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"¿Me lanzo o no me lanzo?" Carlos Sainz derribó el portón, ahora le toca al castillo
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TRAS 150 GRANDES PREMIOS

"¿Me lanzo o no me lanzo?" Carlos Sainz derribó el portón, ahora le toca al castillo

En el tradicional Silverstone repleto de trampas, Sainz recordó la experiencia de Montreal y logró una pole crucial para aspirar a su primera victoria en una pista talismán para el español

Foto: Nigel Mansell hizo de maestro de ceremonias para la primera pole de Sainz en la F1 (Fórmula 1)
Nigel Mansell hizo de maestro de ceremonias para la primera pole de Sainz en la F1 (Fórmula 1)

Carlos Sainz por fin logró tirar el portón del castillo. Pero queda la tarea más enconada: conquistar la fortaleza de la primera victoria en Fórmula 1 que tanto se resiste. Al menos, el piloto español ya se ha quitado una primera carga de encima. Han sido necesarios 150 grandes premios. Fernando Alonso ya no es el único.

Silverstone jugó de nuevo sus bazas de pista enrevesada, con el viento y la lluvia intermitente como socios tradicionales que tampoco quisieron faltar a la cita. “¡Qué dices! ¡No jod…! ¡Esto no lo esperaba! ¡Estaba horrible en la pista ahí fuera!”. Sainz se sorprendía al lograr la primera pole de su carrera, tal era el desbarajuste que arrojaba la pista británica en los clasificatorios.

A la alegría de romper ese primer velo que se resistía se unía esa pequeña revancha personal que Sainz también quiso saborear. “¡Fenomenal, Carlos! ¡Muy contento por ti!”, le saludó Mattía Binotto al terminar la sesión. En Montreal el jefe le señaló el error del sábado como uno de los factores que impidieron la victoria. El piloto no desperdició la oportunidad: "¡Gracias Mattia! ¡Aprendí de Canadá" ¿Conquistará en la carrera finalmente esa última fortaleza que tanto se resiste?

"¿Me lanzo? ¿No me lanzo?"

El legendario Silverstone arrojó todos los elementos: viento, lluvia y pista cambiante a medida que transcurría la sesión. Todo, en algunas de las curvas más rápidas y acongojantes del calendario, más bajo semejantes circunstancias. Ahí estaba Verstappen haciendo trompos inusuales en cuestión de minutos. Lo aleatorio y la fortuna jugaban sus bazas a tope.

Sainz explicó su estrategia para los momentos finales de la sesión, en un trazado que se secaba en los últimos minutos, aunque bajo la amenaza de un pequeño chaparrón postrero. Durante toda la sesión, la gestión de temperatura de neumáticos y del estado cambiante de la pista exigía un tacto especial. “Hacia el final, decidí presionar durante un par de vueltas y dar una decente que no parecía increíble, pero resultó ser la pole”.

Montreal revoloteó en su mente en esos momentos clave. “Estaba muy frustrado porque ví el delta y había perdido casi tres o cuatro décimas en la recta, y me dije ¿Qué hago ahora? ¿Me lanzo? ¿No me lanzo”. En Montreal arriesgó y perdió incluso la segunda posición. “Pero recordé Canadá y pensé: “No te lances, solo termina la vuelta y mira dónde estás”. En primera posición.“No sabía qué tiempo tenía que hacer en esa vuelta para obtener la pole. Estaba convencido de que quizás no sería suficiente. Luego resultó serlo, y me alegró mucho escucharlo. Eso es lo que quise decir con 'la vuelta no fue perfecta'. No es la vuelta más óptima y perfecta de tu vida”.

Al final, se logró el primer asalto a esa primera victoria.“Obviamente, una primera pole es muy emocionante, siempre es especial, ¿no?”, se felicitaba después Sainz, con un peso menos como piloto de Fórmula 1, también de Ferrari. Y no en un circuito cualquiera, sino en uno de sus talismanes durante toda su trayectoria, ante la gran afición británica, en casa de Red Bull y Mercedes: “Especialmente para hacerlo en Silverstone en mojado, se siente muy, muy bien”.

"Todo es posible mañana"

Por contra, Leclerc falló en esa vuelta definitiva con un trompo. La bandera amarilla jugó en contra de un Verstappen que parecía destinado a la pole con las referencias del Q1 y Q2. En los libres 3 había volado. “Estas cosas pueden pasar. Especialmente sobre mojado, todo tiene que funcionar bien para ti, pero no me funcionó en la última vuelta”. Verstappen reconocía la ley que impera en días así. Pero el fin de semana aún no ha terminado. “En general, nuestro coche es muy bueno en condiciones secas y mojadas, así que creo que eso también es muy importante para mañana. Todo es posible para mañana".

Sainz cumplió con la primera premisa necesaria para ganar que no cuajó en Montreal: salir por delante de Verstappen y de Leclerc. Ferrari lograba la séptima pole de la temporada, pero solo suma dos victorias. El RB18 es temible los domingos con su velocidad punta. Pero en esta ocasión, el lenguaje de Sainz parecía moverse en otra frecuencia de onda y confianza en sus opciones. ¿Las tendrá para aguantar a Leclerc y Verstappen? “Pienso que sí, el ritmo ha estado ahí todo el fin de semana, excepto en los terceros libres, donde tuvimos algunos problemas que creemos que hemos corregido para la clasificación. Pero si me baso en mi ritmo de los segundos libres del viernes, entonces deberíamos estar en una buena posición para aguantar". Y conquistar por fin la fortaleza del primer triunfo de una vez.

Carlos Sainz por fin logró tirar el portón del castillo. Pero queda la tarea más enconada: conquistar la fortaleza de la primera victoria en Fórmula 1 que tanto se resiste. Al menos, el piloto español ya se ha quitado una primera carga de encima. Han sido necesarios 150 grandes premios. Fernando Alonso ya no es el único.

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