JAMES ALLISON DECIDE REORDENAR SU VIDA

Cómo una tragedia humana hace un enorme destrozo a Ferrari

Hay ocasiones en la vida en la que se toman decisiones tan determinantes que llevan a situar al mejor equipo de la historia de la F1, Scuderia Ferrari, en un segundo plano

Foto: James Allison, exdirector técnico de Scuderia Ferrari, el GP de Mónaco de este año.
James Allison, exdirector técnico de Scuderia Ferrari, el GP de Mónaco de este año.

“Escribo esta nota (…) porque me da la comodidad inmensa de aprovechar todas las oportunidades para anunciar una vida que llena mi ser con el amor y la melancolía, la tristeza y la felicidad en la misma medida...”. Este es un fragmento de la carta que James Allison, desde este miércoles exdirector técnico de Ferrari, escribió a su mujer, fallecida repentinamente por una meningitis cuando él volvía a casa tras el GP de Australia de marzo. Con 48 años y tres hijos, el británico desapareció durante mes y medio para regresar, desde entonces, de manera esporádica a Maranello. Su cabeza no estaba preparada para continuar su trabajo y Arrivabene lo comprendía: “En Ferrari estamos con él y con su familia durante este periodo de profunda pena”. Avanzaron los meses y su mente continuaba en Inglaterra (su familia) y su oficina en Italia. Justo antes de vacaciones, el hombre bajo el que recaía casi toda la responsabilidad de devolver a Ferrari a la gloria se ha marchado, dejando también sin líder al equipo para 2017, como ha confirmado incluso Jock Clear (director de pista de la Scuderia) en Alemania a 'Autosport': "Va a ser un duro trabajo para el equipo cubrir su hueco. No vas a encontrar a nadie como Allison, un hombre de su calibre. Es un desafío y le echaremos de menos".

[Ferrari y el adiós de su cerebro James Allison]

James Allison, en Australia 2016
James Allison, en Australia 2016

Becca (así llamaba a su mujer, Rebecca) es la persona a la que cuento todas mis preocupaciones. Y, normalmente, ella reacciona diciéndome: “¿Por qué no paras y te dedicas a algo menos estresante?”. Y siempre siento lo mismo cuando me lo comenta, que nunca ha tenido la fortuna de sentir lo que sucede cuando las cosas salen bien (en un equipo de carreras). Y es tremendamente satisfactorio porque cuando las cosas salen mal no hay escondite donde meterse. Si no has hecho bien el trabajo… vas a desfilar cada dos semanas delante del mundo. Tu valor se mide por el progreso del coche y puede resultar brutal. Pero cuando tu coche funciona, todos esos mordiscos que has recibido se van y por eso todos los malos tragos te dan igual, porque al final crees que vas a tener esa buena sensación”. En abril del año pasado, 'The Guardian' entrevistó a un Allison que estaba en la cresta de la ola, habiendo visto cómo Vettel se subía a lo más alto del podio de Malasia tras batir a Mercedes. Mientras, su folio estaba ya comenzando a ver los primeros trazos del coche de este 2016 que se estrenó en Melbourne y pudo ganar si no llega a ser por la estrategia.

["Dejadnos en paz", la guerra que tiene perdida Ferrari]

“Romper el círculo vicioso de Ferrari”

“Sé lo suficiente, técnicamente, de todo el coche para saber qué es importante y qué no, y trato de no desperdiciar ningún esfuerzo. Y creo que soy un juez de razonable carácter, y esas son las claves que han hecho que, previamente en Lotus y Ferrari, haya sido valorado por aquellas personas que me pagan”, explicaba un Allison que, a continuación, daba otra razón de peso de por qué era tan influyente su labor: “Si tengo que ser poco modesto, diré que mi principal contribución ha sido romper el círculo vicioso de Ferrari, el cual empezaba el año con un coche que no era el mejor y entonces centraban sus esfuerzos en mejorarlo, teniendo un quijotesco asalto a un campeonato que ya estaba perdido. Y la presión hacía seguir mejorando ese coche, desperdiciando dinero para el año posterior, donde volvería salir con otro coche más lento de lo que podía ser. Si ignoras el futuro lo pagas enormemente”. Y así sucesivamente.

