Por qué España tiene a su principal enemigo en casa: el césped del Estadio de La Cartuja
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LA EURO QUE VIAJÓ DE BILBAO A SEVILLA

Por qué España tiene a su principal enemigo en casa: el césped del Estadio de La Cartuja

Las críticas de Luis Enrique e indirectamente de sus futbolistas al estado del campo sevillano tras el 0-0 ante Suecia provocan un cisma en la RFEF, desde donde responsabilizan a la Junta

placeholder Foto: Rubiales, junto a Luis Enrique y Molina, en La Cartuja. (EFE)
Rubiales, junto a Luis Enrique y Molina, en La Cartuja. (EFE)

Si hay un futbolista que siempre puso en valor la importancia de jugar en un buen terreno de juego, valga la redundancia, ese fue Xavi Hernández. "Yo soy muy pesado con esto, pero es que pasa en todos los deportes. Una gota de sudor en baloncesto, una gota de sudor, y se para el juego para que pasen una mopa. Llueve en el tenis, se para el partido y ponen rápidamente una lona sobre la pista", explicó en cierta ocasión el exjugador del FC Barcelona y 133 veces internacional con España.

Según Xavi, "la superficie en el fútbol es casi lo más importante". "El que no ha jugado al fútbol, no se da cuenta. No es lo mismo un césped seco, en el que el balón se queda enganchado entre las piernas y es imposible driblar, que uno mojado en el que al controlar el balón ya lo puedes orientar", explicó el ahora entrenador del Al-Sadd catarí. Cualquiera que viera el España-Suecia disputado este lunes en Sevilla pudo comprobar el mal estado del césped del Estadio de La Cartuja. Sin embargo, fueron las críticas vertidas desde la propia Selección española las que pusieron el foco en un problema de difícil solución.

Foto: Luis Enrique habla con Unai Simón durante el amistoso contra Portugal. (EFE) Opinión

"Es difícil jugar en un campo así. Los jugadores se han quejado en el vestuario", confesó Luis Enrique al término del partido en el que su equipo debutó en la Eurocopa con un empate sin goles ante un rival que se dejó dominar desde el primer minuto y, por tanto, encontró en el estado del terreno de juego de La Cartuja un gran aliado. "Necesitamos que el césped esté mejor. El campo no ha ayudado. Los jugadores tenían complicaciones para el control. Para ganar a un equipo como Suecia, necesitas circular el balón rápido, no perder ese segundo en el control para que no lleguen a las basculaciones... No es una disculpa, es una realidad", añadió el asturiano.

Una queja que tampoco tuvo ningún reparo en exponer José Francisco Molina. "El campo estaba más lento de lo normal. Estaba irregular. A nosotros nos viene bien el césped en perfecto estado. Este no lo estaba", señaló el director deportivo de la RFEF. "El césped no me ha convencido para nada y me han dicho que está así por culpa de las altas temperaturas, pero también que de cara al sábado estará mejor", explicó posteriormente Luis Enrique, quizá para quitar un poco de hierro, aunque es evidente que en Sevilla el calor no va a dar tregua y que en cinco días no es fácil recuperar un campo que, para colmo, has elegido tú teniendo mejores opciones.

placeholder Villar, Platini, Urrutia y Berasategui, en el nuevo campo de San Mamés. (EFE)
Villar, Platini, Urrutia y Berasategui, en el nuevo campo de San Mamés. (EFE)

En Bilbao esto era impensable

Sabido es que la sede que inicialmente la UEFA concedió a España para albergar esta Eurocopa fue Bilbao, donde el nuevo y flamante San Mamés ofrecía todas las garantías, incluyendo, por supuesto, el estado del terreno de juego. La elección de la capital vizcaína la heredó Rubiales de Ángel María Villar, su antecesor al frente de la RFEF. Un Villar que, por cierto, no quería que su ciudad natal fuera la elegida, de ahí que intentara por todos los medios que Madrid presentara la entonces llamada Peineta como alternativa, algo a lo que Ana Botella se opuso tras los recientes fracasos olímpicos de la capital de España.

El hecho de que el Gobierno vasco estableciera unas condiciones sanitarias frente al covid-19 que estaban muy alejadas de los altos parámetros de la pandemia en esos momentos, llevó a la UEFA a retirarle la concesión. Las instituciones vascas que desde 2014 promovieron la candidatura de Bilbao anunciaron acciones legales contra el máximo organismo del fútbol europeo y la RFEF. El Ayuntamiento de Bilbao, la Diputación de Bizkaia y el Gobierno vasco señalan expresamente a Rubiales, presidente de una y vicepresidente de otra, por esa "decisión unilateral", subrayando que "Bilbao nunca le gustó" como sede de la competición europea de selecciones.

