Sergio Ramos, el último descarte de una larga lista... ¿que da la razón a Florentino Pérez?
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Las leyendas, por la puerta de atrás

Sergio Ramos, el último descarte de una larga lista... ¿que da la razón a Florentino Pérez?

Después de 105 días desde su presentación con el PSG, el sevillano aún no ha debutado. Florentino ha mostrado la puerta de salida a Redondo, Figo, Hierro, Raúl, Casillas y Ramos

Foto: Florentino Pérez y Sergio Ramos conversan sobre el césped. (EFE)
Florentino Pérez y Sergio Ramos conversan sobre el césped. (EFE)

Se cumplen 105 días de la presentación de Sergio Ramos como jugador del París Saint-Germain y el defensa aún no ha debutado con los parisinos. Más de tres meses desde que el sevillano posara con la camiseta del equipo francés al grito de 'Ici Paris'. Aquella imagen chirrió a muchos, pero produjo una enorme satisfacción a Florentino Pérez, que con la salida del de Camas ganaba la guerra que libraba desde hacía años con el clan Ramos. Cada renovación se había convertido en un indecoroso cruce de mensajes entre el presidente de ACS y el futbolista y su hermano, quienes le echaban encima a la afición y tensaban las negociaciones con ofertas debidamente filtradas a la prensa para lograr jugosas mejoras una tras otra hasta el pasado verano.

placeholder René y Sergio Ramos, en la gala de The Best (Reuters)
René y Sergio Ramos, en la gala de The Best (Reuters)

Esta vez Pérez aceptó el desafío del sevillano y de su hermano y agente René, y les echó un órdago con una oferta a la baja por un año. Detrás no había otra intención que hacer claudicar al camero en su última renovación o, mejor incluso, provocar su salida, lo que terminó ocurriendo. Sergio, al que su suficiencia le jugó una mala pasada en este caso, hizo una maniobra desesperada al final aceptando la oferta de Pérez para no mover a la familia de Madrid. Pero era demasiado tarde. La calculada jugada de Florentino había caducado, y el asunto concluyó con una sórdida despedida en el Bernabéu de un cariacontecido Ramos rodeado de trofeos, con los suyos al borde del llanto ante su inesperada salida. Inesperada o no tanto.

Otra muesca en el revólver del presidente

Ramos ha pasado a ser una víctima más del ‘Florentinato’. Desde su llegada en el año 2000 al club, a Pérez no le ha temblado el pulso a la hora de ir despachando figuras del club que él consideraba amortizadas. Aunque para muchos la razón real es que no quiere jugadores con perfil de líderes que le hagan sombra. Uno de los primeros que salió del vestuario, de forma sorprendente, fue Fernando Redondo. El argentino era un bastión futbolístico y jerárquico en el vestuario, algo que incomodaba al presidente que lo mandó al Milan. La justificación del club la reveló el propio Redondo: "Florentino se había comprometido en la campaña a traer a Figo, costaba mucho dinero y el Milan ofrecía por mí 18 millones de euros. Era mucho dinero por un futbolista de 31 años. Me dijeron que el club quería aceptarla".

placeholder El centrocampista argentino del Real Madrid conduce el balón ante Andy Cole durante el partido 'Corazón Classic Match' de 2012. (EFE)
El centrocampista argentino del Real Madrid conduce el balón ante Andy Cole durante el partido 'Corazón Classic Match' de 2012. (EFE)

La oferta del Milan llegó a Nyon, donde el Real Madrid hacía la pretemporada. Mientras representantes de los italianos y del jugador se reunían en el Bernabéu, 200 personas se manifestaban a las puertas del estadio pidiendo a Florentino que no le vendiera. Pero el presidente le traspasó la presión al jugador al negarse a firmar su venta si no lo aceptaba antes el jugador. Pérez quería cerrar la operación, pero que fuese el jugador quien cargase con la responsabilidad de la decisión. "Me tocó un poco el amor propio que me quisieran vender", confesó años después el jugador. Redondo se rompió los cruzados en uno de los primeros entrenamientos con el Milan y nunca más volvió a ser el jugador que deslumbró con la camiseta del Real Madrid con aquel regate de tacón en Old Trafford.

Esta historia es cíclica y cabe el nombre de otros mitos del madridismo a los que Florentino mostró la puerta de salida y nunca volvieron a ser los mismos que vistiendo la camiseta blanca. Luis Figo, el fichaje que le hizo presidente en 2000, fue el primer galáctico en marcharse. Lo hizo al Inter, donde ganó cuatro 'scudettos' en las cuatro temporadas que estuvo, pero sin deslumbrar más allá de la Serie A.

Raúl, el único a la altura

Tampoco les fue mejor a los protagonistas del Motín del Txistu. La celebración del título de Liga de 2003 se convirtió en una guerra entre el vestuario, capitaneado por Hierro, y la directiva de Florentino por un desplante de los jugadores tras anunciarse la llegada de Beckham. Todo con Jorge Valdano tratando de mediar entre ambos. Hierro y Florentino protagonizaron una acalorada discusión en esa cena y el capitán terminó marchándose del Real Madrid sin renovar su contrato. Dos discretas temporadas, una en el Al-Rayan catarí y otra en el Bolton Wanderers inglés, pusieron el colofón a su carrera que enfiló la cuesta abajo tras marcharse del Madrid.

Raúl es quizás el único de los grandes capitanes que mantuvo el nivel llevando al Schalke a cotas en Europa que nunca había conseguido y levantando dos títulos (Copa y Supercopa de Alemania). Su gen competitivo provocó que allá donde fue siguió mostrando ese carácter ganador que le permitió también conquistar la liga catarí con el Al-Saad y la NASL estadounidense con el Cosmos de Nueva York.

placeholder Raúl González Blanco en su etapa en el Schalke 04. (@RaulGonzalez)
Raúl González Blanco en su etapa en el Schalke 04. (@RaulGonzalez)

Guti fue otro jugador al que Florentino enseñó la puerta y nunca volvió a estar a la altura del futbolista que deslumbró con su talento en el Bernabéu. El canterano anunció su marcha del Real Madrid el 25 de julio de 2010, después de pasar 15 años en el primer equipo blanco en el que jugó 542 partidos y marcó 77 goles, llegando a ser capitán. Guti firmó por dos temporadas por el Besiktas, donde jugó 40 partidos en los que pasó sin pena ni gloria por el conjunto de Estambul.

Iker Casillas es quizás el precedente más parecido a Sergio Ramos en cuanto a la salida destemplada de un capitán del Real Madrid. Sin que hubiese ningún encontronazo público entre presidente y portero, Florentino le empujó a irse, algo que el guardameta se vio obligado a hacer contra su voluntad protagonizando otra despedida impropia de un mito del club. Años después El Confidencial revelaba la verdadera opinión del presidente sobre el portero: "Ya se ha visto que el otro portero era mejor que Casillas. Pobre hombre, no tiene dos dedos de frente. No te preocupes. Yo le conozco perfectamente bien. Es un tío sin ninguna... Vamos, es muy corto. Y además se le nota cuando se lleva mejor o peor con su novia, se le nota, está ausente. Es como un niño pequeño. Es como uno de esto... Es como un perrito faldero, es como un monigote. Una cosa infantil".

Foto: Casillas, durante su etapa como portero del Real Madrid. (Reuters)

Casillas se marchó en 2015 al Oporto, donde cosechó varios títulos domésticos en Portugal, pero sin actuaciones destacadas en Europa. El 1 de mayo de 2019 el portero sufrió un infarto durante un entrenamiento y posteriormente colgó las botas. Fernando Redondo, Luis Figo, Hierro, Raúl, Guti, Iker Casillas, Sergio Ramos… Grandes leyendas del club a las que Florentino empujó fuera del club pasada la treintena, que hicieron valer una máxima que repite el presidente hasta la saciedad: "Fuera del Madrid hace mucho frío”.

Ninguno de ellos repitió sus éxitos del Bernabéu. Solo uno puede presumir de haber provocado ese "frío" con su salida del Real Madrid: Cristiano Ronaldo. Desde que el portugués se marchó, por su enfrentamiento personal con Pérez, el Real Madrid no ha vuelto a ganar una Champions y el equipo sigue sin encontrar un delantero que ocupe el hueco goleador del luso. Florentino considera todas estas salidas un "éxito" en su gestión deportiva. Incluida, especialmente, la de Sergio Ramos.

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