Ferrari y Sainz: la esquizofrenia de la filosofía de "ceder posiciones" o "dejarles correr"
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BUENA REMONTADA DE CARLOS

Ferrari y Sainz: la esquizofrenia de la filosofía de "ceder posiciones" o "dejarles correr"

Parecía difícil que Leclerc y Sainz se encontraran en pista a tenor del mundo que los separaba en parrilla de salida, pero la bandera roja fomentó la pelea entre los dos pilotos

Foto: Carlos Sainz en el circuito de Jeddah. (Reuters/Ahmed I Hamad)
Carlos Sainz en el circuito de Jeddah. (Reuters/Ahmed I Hamad)
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Parecía difícil que Leclerc y Sainz se encontraran en pista a tenor del mundo que les separaba en parrilla de salida, pero las interrupciones de carrera fomentaron una pelea entre los dos pilotos de Ferrari que hoy se saldó con un: 'Dejémosles correr'. ¿Por qué será? La lógica dictaría que, si en el momento que se encontraron en pista Carlos tenía más ritmo que Leclerc, del box de Ferrari debería de haber salido una orden para que Leclerc cediera posición a su compañero. Sin embargo, la elocuencia a través de la radio que mostraron en otras ocasiones aquí se tornó en silencio, provocando que Carlos tuviera que pelear muy duro para superar a su compañero de equipo, al extremo de estar muy cercanos a tocarse en la curva de final de recta. Otro apartado de tensión en un Gran Premio de Arabia Saudí que acabó con victoria de Lewis Hamilton, quien llega a la última carrera empatado a puntos con Verstappen en la lucha por el Mundial.

placeholder Sainz y Leclerc, esta temporada. (Reuters/Thaier Al-Sudani)
Sainz y Leclerc, esta temporada. (Reuters/Thaier Al-Sudani)

Si hacemos caso a la filosofía de Mattia Binotto, el jefe de la Scuderia, lo de pelear ambos coches en pista no puede producirle más urticaria, por lo que cabe preguntarse por qué en esta ocasión sí que permitió que sus pilotos lucharan en pista por posición. Hay que tener en cuenta que, fruto de las interrupciones de carrera, Daniel Ricciardo estaba por delante con su McLaren, luego estaba más que justificado el evitar cualquier riesgo. Parece que hay una especie de miedo a contrariar a Charles Leclerc, porque pocos dudan que, de tratarse una situación a la inversa, desde el muro se hubiera pedido al español que dejara paso al monegasco.

Ahora sí, ahora no

Puede que haya algo de ese 'miedo' sobre la base de que en Maranello se le haya prometido a Leclerc para ser líder del equipo. Como es norma en esa casa, muchas veces los italianos son prisioneros de prometer cosas que la fuerza de los hechos se lo pone difícil para cumplir. Nunca se esperaría Binotto, ni probablemente Leclerc, que Carlos iba a estar de poder a poder en su primera temporada como piloto de Ferrari. De ahí vienen los nervios, las decisiones volubles y los mensajes para hacer público ese 'cariñito' como líder del equipo tal y como hizo Binotto con Leclerc la semana pasada.

placeholder Sainz en acción durante la carrera. (EFE/EPA STR)
Sainz en acción durante la carrera. (EFE/EPA STR)

En todo caso, Carlos hace muy bien en no entrar al trapo en una polémica que de momento no le va a beneficiar. Cuando acabó la carrera, el madrileño prefirió centrarse en todos los aspectos positivos de su actuación en Arabia Saudí que fueron muchos: "Una carrera dura, tanto física como mentalmente debido a las dos banderas rojas", comentó el madrileño nada más bajarse de su coche. "Me sentí en forma y pude mantener una carrera al ataque. Sin el error de ayer, teníamos el potencial de estar entre los cinco primeros. En todo caso, estuvo bien el poder hacer una remontada así, aunque fuera una pena que no pudimos terminar en séptima posición. Pero, en general, un día positivo".

Efectivamente, fue una pena que la interrupción de la carrera llegara tan temprano, porque, de haber llegado la bandera roja, digamos, 10 vueltas más tarde, Sainz podría haber logrado un resultado de impresión: "La verdad —comentó Carlos— es que iba volando en el primer tramo de carrera con el neumático blando, creo que en las 10 primeras vueltas gané como unas cinco posiciones o algo así. El coche iba fantástico y yo me sentía muy cómodo también, así que me dije: 'Vamos a por ellos lo más rápido posible'. Luego vino la bandera roja que me permitió escalar a la novena plaza, pero al mismo tiempo me obligó a revertir mi estrategia y me obligó a poner el medio para las siguientes 37 vueltas".

Conciliador y satisfecho

Cuando Carlos fue preguntado por verse adelantado en la vuelta final por Charles Leclerc, no quiso hacer sangre y admitió que fue superado simplemente porque no le quedaban ya neumáticos. "Era un tramo demasiado largo el que tenía por delante, para aguantar con ese neumático. En el reinicio pude adelantar a Charles y escaparme de él, pero poco a poco empezó a cazarme él que iba con el duro y, en las últimas cinco vueltas, llevaba las ruedas prácticamente en las lonas y casi me choqué en un par de curvas", contaba el español.

Foto: Verstappen y Hamilton, un duelo salvaje. (Reuters/Isakovic)

"Al final tuve que ceder la séptima plaza a Charles, pero la realidad es que acabar octavo después de haber arrancado el 15 no es para quejarse mucho. Me ha adelantado limpio, los que iban con duros frente a los que íbamos con medios tenían ventaja al final de carrera. Es lo que hay, las banderas rojas me favorecieron, por una parte, y comprometió la estrategia, por otra. He vuelto a puntuar saliendo el 15 y hemos ido rápidos, así que en general estoy satisfecho", concluyó el piloto español.

¿Quién sabe lo que habría pasado si Ferrari hubiera dado instrucciones a Leclerc para que no opusiera resistencia a Sainz cuando el madrileño venía mucho más rápido que él? ¿Habría sido suficiente el tiempo no perdido en esas vueltas para aguantar al monegasco en la vuelta final? Son especulaciones que vienen al caso, ante lo cambiante que puede ser la filosofía del equipo según afecte la posición a Leclerc o a Sainz. Los 'tifosi' y la prensa italiana toman nota de lo que ven en televisión y, a la larga, no les gustan los bandazos. Quien lo dude que recuerde cómo acabó hace tan poco tiempo la sobreprotección de Sebastian Vettel frente al propio Charles Leclerc.

Parecía difícil que Leclerc y Sainz se encontraran en pista a tenor del mundo que les separaba en parrilla de salida, pero las interrupciones de carrera fomentaron una pelea entre los dos pilotos de Ferrari que hoy se saldó con un: 'Dejémosles correr'. ¿Por qué será? La lógica dictaría que, si en el momento que se encontraron en pista Carlos tenía más ritmo que Leclerc, del box de Ferrari debería de haber salido una orden para que Leclerc cediera posición a su compañero. Sin embargo, la elocuencia a través de la radio que mostraron en otras ocasiones aquí se tornó en silencio, provocando que Carlos tuviera que pelear muy duro para superar a su compañero de equipo, al extremo de estar muy cercanos a tocarse en la curva de final de recta. Otro apartado de tensión en un Gran Premio de Arabia Saudí que acabó con victoria de Lewis Hamilton, quien llega a la última carrera empatado a puntos con Verstappen en la lucha por el Mundial.

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