Raúl García, el eterno 'bad boy' del fútbol español, se desinfla en el Athletic
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Raúl García, el eterno 'bad boy' del fútbol español, se desinfla en el Athletic

No renueva y cada vez juega menos en el equipo titular. El navarro, aguerrido y experimentado, no pasa por su mejor momento en el Athletic de Bilbao

placeholder Foto: Raúl García durante un partido con el Athletic de Bilbao
Raúl García durante un partido con el Athletic de Bilbao

Se le cruzaron los cables. Tuvo dos acciones violentas que perjudicaron a su equipo en un día señalado. Fue un acto de locura e irresponsabilidad. Raúl García ha sido señalado como el culpable de la derrota del Athletic de Bilbao contra el Real Madrid en el partido de Liga en el Di Stéfano. Una patada y otro pisotón a Kroos provocaron que el árbitro Gil Manzano le mostrara dos cartulinas amarillas y fuera expulsado cuando solo se habían disputado 13 minutos y el planteamiento del equipo estaba siendo incómodo para los de Zidane.

Se marchó más frustrado que enfadado y, a pesar de que es un jugador intenso, extrañó que no manejara bien esta situación un tipo de su experiencia. Faltó oficio. Pudo el ímpetu. No actuó con cabeza. Son muchos de los reproches que recibe el veterano futbolista. Algo pasa con Raúl García para que tuviera este arrebato, demasiado excitado y su fuerte temperamento le jugara una mala pasada. Tiene fama de ser un jugador duro, fuerte en el contacto, enérgico, que rasca, incomoda y desespera a los rivales. El navarro tiene en su ADN el perfil de los ‘bad boys’ del fútbol. De sangre caliente, competitivo, no regala nada, deja recados a los adversarios y resulta odioso para las aficiones rivales. Especialmente para la del Real Madrid que tiene presente los ardientes duelos en los derbis.

De fondo está el problema de la renovación, que es lo que se señala como uno de los motivos por los que su comportamiento se ve como extraño. Raúl García acaba contrato al final de esta temporada y contaba con que antes de que acabara este año podría haber llegado a un acuerdo con el club. La reunión con el presidente Aitor Elizegi se ha pospuesto. No es el momento de hablar de renovaciones en un club que sufre el daño económico que provoca la disminución de los ingresos por el coronavirus. El Athletic cerró el ejercicio de la pasada temporada con 20 millones de euros de pérdidas.

Foto: Kroos persigue a Messi en el Clásico de Liga entre el Real Madrid y el Barcelona. (Efe)

El futuro de Raúl García, a sus 34 años, sigue en el aire. El asunto económico influye tanto como el deportivo porque el competitivo futbolista también está perdiendo minutos en los planes de Gaizka Garitano. El entrenador que valora su pundonor, utiliza en posiciones de ataque a Iñaki Williams y Asier Villalibre. Raúl García está incómodo con el rol de suplente. Lo demostró en el partido anterior contra el Real Madrid. En Mestalla contra el Valencia. Salió desde el banquillo y marcó el 1-2, de penalti, y no lo celebró. Extrañó. Era su manera de exteriorizar su rabia, de reivindicar que no se le ha olvidado hacer goles. Porque no solo tiene carácter. También es de los más goleadores de la plantilla. La temporada pasada fue el máximo anotador con 15 tantos. En los cinco años que lleva en el Athletic ha marcado 64 goles en 213 partidos oficiales.

Una renovación parada

Entre la incertidumbre de su renovación y la falta de minutos jugó contra el Real Madrid con un estado de ánimo alterado. Duró 13 minutos y está arrepentido de haber dejado a su equipo en inferioridad numérica. Estos son los nervios de un veterano jugador que no deja de ser una persona que puede cometer errores cuando busca la estabilidad o no le salen las cosas como espera. Yendo un poco más atrás en la temporada también sorprendió el gesto en el partido contra el Sevilla en San Mamés cuando estiró del brazo, con vehemencia, a Julen Lopetegui en un balón que se había ido al banquillo visitante. Del navarro se dijo que tuvo un comportamiento chulesco.

Raúl García es considerado como uno de los líderes en el vestuario del Athletic por su experiencia y jerarquía, a pesar de que no lleve el brazalete de capitán, que le corresponde a Iker Muniain. Esta temporada esperaba tener mucha más continuidad tras la retirada de Aritz Aduriz y los problemas en el club para fichar a Fernando Llorente. No llegaron refuerzos arriba y la figura del navarro se podía entender como fundamental. Pero no entra en el once. No juega lo que quiere y como todos los jugadores que están en el banquillo tiene su forma de rebelarse. Lo que no se podía esperar es que ese enfado le jugara una mala pasada en el partido contra el Real Madrid.

placeholder Gil Manzano expulsa a Raúl García en el partido contra el Real Madrid. (Efe)
Gil Manzano expulsa a Raúl García en el partido contra el Real Madrid. (Efe)

Raúl García fichó por el Athletic de Bilbao tras un completar una trayectoria de éxito en el Atlético de Madrid, donde fue campeón de Liga, Europa League, Supercopa de Europa y de España e hizo 44 goles en 329 partidos. Simeone lo ponía como ejemplo de competidor y luchador que no se rinde y tiene un espíritu ganador. Llegó a ser segundo capitán del equipo y liderar un vestuario en el que compartía galones con Gabi. Cuando fichó por el Athletic contó para todos los entrenador (Ernesto Valverde, Ziganda, Berizzo y Garitano). Pero esta temporada no está siendo igual. Ni renueva ni juega. De China tiene una oferta del Dalian Yifang, pero él se resiste a que la edad sea el motivo por el que tenga que dejar la alta competición.

El ‘bad boy’ del fútbol español pasa por su momento más bajo en el Athletic de Bilbao y en un mes tiene la ocasión de volver a resarcirse en el partido de las semifinales de la Supercopa de España que le enfrenta al Real Madrid. El navarro está afectado por la expulsión, pero comenta tener la conciencia tranquila porque se considera uno de los que siempre tira del carro del equipo.

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