su pelea con el gol

La defensa de Vinicius en el Real Madrid y las secuelas de la sobreprotección

Vinicius sigue siendo para Zidane un jugador en formación. Con un enorme potencial técnico y unas condiciones físicas altísimas. Pero un chico que tiene un problema: se pelea con el gol

Foto: Vinicius durante el último partido del año contra el Athletic de Bilbao. (Miguel Berrocal)
Vinicius durante el último partido del año contra el Athletic de Bilbao. (Miguel Berrocal)

Vinicius acaba el año sin despejar las dudas sobre su puntería y las dificultades para hacer goles. Todavía hay quien le defiende en el Real Madrid. Es el caso de Zidane, que ha dejado claro que no va a salir en el mercado de invierno. Vinicius se queda, aunque hay quien piensa que lo mejor que le podría suceder es que saliera cedido y jugara con más regularidad. Sería lo ideal para saber si tiene más gol que el que no se ve en las oportunidades que le da el entrenador francés. Pero esas dudas siguen estando ahí presentes. A Vinicius se le vuelve a criticar por fallar una oportunidad de gol en el inicio del partido contra el Athletic de Bilbao. Una más para un futbolista marcado por la falta de pegada y al que Zidane considera que es mejor que entrene con el Real Madrid a que se vaya a otro equipo en el que corra el riesgo de tener, incluso, más exigencia para hacer goles que en el propio Real Madrid.

El debate sobre la falta de gol de Vinicius lo analiza con tranquilidad el entrenador francés, que espera más de un joven futbolista que pone todo de su parte para mejorar y estar a la altura que se le exige. Vinicius tiene más carencias en lan definición que, por ejemplo Rodrygo, y trabaja para pulir esta faceta. No se ven los resultados en los partidos que le toca jugar, aunque se recuerda en el Madrid que no hay que irse muy lejos para verle marcar un tanto. Lo hizo en Brujas, donde encontró la pausa que se le pide en la definición.

Zidane da instrucciones a Vinicius en el Santiago Bernabéu. (EFE)
Zidane da instrucciones a Vinicius en el Santiago Bernabéu. (EFE)

Vinicius sigue siendo para Zidane un jugador en formación. Con un enorme potencial técnico y unas condiciones físicas altísimas. Un chico que tiene un problema y empieza a ser evidente cuando entra de inicio en los partidos y pasan los minutos. Se pelea con el gol. No ver portería le produce una ansiedad que no es buena ni le conviene. Le han recomendado que sea él mismo y no caiga en la precipitación de hacer más de lo que puede. Zidane le quiere como un extremo que dé profundidad con cambios de ritmo, velocidad y desborde. Esta es la primera obligación que pone al brasileño. Pero el chico quiere más y tiene en la cabeza la importancia del gol. Esta obsesión es buena para mejorar, pero le perjudica cuando peca de individualismo.

La falta de madurez

Surgen preguntas alrededor del joven brasileño. ¿Cuál es el problema que arrastra Vinicius? Hay quien piensa que ha tenido demasiada sobreprotección. Desde que llegó se le consideró como un potencial crack y se le quiso cuidar con celo en sus primeros partidos con el Castilla. Hasta el punto de que el club entendió que lo mejor para su integridad era que no jugara los encuentros fuera del Alfredo Di Stéfano. En uno de ellos, un derbi contra el Atlético de Madrid, experimentó la dureza y la rivalidad. Esa barrera puede que haya dejado secuelas. Quién sabe si a Vinicius le habría sentado mejor curtirse en más partidos en la Segunda división B y haber llegado más maduro y hecho al primer equipo. Pero las presiones a Lopetegui y los malos resultados de la pasada temporada, con el añadido de la falta de ilusión entre los aficionados por la salida de Cristiano Ronaldo, aceleraron los tiempos de Vinicius en el primer equipo. No le fue mal con la confianza de Solari y fue de lo mejor en una temporada mediocre en términos generales. Pero en esta se le hace cuesta arriba los partidos.

Con Vinicius, en el tiempo que ha estado de baja Hazard, ha quedado comprobado que no tiene el don del gol. El día que Zidane se queda sin rematador el Real Madrid es un equipo previsible. Dominante en el juego, pero inofensivo. A Zinédine Zidane le queda por delante el trabajo más difícil en el Real Madrid si quiere ser un equipo fiable en la Liga y la eliminatoria de la Champions contra el Manchester City. Tiene que conseguir que el equipo sea más contundente en el área rival. No quiere el fichaje de un delantero en el mercado de invierno porque tiene su fe depositada en Benzema y la recuperación de Eden Hazard. Necesita encontrar un tridente para 2020. "Cuanto antes, mejor”, frase que se recuerda en el club por la necesidad de recuperar la sensación de peligro e intimidación. Lo ideal sería que encajara Gareth Bale por ser, de todas las opciones, el más fiable. Esto y que a Vinicius se le despertara el instinto asesino.

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