Foto: Pedro Sánchez y Luis Rubiales, durante el Mundial de Rusia. (EFE)

Cuando estaba claro que la ciudad vasca iba a caer y solo faltaba la confirmación oficial de la UEFA, la RFEF se planteó la opción del Wanda Metropolitano, aunque, tal y como informamos en El Confidencial, fue descartada tras una reunión en la que finalmente se decidió que la sede española fuera Sevilla. Eso sí, en contra de lo que se creyó en un principio, en un acuerdo con la sociedad Estadio Olímpico de Sevilla (Eossa), participada mayoritariamente por la Junta de Andalucía, con quien también Rubiales pactó que las diferentes selecciones españolas, las absolutas masculina y femenina y la Sub 21, jueguen 24 partidos en los próximos cuatro años.

Y la cuestión no era jugar en Sevilla, sino hacerlo en el Estadio de La Cartuja, pues la capital hispalense también dispone del Ramón Sánchez Pizjuán y el Benito Villamarín, los campos de Sevilla FC y Betis, respectivamente. De este modo, además de las finales de Copa del Rey y la final de la Supercopa de España que debía haberse disputado por segundo año en Arabia Saudí, la RFEF también se llevó al estadio sevillano nada menos que la Eurocopa que tenía asignada Bilbao y que muy bien podía haberse jugado en el Metropolitano. ¿Hubiera pasado lo mismo de estar acabado el Estadio Santiago Bernabéu? Cabe recordar que durante la pandemia la Selección jugó varios partidos en el Estadio Alfredo di Stéfano, es decir, en la Ciudad Deportiva que el Real Madrid tiene en Valdebebas.

placeholder Imagen del España-Suecia en la que puede comprobarse el mal estado del terreno de juego. (Reuters)
Imagen del España-Suecia en la que puede comprobarse el mal estado del terreno de juego. (Reuters)

La RFEF responsabiliza a la Junta

Curiosamente, desde la RFEF se filtró este martes por la tarde que hace semanas que dejó de ser la responsable del mantenimiento del césped de La Cartuja. Que lo supervisó hasta la segunda final de la Copa del Rey disputada este año, la que enfrentó a FC Barcelona y Athletic de Bilbao, y que luego pasó a ser competencia de la Junta de Andalucía. Ahora bien, no hay que olvidar que de cara a la UEFA, la organizadora de esta competición, la responsable de cuidar el terreno de juego es la federación del país anfitrión, en este caso la española, que por si fuera poco preside uno de sus seis vicepresidentes. Cargo por el que, por cierto, percibe 250.000 euros, tal y como se recoge en los estatutos de la UEFA.

"Si se hubiera metido un gol, no estaríamos hablando de esta situación", respondieron desde la Junta de Andalucía. "Cualquier situación sobre el césped que se pueda mejorar, se va a mejorar", señaló el portavoz del Ejecutivo andaluz en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno. Y es que después de los millones que Javier Imbroda, consejero de Educación y Deporte de la Junta de Andalucía, ha dado a la RFEF y de que Rubiales dijera que "La Cartuja es un lugar magnífico para albergar la Eurocopa", no parece de recibo que ahora se lave las manos.

De momento, la Selección de Luis Enrique no pisará el césped del estadio sevillano hasta el mismo día del partido contra Polonia, ya que el viernes todavía se entrenará en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, donde se encuentra concentrada. Sí, a 28 minutos en coche del Wanda Metropolitano. Tras el debut con empate ante Suecia, todos los análisis apuntaron a la falta de gol, aunque el principal enemigo de España está en casa y concretamente en el césped del campo elegido por el presidente de la RFEF para albergar sus tres partidos de la fase de grupos, así como uno de octavos en caso de ser una de las cuatro mejores terceras de grupo.

Foto: Sergio Ramos abraza a Florentino Pérez. (Real Madrid)

¿Y por qué ese empeño en jugar en Sevilla y más concretamente en La Cartuja? La respuesta solo la tiene y podrá darla Rubiales. Un Rubiales que este martes vio cómo el Juzgado de lo Penal número 2 de Valencia condenaba por acoso e imponía una multa de 2.160 euros a la arquitecta que reformó su vivienda. Una sentencia de la que curiosamente sí se hicieron eco muchos medios. En breve, se espera que se conozca del juicio por una supuesta agresión del presidente de la RFEF, y entonces del sindicato AFE, a dicha arquitecta.

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