Fuentes cercanas al equipo del Cavallino aseguraron a El Confidencial que la ausencia de Allison durante este 2016 se ha notado considerablemente porque sobre su figura giraban planes, ideas y proyectos para evolucionar el coche. Su espejo para afrontar el trabajo era Ross Brawn, el último gran líder que triunfó en Ferrari, y del pretendía seguir sus pasos. “Las elecciones del personal de Ross eran muy buenas, así como su liderazgo, con un fuerte sentido para alcanzar el objetivo. He intentado replicar lo que Ross hizo”. James Allison era el presente y futuro de Ferrari hasta que una dramática situación familiar ha hecho saltar todo por los aires.

[Ferrari está cojo para responder al ataque de sus rivales]

James Allison, en el muro de Suzuka.
James Allison, en el muro de Suzuka.

El salto de Ferrari en Canadá, su último empujón

Cuando regresó al trabajo este año, se concentró para desarrollar un monoplaza que dio un salto de calidad en Canadá, donde Vettel pudo ganar, como en Australia, si no llega a ser por la estrategia. Ha sido el último empujón importante para la Scuderia antes de su marcha.

¿Y ahora? El coche de este año, el SF16-H, ha sido el primero íntegramente fabricado bajo su supervisión y el del año que viene tendrá parte de su influencia, aunque es después de vacaciones “cuando todos los equipos se volcarán al 100% en el desarrollo del coche de 2017”, como aseguraba esta semana Eric Boullier. A esta fase de la 'pretemporada' del año que viene, Ferrari llegará sin el líder por el que se había apostado y el cual trató de inculcar una filosofía pragmática del largo plazo: “Traté de explicar a los chicos en qué aspectos se deben centrar para que se quiten la presión del corto plazo. Los plazos no pueden referirse a días o semanas, sino meses y años”.

[Ferrari recuerda a Alonso el peso con el que ya no carga]

Antes del fallecimiento de Becca, este ingeniero y piloto de aviones -un problema en la vista le impidió pasar las pruebas para la RAF- volaba dos fines de semana al año a casa y, el resto del tiempo lo empleaba en desarrollar una labor que pretendía apretar las tuercas este año a Mercedes y ser el rival a batir desde el año que viene, con las nuevas reglas. Su responsabilidad con el mejor equipo de la historia de la Fórmula 1 ha quedado en un segundo plano. Como él mismo explicaba, su mejor cualidad es la de ver el mejor contexto para desarrollar el monoplaza y, trasladándolo a su vida e intereses personales, ha decidido evolucionar la parte familiar y emocional. Como en los circuitos, seguro que es una idea ganadora.

[Horarios del Gran Premio de Alemania]

James Allison hace justo un año, en julio de 2015.
James Allison hace justo un año, en julio de 2015.

Binotto, otro perfil ¿temporal? al frente de Ferrari

Ahora, las dudas se ciernen sobre Maranello porque el sustituto (¿temporal?) -el hasta ahora responsable de motores, Mattia Binotto- no ha asumido antes un rol con una perspectiva global del monoplaza, ni tiene el bagaje profesional de su anterior jefe.

En Fórmula 1, para evitar traspaso de información de un equipo a otro, cuando un ingeniero abandona una escudería debe dejar pasar 6 meses hasta que fiche por un rival. De este modo, si en Maranello están pensando en arrebatar una pieza indispensable de otro equipo, hasta febrero de 2017 no podría lucir un Cavallino Rampante en el pecho y, muy probablemente, su labor para el año que viene se limitaría a la coordinación y redefinición del proyecto para 2018. Y vuelta a empezar.

[Lea más noticias de Fórmula 1]

La noticia de Allison de este miércoles no era nueva para la cúpula de Ferrari, que ya se ha movido este mes de julio bajando en persona el propio presidente, Sergio Marchionne, al taller de Maranello para tratar de reordenar las piezas ante el vacío del hombre de confianza.

Ojalá la F1 recupere pronto el talento y la visión de Allison y en el GP de Australia de 2017 se le pueda ver, quizás con un polo amarillo de Renault, equipo cuya factoría -Enstone-, está cercana a su casa del sur de Oxford. En Melbourne podría comprobar, de primera mano, qué supuso su irrecuperable pérdida para la empresa en la que trabajaba.

"Los Ferrari están diseñados por corazones y mentes", señaló una vez Enzo Ferrari. Allison, con esta decisión, ha dejado ver que no sólo tiene ideas brillantes, también un corazón que late fuerte.

Fórmula 1

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios