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Radiografía del nuevo Valencia CF: fortalezas y dudas de un Gattuso que ilusiona a la afición
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NUEVO PROYECTO A LA VISTA

Radiografía del nuevo Valencia CF: fortalezas y dudas de un Gattuso que ilusiona a la afición

Pocos clubes son tan particulares como el de la Capital del Turia que, en años de enfrentamiento con la directiva, ha conseguido éxito deportivo. Ahora, Gattuso pretende recuperar la concordia

Foto: Gennaro Gattuso, dirigiendo al Valencia CF. (EFE/EPA/Ronald Wittek)
Gennaro Gattuso, dirigiendo al Valencia CF. (EFE/EPA/Ronald Wittek)

De los creadores de "súbanse a la Bordaleta", llega "bienvenidos al fútbol lemoncello". El Valencia CF es un carrusel de emociones. Durante los últimos años, el aficionado che ha vivido de todo junto a su equipo. Desde la consecución de la Copa del Rey en el año del Centenerio, pasando por la vuelta a la Champions varios años después, hasta ver como su máximo accionista, Peter Lim, decidía cortar las cabezas que iban camino de devolver al club de la Capital del Turia al puesto que le marca la historia.

Es así, ser del Valencia significa exigirle a tu equipo que compita contra los más grandes y venza frente al resto. La temporada pasada arrancó con la ilusión por las nubes. José Bordalás entró perfecto en los zapatos blanquinegros y las llegadas en el mercado estival provocaron la euforia de muchos. Los resultados en las primeras jornadas fueron acompañando un caldo de cultivo, que poco a poco se fue secando. La irregularidad se apoderó del equipo y, lentamente, este se fue alejando de los puestos europeos. Quedaba la Copa, pero el batacazo vivido en la final de La Cartuja terminó por hundir a un club que necesitaba un cambio desde hacía años.

Foto: Presentación de Luiz Henrique con el Betis. (EFE/Raúl Caro)

En lo social, la situación era insostenible desde hacía tiempo y todo se agravó a tenor de los audios publicados por 'Superdeporte', en los que Anil Murthy cargaba contra todo el mundo -incluido su propio jefe-. Por si esto no bastara, la directiva se vestía de trilero para intentar eludir todas las posibilidades de terminar el nuevo estadio, ese que lleva a la intemperie desde 2008 sin que nadie ponga un ladrillo.

Ante el panorama asolador que corría por Mestalla, contra todo pronóstico, Peter Lim decidió dar un paso al frente y pasar la escoba por la cúpula de la entidad. Murthy desapareció, Khojama Kalimuddin, miembro del consejo de administración, pasó a ser el nuevo dirigente y Layhoon Chan volvió tras años sin pisar Valencia para ser la presidenta en la sombra del club. Con la nueva directiva, parece que las actitudes y voluntades han cambiado, pese a haber cerrado el ejercicio anterior con pérdidas de más de 40 millones de euros. Han llegado fichajes, en consonancia con el entrenador, algo insólito, repasando campañas anteriores, y se sigue trabajando para reforzar al máximo la plantilla, intentando salvaguardar los mejores activos: Soler y Gayà. Guedes, por contra, no ha podido ser retenido ante la suculenta oferta de la Premier League que supera los 30 millones de euros, necesarios para las arcas del club.

placeholder Los jugadores del Valencia CF celebrando un tanto en pretemporada. (EFE/Lázaro de la Peña)
Los jugadores del Valencia CF celebrando un tanto en pretemporada. (EFE/Lázaro de la Peña)

El apartado deportivo

El Valencia CF se encuentra atascado en la V-30. Samu Castillejo llegó de forma repentina y casó rápido con la afición che, tras haber sido pretendido en el mercado invernal y pese a haber publicado algún tuit controvertido en el pasado. A partir de ahí, la hoja de ruta era clara: reforzar todas las líneas menos la portería. Llegó Samuel Lino, recién fichado por el Atlético de Madrid y cedido a Mestalla para que se foguee en la Liga Española. Pero de momento no llega nadie más porque no hay hueco, salarialmente hablando, y no hay manera de vender, en un mercado que sigue paralizado en España.

Arthur y Torreira son los objetivos. Gattuso ha convencido a ambos, pero el apartado económico frena al Valencia. El uruguayo se ha cansado de esperar y, si nada cambia, se marchará al Galatasaray. El brasileño, en cambio, sigue esperando a que se desbloquee la situación de los extracomunitarios; otro problema para el Valencia, que tiene copados los tres puestos. No hay dinero y la entidad solo vendería a sus baluartes por cifras altas -como a Guedes-; nada de malvender. Maxi Gómez parecía que se marcharía a Bélgica por un precio que cubriría la amortización pendiente (12 millones de euros), pero nada. Marcos André tiene mercado, aunque al técnico italiano le gusta y solo se marcharía si no queda otro remedio. Entre tanto, Alderete sigue como loco para volver y a Gattuso no le convence. Hasta el modesto NEC Nimega le está regateando el precio por Cillessen, que en ningún caso superaría el millón de euros. Un buen quilombo.

"Pueden adaptarse perfectamente al nuevo estilo de Gattuso. La diferencia está en cómo se pretende jugar"

En lo táctico, se ha realizado un lavado de cara que comienza desde el banquillo. "Este año habrá un deseo por dominar el partido a través del balón. Es algo que Gattuso ya hacía en anteriores equipos y en el Valencia todavía no ha alcanzado ese nivel con lo que se ha visto en pretemporada. Siguen faltando jugadores en el centro del campo", comenta Javi Mera, analista táctico y experto en aplicar el Big Data al fútbol.

La incógnita reside en la capacidad que tengan los futbolistas para adaptarse a un estilo diametralmente opuesto en cosa de meses. "Son estilos muy diferentes. Bordalás era mucho más directo, donde no se buscaba la posesión y tenía mucha importancia la fase sin balón. Mediante las segundas jugadas y presiones altas se pretendía hacer daño. Con Gattuso va a ser otra cosa porque querrá que su equipo tenga el balón y que la posesión tenga mucha más importancia", prosigue Mera. "Pero pueden adaptarse perfectamente. La diferencia está en cómo se pretende jugar. La temporada pasada no se especulaba tanto con la pelota, se optaba por la presión en campo rival, donde los extremos juegan a pierna natural y siendo muy incisivos. Ahora, en cambio, juegan a banda cambiada para buscar esas asociaciones por dentro con desdoblamiento de los laterales", concluye el analista táctico.

En cualquier caso, y pese a lo que pueda terminar incorporando, está claro que hay cosas que han cambiado en la raíz del club. El hecho de que se esté avanzando por la contratación de Arthur, un futbolista que mima la redonda y que el entrenador lo quiere a toda costa -al igual que Castillejo-, refleja que directiva y cuerpo técnico vuelven a ir de la mano. Que le pregunten a Javi Gracia o a José Bordalas si esto es noticia o no.

placeholder Protestas en contra de Peter Lim por la ciudad de Valencia. (EFE/Juan Carlos Cárdenas)
Protestas en contra de Peter Lim por la ciudad de Valencia. (EFE/Juan Carlos Cárdenas)

En términos sociales

Peter Lim se dio cuenta hace relativamente poco que la situación en la capital del Turia era insostenible. Las multitudinarias manifestaciones que se han producido en los últimos años, acrecentadas en el último curso, terminaron por lograr el objetivo -a medias-. Anil Murthy ya es historia -parece que buena, precisamente, no- y son otros los que ahora llevan el timón. Sean Bai, director general, es el que parte el bacalao y Layhoon Chan se desmarca como la presidenta en la sombra. La consejera singapurense no aparecía por la Capital del Turia desde que dejase su cargo como presidenta, pero es una persona que goza de la confianza de Peter Lim y, de momento, ha traído cambios positivos para el club.

Y es que, el Valencia CF ha vuelto a 2022. Tras más de un año con las redes sociales capadas, récord histórico en una entidad deportiva, el Valencia ha recuperado la normalidad. La plantilla vuelve a entrenar a puerta abierta, con el objetivo de que los aficionados y los medios de comunicación puedan estar cerca de los jugadores. Tanto el consejo de administración como el cuerpo técnico están ofreciendo ruedas de prensa a cada movimiento que acometen para demostrar transparencia y se han terminado los vetos a determinadas personas. Un cambio en toda regla.

Foto: Jesús Vallejo con la Selección Olímpica en Tokio. (Efe)

El mayor 'pero' que refleja el aficionado de a pie es el hecho de que Meriton no se ha ido, sigue ahí. Y eso, salvo decisión repentina de Peter Lim, no parece que vaya a cambiar en el corto plazo. Sin embargo, la situación insostenible que provocó Anil Murthy provocó un clic en la cabeza de Lim, que ahora escucha a los aficionados, a través de la gente que trabaja en Valencia, y deja trabajar a los profesionales.

El mayor debe que tiene el Valencia

El pasado 1 de agosto se cumplieron 15 años desde que se empezara a construir el Nuevo Mestalla. La imagen actual de la infraestructura por dentro refleja fielmente lo que ha sido todo el proceso: una ruina. Joan Ribó, alcalde de Valencia, se reunió el pasado 7 de julio con Layhoon y con el director de operaciones del club, Christian Schneider, para llegar a un entendimiento y desbloquear la construcción del nuevo estadio.

El compromiso del club está fechado para la temporada 2025/2026 con un aforo de 66.000 personas, ampliables hasta las 70.000. No obstante, desde el Ayuntamiento siguen existiendo dudas de las garantías que ofrece el Consejo de Administración, puesto que Murthy y su guardia pretoriana se dedicaron a jugar al gato y al ratón una reunión tras otra.

Mientras el Valencia montaba el nuevo circo, le han crecido más monos. La ATE (Actuación Territorial Estratégica Valencia Dinamiza), acuerdo entre el Valencia CF y Generalitat Valenciana en el cual se establecen las fechas para vender las parcelas del actual Mestalla y realizar el traslado al Nuevo Mestalla, caducó el 29 de julio. Por si fuera poco, el nuevo feudo valencianista está en lista de las sedes para el Mundial 2030 de España, siempre y cuando salga adelante la candidatura.

placeholder El Nuevo Mestalla, en Nou Campanar.
El Nuevo Mestalla, en Nou Campanar.

En 113 años de historia es difícil recordar una situación tan particular. Los dirigentes no gustan, pero no están tan mal como los anteriores. Gattuso ilusiona, aunque faltan cosas. Parece que el Nuevo Mestalla, por fin, se terminará, bien que el alcalde no se fíe. Pero esto es fútbol y basta que la pelota un fin de semana sí y otro también entre para que se olviden todos los males. Hay mimbres para creer en que el Valencia CF va a desarrollarse y quién sabe si incluso copar cotas altas esta temporada. Los aficionados se ilusionan muy rápido. Y si no, que se lo digan a los inventores del fútbol lemoncello.

De los creadores de "súbanse a la Bordaleta", llega "bienvenidos al fútbol lemoncello". El Valencia CF es un carrusel de emociones. Durante los últimos años, el aficionado che ha vivido de todo junto a su equipo. Desde la consecución de la Copa del Rey en el año del Centenerio, pasando por la vuelta a la Champions varios años después, hasta ver como su máximo accionista, Peter Lim, decidía cortar las cabezas que iban camino de devolver al club de la Capital del Turia al puesto que le marca la historia.

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