Hasegawa explica parte de los problemas

Fernando Alonso, como el ciclista ante un puerto que se hace duro e interminable

Al llegar a Melbourne, Fernando Alonso afronta un escenario que nunca pudo imaginar. Toda la prensa preguntaba por su motivación, y hasta Hamilton se permitía bromas al respecto

El lenguaje corporal de los presentes delataba el contexto de cada uno. Vettel, Ricciardo, Hamilton, todos con fundadas esperanzas para 2017. Todos, con posturas erguidas, relajadas, confiadas. A la derecha, Fernando Alonso, el único sin gorra, en muchas ocasiones con los brazos cruzados, la sonrisa para vestir la situación. Nada de lo que presumir, mucho que excusar. Blanco incluso de las bromas distendidas de Hamilton, con la condescendencia de quien se sabe en las antípodas del piloto de McLaren.

El resto pedía un gran premio concreto. Se acordaron de los V10 y V12. “Igualdad de motores”, respondía Alonso a la pregunta sobre qué querría en la nueva era con Liberty Media. Por ahí respiraba la herida. Hamilton lo rechazaba con la sonrisa. “No estoy de acuerdo”. “Que no sean eléctricos”, pedía Ricardo, “ni Honda… Estoy de broma…”, apuntaba cruelmente el británico que en otro momento remataba la guinda: “Nos gustaría que Fernando tuviera un buen coche para que pudiera correr delante. Creo que todavía nos falta por ver lo mejor de él, y el deporte lo necesita". El macho alfa, respetuosamente ninguneado.

“Son los cuatro mejores equipos, los cuatro históricos, los más importantes”, explicaba Alonso para justificar la presencia de los pilotos en la rueda de prensa, "de hecho, McLaren es el que más ha ganado aquí. Pero por desgracia, en situaciones diferentes. Unos, luchando por el título, otros defendiéndolo y, nosotros, con muchas dificultades”. Como el ciclista que esperaba coronar el puerto para terminar el calvario, pero al girar la curva descubre que la subida no acaba y aún se endurece. Así Alonso y McLaren en su tercer año.

"Honda, donde hace dos años"

La pregunta se repetió una y otra vez fuera de la rueda de prensa oficial. “¿Cuál es tu motivación en esta situación?” venía a ser el tenor generalizado. Y Alonso, de nuevo, aguantando. “Es frustante después de dos años, que todo el mundo avance, y Honda esté donde hace dos años. Estoy frustrado, no estoy contento, pero así son las cosas. Esperemos arreglar la situación. He pedido al equipo que reaccione con contundencia y muy pronto. Esto es F1, aquí nadie te espera un día ni una hora, esto no es un partido benéfico. Tenemos que cambiar una marcha, y elevar nuestro nivel”. ¿Y cuál es este a día de hoy? “Prueba de fuego para nosotros, el intentar hacer todas las vueltas de la carrera".

“No tengo todos los detalles técnicos”, venía a resumir Alonso cuando le preguntaban por los problemas de Honda y el margen temporal para poder resolverlos. “Se han hecho para aquí muchísimos cambios, a ver si tenemos esa oportunidad de poder empujar más el coche y ser más competitivo". Fue el propio Yusuke Hasegawa el que ampliaba la información sobre la tormentosa pretemporada en Montmeló, que ya sabemos por Alonso, Brown y compañía, no tiene fácil arreglo.

¿Solo el motor?

“En los dos últimos días de la segunda semana, los problemas fueron provocados por vibraciones del coche”, explicaba el técnico nipón. "No solo era un problema con el motor en sí mismo, aunque con lo que más vibraba era el motor”. Según Hasegawa, las vibraciones rompían un pieza de carbono en el lateral del MCL32, “con un anclaje que se soltaba”.

“No sé si estos problemas no ocurrirán de nuevo si las vibraciones se detienen, estoy preocupado. Es cierto también que los coche usaron los pianos de Barcelona y esto también causaba vibraciones. Si tenemos esta debilidad en el lateral del monoplaza es preocupante”, insinuando veladamente una posible debilidad en el chasis no imputable solamente al motor.

Hasta no pisar el asfalto, no se sabe nada

Otro de los problemas en evidencia en Montmeló era la entrega de potencia del propulsor, nada dócil para el piloto. Hasegawa afirmaba que sus técnicos han trabajado en la parte electrónica para mejorar la cartografía, y que se han apreciado progresos en el banco de pruebas. “Creo que la manejabilidad ha mejorado, hemos hecho pruebas en Sakura, pero no hemos utilizado el motor en la pista todavía, así que aún no entendemos totalmente la situación a día de hoy”.

En cuanto a los problemas con el depósito de aceite de la primera jornada, “era una cuestión de diseño, que no era el adecuado, era un problema básico, y lo hemos modificado”. Respecto al problema de la segunda jornada con Vandoorne, “no quiero revelar el tipo de problemas, pero hemos tomado medidas”, explicaba enigmáticamente. Detallando la letanía de problemas, “en el primer día de la segunda semana, los sistemas de alto voltaje fueron aislados, y creo que el problema está resuelto”. ¿Más? “En el segundo día de la segunda semana, hubo una fuga de agua en el radiador, es por lo que desconectamos el motor”.

[Lea más noticias de Fórmula 1]

Según Hasegawa, “aún no hemos alcanzado los objetivos que hemos establecido, pero no puedo dar cifras. Creo que la potencia es mejor que la de Abu Dabi el pasado año, pero ha aumentado el drag (la mayor resistencia al avance por las nuevas dimensiones del monoplaza). Y como los neumáticos son más anchos, el piloto puede sentir que la velocidad ha caído”. Seguro que Fernando Alonso no estará muy de acuerdo al respecto.

Fórmula 1

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios