demasiados errores con un gran coche

Cuando los pilotos de Ferrari se aprovechan de la mano blanda de sus jefes

El equipo italiano está ofreciendo en 2019 un nivel de rendimiento muy por debajo de su potencial con fallos que señalan hacia errores de gestión más profundos

Foto: Sebastian Vettel, Mattia Binotto y Charles Leclerc durante el pasado Gran Premio de Bélgica. (EFE)
Sebastian Vettel, Mattia Binotto y Charles Leclerc durante el pasado Gran Premio de Bélgica. (EFE)

Sebastian Vettel lo clavó al terminar el Gran Premio de Japón. “Están muy cerca de la perfección cada vez que salen a la pista, muy consistentes, no cometen errores”, confesaba ante el sexto título de Constructores consecutivo de Mercedes. “Si entras en detalle, podrías decir que su coche es un poco mejor que el nuestro, pero no creo que sea esa la cuestión. Es un esfuerzo colectivo, y creo que nosotros tenemos los ingredientes, la motivación, la inteligencia, pero tenemos que hacerlo mejor”. Ferrari cosechó dos dobletes de primera línea en Rusia y Japón. Pero en ambas se lograron migajas, mientras Mercedes se comía la tarta y remataba en Suzuka un hito histórico.

Ferrari está funcionando a un nivel espectacularmente inferior a su potencial. A Mattia Binotto se le está escapando el equipo de las manos. O aún no lo ha embridado. Un pequeño detalle en el Gran Premio de Japón confirmaba las sombras en la gestión de Ferrari.

Comprensión o condescendencia

Tras enviar a Tokio a Max Verstappen en la primera curva, Charles Leclerc llevaba el alerón izquierdo tocando el suelo y echando chispas. El equipo le pidió por radio que entrara en boxes. El monegasco demandó seguir en pista porque la pieza no perjudicaba al comportamiento de su monoplaza. Poco más tarde, restos de su monoplaza entraron en la toma de ventilación de frenos de Lando Norris -arruinando su carrera- y otra pieza impacto en el retrovisor de Lewis Hamilton. Podía haberle pegado en el casco. Leclerc fue sancionado a final de la carrera. Conscientes de la situación ¿Por qué el muro de boxes no supo imponerse a su piloto?

La gestión de los pilotos delata la autoridad de un 'team manager'. Puede que las apariencias engañen y Binotto haya puesto orden interno tras el episodio de Sochi. Pero el equipo italiano proyecta una imagen de excesiva comprensión o condescendencia hacia los suyos. Sorprendía la tolerancia con Leclerc en Suzuka, como también la falta de autoridad o habilidad para cortar de cuajo antes un enfrentamiento que sacó su patita en Australia y ha llegado hasta la recta final de la temporada.

Cuestión de pilotos

Ferrari intentó proteger a Vettel desde Australia, para verse desbordado por el ritmo en pista y la creciente afirmación de Leclerc en el seno del equipo. En Bahrein, el monegasco ignoró las órdenes para adelantar a su compañero. En China hubo movida cuando Vettel rodaba por detrás de un Leclerc que no quería atender instrucciones, En Montmeló, la estrategia del equipo y la actitud de sus pilotos retrasó a ambos, con mensajes confusos desde el muro de boxes. El reciente episodio de Monza el sábado ya es conocido. En Singapur, Leclerc montó el número por la decisión estratégica del equipo. Vettel pasó su factura en Sochi.

Los pilotos también suman su cuota de responsabilidad en el rendimiento de Ferrari en 2019. Recordar los errores de Vettel esta temporada casi remataría las líneas disponibles en esta columna. La falta de experiencia y su primera temporada en Ferrari sirven como atenuantes a Charles Leclerc. Pero además de Sochi, en Suzuka resultaba imperdonable que ambos fallaran la salida y se dejasen adelantar por Bottas. Como Vettel apuntó después, el W10 podría ser superior en carrera, pero ambos desperdiciaron la baza estratégica de la primera línea para controlar la prueba “Una carrera no se gana en la primera curva, pero se puede perder en ella”. Ese adagio de las carreras se cumplió a la perfección en Suzuka. En la salida.

Tampoco en el área técnica

Otro frente es el tema técnico. Dejemos a un lado la caprichosa fiabilidad, donde Mercedes supera a Ferrari. El equipo italiano ha progresado espectacularmente con su unidad de potencia hasta batir a su rival. Pero el chasis y la filosofía aerodinámica del SF90 ha supuesto en 2019 un paso atrás respecto a los monoplazas de los dos últimos años. Al equipo italiano le llevó hasta Singapur resolver la papeleta, aunque está por ver hasta qué nivel. Mercedes, mientras tanto, ha confirmado su capacidad de reacción técnica en aquellas temporadas que empezó cojeando. Por ejemplo, con esa famosa ‘diva’ de hace dos años, cuyos ‘caprichos’ resolvió gracias a la solvencia de sus ingenieros. O durante este mismo año, tal y como empezaron en Montmeló. Con James Allison a la cabeza, por cierto, a quien Ferrari dejó marchar por su incompatibilidad con Sergio Marchionne. Había que escucharle el lunes hablar de las bondades de su equipo en la celebración ante toda la plantilla de Mercedes

Mattia Binotto no tiene aún a Ferrari por la mano y, de momento, en la comparativa con Mauricio Arribavene no sale tan bien parado. El futuro dirá si Binotto cumple con el “Principio de Peter”, según el cual todo empleado tiende a ascender hasta alcanzar su nivel de incompetencia. Hasta su fallecimiento, un líder nato y gran gestor como Sergio Marchionne transformó el equipo. ¿Se ha equivocado la cúpula de Fiat Chrysler al encomendar a Binotto el liderazgo de Ferrari? El tiempo dirá. De momento, enfrente está el espejo de Toto Wolff como líder y gestor con los seis títulos consecutivos de Mercedes. Y la sensación de que Sebastian Vettel repite las mismas palabras que se han escuchado a los pilotos de Ferrari desde hace más de una década.

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