gran premio de las américas en austin (EEUU)

Calma tensa entre Márquez y Rossi: se verán las caras en la reunión de los pilotos

En Austin (Estados Unidos), el regreso del Mundial de MotoGP ha estado cargado de tensión, pero sin declaraciones cruzadas y con aparentes ganas de no mirar atrás

Foto: El toque entre Márquez y Rossi en el GP de Argentina que acabó con el italiano por los suelos y el español sancionado. (EFE)
El toque entre Márquez y Rossi en el GP de Argentina que acabó con el italiano por los suelos y el español sancionado. (EFE)

Hay que reconocer que uno se siente hastiado por ver cómo el Mundial de MotoGP ha vuelto a entrar en este bucle, del que no consigue salir desde octubre de 2015. En general, los pilotos se muestran algo hartos de que el ruido que se genera distraiga de lo verdaderamente importante, que es hablar de la competición, y resulta fácil señalar a los periodistas, a los buitres de la prensa, que picotean la carroña. ¿Acaso podemos obviar lo que está sucediendo entre los dos principales pilotos del motociclismo contemporáneo? Pues no. Si lo ignoráramos, nadie lo entendería.

Las declaraciones de Marc Márquez y Valentino Rossi antes del Gran Premio de las Américas que comienza este viernes no han echado más leña al fuego. Tanto uno como otro se han reafirmado en los puntos generales de los discursos realizados en Argentina, pero en el caso del italiano sin la estridencia de Termas.

Mucha expectación para escuchar a Márquez en Austin (Estados Unidos). (EFE)
Mucha expectación para escuchar a Márquez en Austin (Estados Unidos). (EFE)

Como era de esperar, Márquez se ha mostrado conciliador. Ofreció un discurso coherente. Respondió sobre lo sucedido en Argentina sin esconderse, pero sin entrar en polémicas. Le preguntaron si estaba dispuesto a hablar con Rossi, en privado, de tú a tú y sin intermediarios. “Yo ya hice todo lo que debía hacer. Me gusta mejorar e intentar aprender de los errores. Cometí un error y me penalizaron, y fui a pedir perdón, que es lo que creía debía hacer, y no tengo rencor con Rossi de ningún tipo por lo que sucedió”, respondió.

Rossi, por su parte, ha mantenido su severidad respecto al piloto español, incluso cuando le pidieron que comparara la maniobra de Márquez con la que Johann Zarco realizó sobre Dani Pedrosa unas vueltas antes en la misma carrera. “Lo que hizo Márquez fue peor, pero lo que le hizo Zarco a Pedrosa tampoco estuvo bien. Pero... es como es”, dijo. En esencia, no ha cambiado un coma a su discurso. Lo que sí hizo fue aprovechar para desmentir la noticia de la que se ha hecho eco toda la prensa: una llamada de atención de la dirección de Yamaha a Uccio Salucci. “Es mentira, es obra de un periodista que lleva toda su carrera inventándose cosas contra nosotros, contra mi familia”.

Se refiere Rossi a Maurizio Bruscolini, que en un programa televisivo italiano afirmó que Salucci había sido advertido de que se le expulsaría del 'box' de Yamaha en caso de volver a actuar del modo en que lo hizo en Argentina. La falsedad era previsible: Bruscolini fue el que sembró la duda sobre la lesión sufrida por Rossi el pasado mes de septiembre y que le obligó a mostrar la cicatriz de su operación ante los periodistas en el pasado Gran Premio de San Marino, y se ha convertido en el azote de Rossi en los medios italianos desde hace años.

Los pilotos buscan soluciones

Todos hablan de la necesidad de definir dónde está el límite de lo punible y hasta dónde se puede llegar en un deporte que es ya de por sí arriesgado. “Es necesario que hablemos entre nosotros para buscar unas soluciones, que no significa que se vayan a encontrar, porque no es fácil. El equilibrio es difícil, es imposible hacer un reglamento preciso que diga que si se hace una cosa se castiga con descalificación o no”, dijo Andrea Dovizioso, uno de los pilotos con la perspectiva más equilibrada.

Pero parece que este problema que tienen todos se personaliza en un solo piloto, Márquez, por su agresiva forma de pilotar, pero él no ve la esperada comisión de seguridad del viernes, donde se reunirán para hablar de esta y más cuestiones, como un todos contra Márquez.

Este jueves sobraban algunas respuestas, como la de Zarco sacando a relucir el pasado. "En Malasia 2015 Valentino pateó a Márquez, ¿y cuál fue la sanción? Creo que acabó en el podio y le aplicaron una sanción política en Valencia", comentó en la rueda de prensa. O como la de Aleix Espargaró señalando a Danilo Petrucci. "En tres años ha sacado a ocho pilotos de pista", dijo. Se ve que no tuvo suficiente con el enganchón que tuvo la semana pasada en las redes sociales con Francesco Guidotti, el director del equipo Pramac, y Xavier Simeon, piloto de Avintia.

"Deben hablar y encontrar una solución"

En lugar de propugnar puntos de encuentro, algunos se empeñan en echarse en cara la situación, culpando de paso a la prensa de que busca titulares para ganar lectores. Estaba de más un comentario de Jack Miller, que por otro lado sí que dijo cosas más sensatas. “Estamos aquí para pelear en la pista, no para luchar en los medios de comunicación”, dijo. Estos temas han de ponerlos sobre la mesa en la comisión del viernes, a calzón quitado y de un modo constructivo.

Si contemplamos esta situación con el paso del tiempo, no es diferente de nada que no haya sucedido antes, aunque el ojo del huracán ha vuelto a centrarse en dos pilotos. Y, como dijo Zarco, puede que la solución pase por algo más simple: “Marc y Valentino deben hablar entre ellos y encontrar una solución”, dijo. Pues sí, seguramente, bastaría con eso.

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