El Barça arrasa en Valladolid y Messi sonríe en el mejor partido de la temporada (0-3)
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Exhibición azulgrana a domicilio

El Barça arrasa en Valladolid y Messi sonríe en el mejor partido de la temporada (0-3)

El conjunto azulgrana firma un partido excelso a domicilio tras el cambio de dibujo de Ronald Koeman y el crecimiento de la pareja que conforma el argentino con Pedri

Foto: Los jugadores del Barça celebran la goleada ante el Valladolid. (Reuters)
Los jugadores del Barça celebran la goleada ante el Valladolid. (Reuters)

El mejor Barça con el mejor Leo Messi en lo que llevamos de temporada liguera se vio en Valladolid. Ronald Koeman, descontento por lo vivido ante el Valencia, cambió el dibujo y los protagonistas y se inclinó por un equipo sin Antoine Griezmann ni Philippe Coutinho en el once inicial. En su lugar, Pedri y Miralem Pjanic ganaron responsabilidad, galones y sostén táctico. Al fin y al cabo, quienes deberían ser los socios autorizados del argentino se han convertido en un peso muerto en un momento en que el club necesita despegar y agarrarse a rendimientos individuales que acerquen las victorias.

El técnico neerlandés no solo sentó una morterada de millones de euros en el banquillo, sino que también implantó una defensa de tres con los canteranos Óscar Mingueza y Ronald Araújo junto a Clement Lenglet con el objetivo de apuntalar una zona defensiva que se ha visto amenaza en demasiadas ocasiones desde que empezó el curso. Así, la mudanza de esqueleto táctico resultó en FC Barcelona estable y capaz de encontrar el equilibrio entre la libertad con la que jugaban Messi, Frenkie de Jong y Pedri y la competitividad del sistema.

placeholder Ronald Araújo se ha asentado en la defensa del Barça. (EFE)
Ronald Araújo se ha asentado en la defensa del Barça. (EFE)

Mientras Jordi Alba y Sergiño Dest fijaban a la defensa del Valladolid por fuera, el conjunto azulgrana engrasaba su maquinaria interior, por lo que De Jongy Pedri hacían llegar el balón fácilmente a Pedri y Messi tanto a espaldas como a los lados de la pareja de centrocampistas local. El Valladolid de Sergio González salió valiente, pero la osadía le duró diez escasos minutos, puesto que la presión alta inicial fue desbancada por el conservadurismo de esperar en campo propio.

Equilibrado ante las pérdidas, el Barça fue ganando confianza y sintiéndose cómodo. Así, Pedri flotaba entre líneas y conectó con Messi. Como resultado, el argentino dibujó la primera ocasión clara del partido y Masip tuvo que sacar una mano salvadora para impedir el 0-1 azulgrana. Acto seguido, el saque de esquina cobrado por los catalanes acabó en un rechazo con destino pies de Messi que el argentino se encargó de colocar en la cabeza de Lenglet. El francés no falló, abrió el regalo del ‘10’ e hizo el 0-1 en el minuto 21.

La ventaja disparó la ambición azulgrana. Diez minutos más tarde, de la coralidad estajanovista ofensiva culé surgió el tanto de Martin Braithwaite en el 34 para poner el 0-2 fruto de una acción coral que contó con la participación de todos los cerebros en el centro del campo (Pjanic, De Jong, Pedri y Messi) y que Dest puso en bandeja para el punta danés.

placeholder Leo Messi agradece la asistencia de Pedri en el 0-3. (Reuters)
Leo Messi agradece la asistencia de Pedri en el 0-3. (Reuters)

A la vuelta de vestuarios, Sergio González igualó el dibujo azulgrana con cuatro sustituciones. La entrada de Toni Villa, Kike Pérez, Roque Mesa y Fabián Orellana unida a la necesidad de recortar distancias hizo que el cuadro vallisoletano diese un paso adelante, pero el Barça ya estaba demasiado crecido. Avisó de nuevo Braithwaite a pase de Jordi Alba en el minuto 50 y luego Messi puso a prueba al guardameta local tras la asistencia fallida de De Jong. El Valladolid lo intentaba de falta a través de Pablo Hervías, pero Messi sentenció el partido y su particular recital individual con una definición fantástica al transformar una asistencia de fantasía de Pedri en el minuto 65.

Pedri, pegamento del sistema

En una de las temporadas más convulsas en la historia reciente del Barça, la llegada del futbolista canario ha supuesto un soplo de aire fresco para un Messi que se ha ido quedando sin socios con el paso de los años; primero fue Xavi Hernández, luego Dani Alves, le siguió Andrés Iniesta y el último, Neymar, se marchó a París. El joven futbolista español de tan solo 18 años demostró la pasada campaña en la UD Las Palmas que la Segunda División no se le quedaba pequeña y en este curso está dispuesto a hacer lo propio en un transatlántico a la deriva como el actual club culé.

Foto: Griezmann, en un partido con el Barcelona. (Reuters)

El imberbe mediapunta, transformado en interior cuando el sistema lo requiere, detecta las necesidades de Messi y del sistema. Al argentino le brinda un compinche al que buscar y alguien con el que combinar. Una pieza que habla su mismo idioma, le libera de tareas creativas y le permite recibir el balón más adelante de lo que lo ha venido haciendo habitualmente; una situación que provoca que el argentino repose y llegue más descansado a la frontal del área.

Creativo, constante y descarado, a Pedri le da igual jugar un martes a las 22:00 de la noche en Pucela que tumbar a la Juventus de Turín en su casa con la banda sonora de la Champions League de fondo. Interior cuando el Barça necesita hilar juego, mediapunta cuando toca frotar la lámpara y colar pases imposibles a la espalda de la defensa rival y mediocentro si toca trabajar como un defensa más. Pedri es todo lo que Antoine Griezmann y Philippe Coutinho no le han podido dar a Leo Messi desde que llegaron al Barça.

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