojo. "Allí he tenido muy mala suerte estas temporadas. El primer año estaba en los puntos y rompí el motor y este curso me tiraron a final de recta. Siempre me pasa algo, espero que este año con el cambio a MotoGP se acabé el maleficio. Por una vez me gustaría empezar con buen pie", señala.

Mientras ese momento llega, Lecuona pasa las navidades con familia y amigos, a caballo entre Valencia y el País Vasco. El tiempo libre que no aprovecha subido a una moto lo dedica a su otra pasión: los videojuegos. Cine y series para los traslados en avión, de circuito a circuito. El 6 de enero cumplirá años, por lo que su reaparición en el mundial será ya con 20 primaveras a sus espaldas. De pensar en retirarse del mundial, a MotoGP por sorpresa. Aparecer así, sin que nadie le espere, no le ha ido mal antes.

Motociclismo

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios