contrapunto al feo gesto de coutinho

Las risas de Messi en el Barcelona por Arturo Vidal

El chileno se ha ganado el respeto de sus compañeros y del staff técnico a base de trabajo y buen humor. Dembélé y Malcom, también. Los tres generaron dudas en el seno del club

Foto: Arturo Vidal se abraza a Messi tras un gol del argentino en Liga. (Reuters)
Arturo Vidal se abraza a Messi tras un gol del argentino en Liga. (Reuters)

Solo ocho meses ha necesitado Arturo Vidal para ser en el Barcelona quien siempre ha sido en el mundo del fútbol: un líder. El chileno no empezó con buen pie en Barça al no reunir el perfil tipo que desea la afición, pero su sacrificio y trabajo le han hecho imprescindible para el equipo y también para su entrenador, Ernesto Valverde, que no escamita elogios: “No es difícil mantener enchufado a Arturo Vidal porque es un jugador competitivo y le da igual jugar en Old Trafford que en Huesca, lo da todo”.

Tras un aterrizaje algo turbulento y sus quejas aireadas en redes sociales por su falta de protagonismo en el primer tramo de la competición, Vidal se ha hecho imprescindible. Cuentan en el vestuario que Leo Messi está encantado con su actitud y predisposición, a parte de su gran sentido del humor. Todos se ríen mucho con sus bromas. Su relación con el argentino y otros pesos pesados de la primera plantilla es excelente y Leo disfruta de sus bromas y su día a día. Su risa contagia al 10 culé.

Vidal ya no es un parche

Vidal ya no es un parche a ojos de nadie, sino una solución de plenas garantías. Ha dejado atrás sus incendiarios emoticonos y el grupo lo agradece. Todo lo contrario que Coutinho, cuyo feo gesto este martes tras su gol en la vuelta de la Champions ensució su partido. El brasileño aguantó un chaparrón de críticas estos últimos meses y, tras el 3-0, mostró su faceta menos amable con una grada que es lícito que espere más de él.

Volviendo al chileno, sus actuaciones vienen convenciendo a los escépticos desde hace tiempo. A partir de minutos en la segunda mitad de partidos importantes como el del Santiago Bernabéu o los más recientes frente al United, Vidal se ha ido ganando el respeto de todos por su entrega y despliegue físico. No es casualidad que el técnico extremeño le haya concedido la titularidad en nueve de los últimos doce partidos de Liga. En El Alcoraz, por ejemplo, más allá de piernas, potencia y lucha en el centro del campo fue el auténtico líder del equipo. Su ascendencia es clara y eso le permite alzar la voz con notoriedad siempre que lo considere oportuno. Su opinión es tenida en cuenta. Como a todos los jugadores ‘todoterrenos’, le ha costado encontrar el punto de forma, pero una vez lo ha adquirido ya nadie le discute su papel como actor protagonista.

Dembélé, feliz con sus compañeros tras un gol ante el Olympique de Lyon. (EFE)
Dembélé, feliz con sus compañeros tras un gol ante el Olympique de Lyon. (EFE)

Dembélé y Malcom, implicados

Otro jugador reinsertado es Dembélé. Tras su debut accidentado el curso anterior y las dudas que provocaron sus retrasos y despistes al inicio de la actual temporada, ‘El Mosquito’ ha madurado a base de toques de atención y solo las lesiones le han apartado del once. A pesar de todo, Valverde le ha dado bola y Osmane ha respondido como mejor sabe: regates, centros, asistencias y disparos como auténticos misiles que le han dado puntos y oxígeno al Barça. Tras ser campeón del mundo como gregario de Griezmann y Mbappé, se marcó el reto personal de brillar internacionalmente en un gran escenario como la Champions y no ha podido regresar en mejor momento. En Huesca jugó una hora para coger ritmo y rozó el gol tras una gran acción de Riqui Pug. Además, se implicó en el trabajo defensivo en la medular. Es titularísimo.

El equipo ha cambiado el prisma con el que miraba a Dembélé, sobre todo los capitanes. El francés ha evolucionado en cuanto a disciplina, temple y profesionalidad. Busca a sus compañeros cuanto hace falta, pero también asume los riesgos propios de cualquier jugador señalado para marcar la diferencia. Sus arrancadas en velocidad hacen las delicias de los presentes, por eso el Barça pagó una buena suma por sus servicios. Es respetuoso con el protocolo que le hizo saber Valverde y está más arropado por su madre y sus agentes.

El que tampoco se rinde es Malcom. Mientras algunos lo veían con el equipaje hecho y los billetes de avión en la mano (ahora se le sitúa en el Milan), él no se ha cansado de bregar contra viento y marea para hacerse un sitio. Lo ha tenido difícil, pero la baja de Dembélé y la desgana de Coutinho le dejó un resquicio en una puerta que ha abierto de par en par. En este tramo final de temporada esta siendo muy útil. Contra el Espanyol fue clave para desatacar el partido y lo mismo pasó en Villarreal, esta vez partiendo como titular. Tiene verticalidad, da profundidad al juego y no se queja. Cumple a la perfección con las tareas que le encomiendan y sus compañeros le tienen en estima. Siempre tiene los oídos abiertos. Trabaja desde la humildad, sin hacer ruido, y cuando le toca dar la cara no se achanta. Es un revulsivo espectacular y hace grupo.

Los tres son otras buenas noticias del Barça en este último tramo de competición. Coutinho también parece mejorar, pero en dosis mas pequeñas. Desde luego, su gesto no gustó a la afición y asi se lo hizo saber Jordi Alba.

Fútbol

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios