LOS TRES TRIUNFOS, AL LADO DEL PILOTO

"Anda, que si no es por ti...". Por qué Lucas Cruz es el copiloto perfecto para Carlos Sainz

Lucas Cruz también jugó un papel crucial en momentos claves del reciente Dakar, y explica a El Confidencial como se gestiona la mente y las emociones en los momentos decisivos

Foto: Lucas Cruz ha ganado con Carlos Sainz los tres dakares del piloto español. (EFE)
Lucas Cruz ha ganado con Carlos Sainz los tres dakares del piloto español. (EFE)

Fernando Alonso grababa un vídeo en la meta del recién terminado Dakar. Enfocando primero a Carlos Sainz le felicitaba, mientras el español levantaba los pulgares en señal de triunfo. Se le unía Nani Roma, que también abrazaba a Sainz. Alonso fue pasando la imagen por los copilotos. En último lugar, estaba Lucas Cruz. “Lucas, enhorabuena, si no llega a ser por ti ¿eh?…”, comentaba Alonso en aparente tono de broma. También era en serio.

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Día de descanso del Dakar en Riad. Sainz y Cruz llegaban con diez minutos de ventaja, la mayor diferencia hasta el momento a favor de la pareja española. Dos días después, un error de navegación y un neumático defectuoso redujeron esa diferencia a tan solo 18 segundos. Se entraba en el 'Empty Quarter', el mayor desierto arenoso del mundo, terreno donde el catarí Nasser Al Attiyah esperaba dar el hachazo decisivo. La presión sobre ambos era brutal, y especialmente para el copiloto, ya que además el libro de ruta se entregaba pocos momentos antes de la carrera. En aquella primera y decisiva jornada maratón los copilotos de Stéphane Peterhansel y Nasser Al-Attiyah se equivocaron. Lucas Cruz acertó de lleno. Al terminar la décima etapa, el equipo español dio la vuelta esos 18 segundos en otros tantos minutos. El Dakar estaba casi ganado.

Luis Moya, copiloto de Sainz en el Mundial de Rallies repetía estos días que si en esta disciplina el copiloto es importante, en el Dakar es decisivo. Lucas Cruz lo fue en momentos cruciales aquella décima etapa y de una edición donde los organizadores recortaron la preparación previa del libro de ruta en muchas etapas ¿Cómo se gestionan dentro de un coche de carreras cuando tomar rumbo hacia la derecha o la izquierda con incertidumbre y presión se puede perder un Dakar? Lucas Cruz lo contaba a El Confidencial, pocas horas después de aterrizar en Madrid.

Un psicólogo para preparar días conflictivos

Sainz y Cruz llevan juntos desde 2009. “Todos los dakares los he ganado con Lucas”, recordaba el piloto antes de partir. También el tercero. En el caso de Sainz, la sensación dominante por el triunfo es de orgullo. ¿Y para Lucas Cruz? “Pues que el triunfo representa el trabajo de todo un año, de la dedicación a una pasión, y de un trabajo que ha dado su resultado . Es el fruto por el que te estás preparando todo un año, que te juegas todo a una carta, y eso implica una tensión extra que hemos sabido gestionar y nos ha dado la victoria”. ¿Y cuál es ese trabajo oscuro que concentra todos sus resultados en solo quince días? “En la parte física son seis días a la semana con un promedio de tres horas diarias, intercalando trabajo en gimnasio, y fuera de cardio. Y mucho trabajo con un psicólogo deportivo para planificar la carrera y saber controlar los días conflictivos. Luego, hay una serie de tests que hacemos en Marruecos para la puesta a punto y mejoras para que el coche sea lo más competitivo posible y lleguemos con la mejor preparación”.

¿Cuáles son las lecciones más importante del psicólogo? ¿Cómo se ponen en práctica en esos momentos claves de decisión? “Lo difícil es no tirar la toalla cuando tienes unas diferencias importantes como colchón para conseguir la victoria, y las pierdes. Es la parte más importante, cuando has perdido el liderato y quizás la carrera, pensar que tu rival también puede tener problemas, lo que siempre te obliga a estar dando el máximo de ti todo el día. Por eso hay que saber gestionar las emociones, en qué momento tienes que centrarte bien en lo que estás haciendo y no perder la confianza en lo que has hecho hasta ahora. Aunque haya momentos de tensión, tienes que hacer exactamente las mismas cosas que has estado haciendo todos los días anteriores. Si has demostrado que lo sabes hacer, lo que tienes que hacer es no perder la confianza en ti”.

¿Y cómo se traduce todo ello en el diálogo interno que Lucas Cruz mantenía consigo mismo? ¿No se vuelve uno un poco, digamos, ‘zen’? “Sí, porque al final, el preocuparse es un poco incoherente, ¿no? Realmente tienes que centrarte muy mucho en tu trabajo, y en el momento en que puedas desconectar, tienes que hacerlo, porque si no descansas no cargas las pilas para estar al 100%. Es lo importante de esta carrera, son doce días de competición, puede pasar de todo y un día malo lo puede tener cualquiera, y no por eso que la carrera se ha perdido, sino todo lo contrario”.

El pundonor y el puñetazo

Vale, primero se controla uno mismo, pero también es necesario gestionar al piloto. ¿Y cómo lo hace Cruz con Sainz? ¿Cómo le mantiene focalizado? “Sobre todo, se trata de no ponerte nervioso y transmitirle la calma, transmitirle que lo tienes controlado y que no se te está escapando nada. Y eso da una tranquilidad extra que a él y cualquier piloto le facilita el trabajo para que se preocupe de lo que tiene en las manos, en lo que tiene delante del coche”. Entonces, ¿cómo vivió Cruz esos momentos tan cruciales de la décima etapa, por ejemplo, que decidieron la carrera? “Perder la diferencia y quedarnos a dieciocho segundos fueron los momentos más tensos… Pero siempre sacas el pundonor y te dices que esto no está perdido, que estamos posicionados para poder ganar, somos líderes y tenemos que seguir trabajando como lo hemos hecho. Y eso fue lo que hicimos, saltar de esos segundos a tres días del final, a hacerlo como sabíamos hacerlo, y dimos el puñetazo encima de la mesa para conseguir esos minutos que a la postre nos sirvieron para conseguir la victoria”. ¿Fue aquel día del que más orgulloso se ha sentido de esta tercera victoria? “Bueno, en general, de toda la carrera, hay días buenos y malos, pero los días que consigues marcar diferencia y salen las cosas bien… Porque una carrera es el cómputo de muchas cosas, muchas situaciones y, a veces, lo que parece malo termina siendo bueno".

¿Tenía razón Alonso con aquel “si no llega a ser por ti…”? Lucas echa balones al compañero. “Y si hay momentos en los que no llega a ser por Carlos, que no pasamos los rasantes a fondo y no logramos el resultado… Esto es un juego de dos, un tercer elemento que es el coche, y mucha gente detrás que hace el proyecto siga adelante y se pueda conseguir una victoria como esta”. Hablando del juego de dos, Lucas Cruz también ha sido copiloto de Al Attiyah. ¿Qué diferencias tiene con Sainz? "Nasser es muy de sangre caliente, y Carlos es muy calculador, al final no ayuda el ser visceral en una carrera tan larga, lo único que te trae problemas”.

Los rivales hablan de la velocidad de Sainz a pesar de sus años, ¿cómo le ve Cruz tras tanto tiempo juntos? “Pues cuando no te has de preocupar en lo que hace el de la izquierda, está claro que el nivel es bueno... La velocidad está ahí, y los que tienen que preocuparse son el resto de los rivales". ¿Seguirán juntos? “Eso se lo tienes que preguntar a Carlos, si va a continuar o no. Creo y siempre lo he dicho, lo que va a decidir que Carlos se baje del coche o no va a ser el crono”. ¿Y ahora qué? ¿A trabajar para el próximo Dakar o no? “Esta semana será de relax, disfrutar de mi hija lo que me dejen, descansar lo que se pueda, porque si volvemos al ataque nos quedan días de trabajo complicados”. Escuchando al copiloto, da la sensación de que este Dakar no será el último para Carlos Sainz y Lucas Cruz.

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