el largo calvario de un futbolista

El drama del exjugador del Real Madrid, Fernando Gago: "¿Papi, cuándo juegas?"

Por un hijo eres capaz de hacer de todo. Hasta volver a jugar al fútbol con dolor, después de anunciar la retirada y vivir un calvario. La historia del ex madridista Fernando Gago es terrible

Foto: Fernando Gago se lesiona en el tendón de Aquiles de la pierna izquierda en un partido de Boca Juniors. (Reuters)
Fernando Gago se lesiona en el tendón de Aquiles de la pierna izquierda en un partido de Boca Juniors. (Reuters)

No podía más. Con la tercera rotura del tendón de Aquiles, esta vez el derecho y en la final de la Copa Libertadores que disputaron Boca Juniors y River Plate en el Bernabéu, Fernando Gago decidió retirarse del fútbol a sus 32 años. El calvario había llegado a su fin y el ex jugador del Real Madrid no tenía fuerzas ni motivaciones para volver a emprender otra compleja recuperación. Fernando Gago colgaba las botas y rescindía su contrato con Boca Juniors. Uno de los mediocentros más prometedores del fútbol argentino claudicó a dos operaciones en el tendón de Aquiles de la pierna izquierda y una rotura de los ligamentos cruzados de su rodilla derecha.

El martirio que ha pasado durante la última década solo lo puede contar el protagonista por los esfuerzos, las lágrimas en el vestuario, con los doctores y la fuerza voluntad que ha puesto para no solo continuar jugando al fútbol sino hacer una vida normal. En el mes de diciembre del año pasado, en el estadio Santiago Bernabéu dijo 'basta'. Pero unas palabras de su hijo Mateo han tocado el corazón y los sentimientos de Fernando Gago. Regresa a los campos de fútbol en el Velez Sarsfield con la ayuda de otro ex jugador del Real Madrid, Gabriel Heinze, ahora entrenador del equipo argentino y, sobre todo, amigo. El contrato es lo de menos. Jugará según sus sensaciones y rendimiento. Le podrá seguir viendo su hijo.

Fernando Gago, en el césped se duele de tendón de Aquiles. (Reuters)
Fernando Gago, en el césped se duele de tendón de Aquiles. (Reuters)

"¿Papi, cuándo vas a volver que quiero ir a la cancha?", le pronunció Mateo con toda la inocencia de un niño y un hijo que quiere disfrutar de un padre famoso y futbolista. En Argentina, con la pasión con la que se vive este deporte y en Buenos Aires, ser hijo de un futbolista puede ser de lo más maravilloso. ¿Cómo explicar a Mateo que, de la noche a la mañana, no le va a volver a ver en un campo de fútbol? Gago se debió sentir nuevamente decepcionado. "No sé si voy a volver a jugar", fue la primera respuesta. Sin ser tajante y con la delicadeza de no darle la mala noticia. Mateo insisitó. "Pero papi yo quiero que juegues", provocó la reacción de Fernando Gago en un relato con el que se ha deshaogado en 'Fox Sports Radio'. Si Gago necesitaba un empujón más, el mejor solo podía llegar de un ser querido y, más aún, de un hijo al que le tienes que demostrar que lo último es rendirse.

El roce de la sábana

El vía crucis empezó en 2009, durante el partido que disputó con el Real Madrid en la Champions contra el Liverpool. Se conoce como el 'chorreo' por unas palabras envalentonadas del presidente del club blanco, Vicente Boluda, en las que aseguraba que ganarían en Anfield. El Liverpool de Fernando Torres le metió cuatro al Real Madrid que entrenaba Juande Ramos. Fernando Gago estaba entre los titulares y fue sustituido por Guti en la segunda parte. Ese día comentó a los médicos que estaba jugando con dolor en el tendón de Aquiles de la pierna izquierda. Comenzó un tratamiento para bajar la inflamación y las infiltraciones para aliviar las molestias. Las cargas de trabajo impedían una evolución positiva de una lesión que dio la cara cuando empezó a sobresalir un hueso que rozaba con el tendón.

Pasó a ser un futbolista frágil. De cristal. Los problemas en el tendón de Aquiles disminuyeron su rendimiento y le perjudicaron. No tenía continuidad. Con la llegada al banquillo de José Mourinho tuvo que poner fin a su etapa en el Real Madrid. El técnico portugués quería una renovación y apostó por Xabi Alonso. Gago fue cedido a la Roma y al año siguiente fichó por el Valencia. Las molestias, los dolores y las lesiones le frenaban. La frustración hacía mella en su ánimo. Se marchó a su país para empezar una nueva etapa en Boca Juniors. Le ha sido imposible jugar sin estos problemas que afectaban a su vida cotidiana. "Hace quince años que juego con dolor. Me tenía que infiltrar y entrenaba con una bota dos números más grandes. Sabía que me podía romper hasta caminando y tenía que dormir con el pie fuera de la cama porque me dolía el roce de la sábana. No podía caminar ni descalzo en la playa y me tenía que poner zapatillas", cuenta Fernando Gago, que pasó dos veces por el quirófano para que le limaran el hueso.

Fernando Gago fichó por el Real Madrid, en diciembre de 2006 por 20 millones de euros, cuando Ramón Calderón estaba en la presidencia y Pedja Mijatovic era el director deportivo. Fue el segundo traspaso más caro del fútbol argentino tras la contratación del 'Kun' Agüero por el Atlético de Madrid (22 millones de euros). Gago llegó en el mercado de invierno junto a Higuaín y Marcelo para reforzar la plantilla de Fabio Capello. Se le consideraba como el nuevo Fernando Redondo por las similitudes de su juego en la posición de mediocentro. El 'Pintita', como se le conocía, generó mucha expectación. Vivió un suplicio con las lesiones y solo por un hijo eres capaz de seguyir sufriendo, aunque no disfrutes.

Fútbol

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios