el ex del barcelona deslumbra allá donde pisa

Así reina Neymar en París: 'toiss', seguridad 24 horas y estrellas Michelin

Interpreta al milímetro el plan diseñado por su equipo de imagen para meterse en el bolsillo a seguidores, compañeros y prensa. Su fútbol de fantasía ha cambiado el paso del balompié francés

Foto: Neymar celebra un gol marcado con el París Saint Germain. (Reuters)
Neymar celebra un gol marcado con el París Saint Germain. (Reuters)

Que Neymar le ha cambiado el paso al PSG y, por extensión, a todo el fútbol francés es una clara evidencia que va más allá de las meras estadísticas. La exestrella del Barcelona crea tendencia allá por donde pisa: sobre el verde apenas ha necesitado tres encuentros para convertirse en el faro del multimillonario once de Unai Emery. Como muestra, sirva este botón: de los 12 goles anotados por el líder de la Ligue 1 con ‘Ney’ luciendo la ‘10’, el crack brasileño ha sido parte activa en 10 de ellos.

Su fulgurante adaptación a un fútbol mucho más físico y de menor elaboración, en el que le esperan severos marcajes como el que le dispensó en la última jornada el Saint-Etienne de Óscar García Junyent, ha sido directamente proporcional a su rauda integración en la vida de una ciudad, París, cautivada por sus genialidades con la redonda, pero también por la simpatía y buen 'rollito' que emana cada vez que sale de ‘gira’ por las calles de la capital francesa con su interminable séquito de amigos, familiares y equipo de seguridad que le protege las 24 horas del día.

Además de un extraordinario futbolista, Neymar es un seductor de corazones. Como ya sucediera en Barcelona, el astro santista ha sabido meterse en el bolsillo al personal con su desenfadado estilo ‘bon vivant’, del que alardea sin reparo alguno en las redes sociales. Quiere que sus nuevos y fervientes incondicionales galos sepan que es la mar de feliz en su recién estrenado destino y que su traumática salida de Can Barça no ha hecho la más mínima mella ni en su carácter ni en su vida. La naturalidad, sencillez y accesibilidad con la que se maneja le han convertido en menos de un mes en el indiscutible rey de París y en el candidato número uno a personaje del año en Francia.

Fiel a la estrategia diseñada por su equipo de imagen, Neymar Junior no descuida un solo detalle desde que abandona cada mañana bien temprano el lujoso Royal Monceau, uno de los hoteles con mayor pedigrí de la capital gala (en él se han alojado, entre otros, Céline Dion, Robert De Niro o Madonna) y en el que los precios de las habitaciones varían entre los 780 y los 1.700 euros la noche. La primera cita de su cargada agenda diaria está en Yvelines, donde se encuentra el Camp des Loges, la ciudad deportiva del PSG.

Muy bien arropado por la legión de brasileños a las órdenes de Emery (Thiago Silva, Lucas Moura, Thiago Motta y sus inseparables Dani Alves y Marquinhos), su aterrizaje en el vestuario ha estado muy lejos de ser el de una gran vedette, como sucediera en su día con Zlatan Ibrahimovic. Más allá de las dificultades idiomáticas, que le llevan a arrimarse más a sus compatriotas y al amplio clan hispano-parlante, ‘Ney’ saluda uno por uno a todos sus compañeros al llegar con un inmaculado ‘bon jour’, siempre con su pertinaz sonrisa por bandera, mostrándose amable y accesible en todo momento.

Brazukas in the House 🤙🏽✌🏽 🇧🇷 AllezParis

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Antes de saltar al césped, participa como uno más en el desayuno, una actividad de obligado cumplimiento sin excepciones, impuesta por el preparador de Hondarribia. El paulista se aprieta un café-au-lait y una tostada para arrancar la jornada, sentado siempre al lado del capitán, Thiago Silva. “No va de estrella. Da la sensación de ser uno más en el grupo, aunque su carisma es innegable. Sin quererlo, logra ejercer una especie de atracción a su alrededor. Siempre está alegre, de buen humor y desprende un talante muy distinto al de Ibrahimovic, que era un tipo autoritario”, comentan desde dentro del vestuario.

Donde sí sale a relucir su condición de figura máxima del PSG es a lo largo de las sesiones de preparación. A Neymar le acompaña siempre su equipo de trabajo personal: un entrenador y un fisioterapeuta. Ambos le ayudan desde el año 2010 a engrasar su físico para poder deslumbrar en cada encuentro. En París su influencia ha crecido con respeto al Barça, hasta el punto de ser literalmente dos miembros más del staff técnico encabezado por Emery.

De vuelta a la Ciudad de la Luz en el vehículo puesto por el club a su entera disposición, Ney se reúne con su nutrida corte (más de 20 personas) para buscar un lugar tranquilo donde reponer fuerzas y comentar la ‘jugada’. El Atelier Saint-Germain (dos estrellas Michelín), de Joël Robuchon, en el distrito séptimo, parece haber conquistado de momento el paladar del ‘10’ del PSG, su padre y sus inseparables ‘toiss’, con los que suele pasar las tardes echando partidas de póker o moviendo las caderas al ritmo del ‘charo’ (abreviatura del término ‘charognard’), un baile popularizado en el país vecino por el rapero ‘Niska’ y que el aspirante a mejor jugador del planeta descubrió de la mano de su ya excompañero Blaise Matuidi. A la ‘movida’ se suman a veces Dani Alves y Marquinhos, sus dos grandes compinches dentro del vestuario ‘parisién’.

Neymar saluda a Unai Emery en un entrenamiento del PSG. (Reuters)
Neymar saluda a Unai Emery en un entrenamiento del PSG. (Reuters)

Precisamente, Neymar tiró del ‘charo’ para festejar el primero de sus dos goles frente al Toulouse, en un inequívoco guiño a su afición, que desde el mismo día que se anunció su llegada al Parque de los Príncipes ha dejado las diferentes tiendas del club repartidas por la capital sin existencias de la ‘10’. No ha sido el único hacia quienes han depositado en el brasileño sus esperanzas de ver al fin a su equipo pelear de tú a tú por la Champions.

El gesto de ofrecer su camiseta a los ultras de la tribuna Auteuil, invertir un buen rato en atender a las peticiones de fotos y autógrafos de los cientos de hinchas que le aguardan o haber acudido a zona mixta después de cada una de sus tres apariciones con su nueva elástica recuerdan a sus primeros meses en Barcelona, en los que se esforzó por complacer a todos los actores del universo azulgrana.

Neymar celebra un gol con Edinson Cavani en su debut con el PSG. (Reuters)
Neymar celebra un gol con Edinson Cavani en su debut con el PSG. (Reuters)

Sus escapadas

Lo que no ha perdonado hasta ahora el ex miembro de la MSN son sus días de asueto. En cuanto que Emery concede descanso a sus discípulos, Ney arma la maleta y se monta unas mini-vacaciones, que para eso estamos todavía en verano. Ya sea con su ‘tribu’, como sucedió en la sonada escapada a Saint-Tropez; con Messi, Rakitic, Piqué o Suárez en plena Ciudad Condal; o volviendo a su tierra aprovechando los compromisos de la selección para hacer un crucero express junto a los otros internacionales del PSG. Un destino, por tanto, después de cada partido.

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Aunque en el seno del club no existe la más mínima preocupación por sus ganas permanentes de disfrutar de los pequeños placeres de la vida en compañía de los suyos, confía su técnico que ese ajetreado ritmo se tranquilice una vez se traslade a la que ha de ser su residencia permanente, sita en Garches, Hauts-de-Seine, departamento de la región Isla de Francia, al oeste de la capital, y que se encuentra en la última fase de rehabilitación. Porque en lo deportivo Emery no alberga dudas: el nivel de su PSG ha crecido exponencialmente con Neymar (por si no era ya alto de por sí) y lo hará todavía más con la incorporación de Mbappé. París está de enhorabuena.

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