campeona olímpicoa y diputada autonómica por el pp

Ruth Beitia: "La política podría aprender del deporte a saber perder y a retirarse"

Es la mejor atleta de la historia de España. Este verano, su historial, que ya era amplio, se ha incrementado con una nueva victoria en la Liga del Diamante y, sobre todo, con el soñado oro olímpico

Foto: Ruth Beitia muestra su medalla de oro.
Ruth Beitia muestra su medalla de oro.

Ruth Beitia (Santander, 1979) es la mejor atleta española de todos los tiempos. Así lo acreditan sus muchos méritos, tres veces campeona de Europa, dos de la Diamond League y, desde agosto, oro olímpico en salto de altura conseguido en Río de Janeiro. La deportista presume de sonrisa perpetua y eso se ha acentuado después de su mayor logro profesional, al que ha encadenado su segundo diamante. Coge el teléfono en el Parlamento de Cantabria, donde trabaja como diputada por el Partido Popular, y las preguntas deportivas las responde siempre en plural. Ella enfatiza siempre la importancia de su entrenador, Ramón Torralbo, en toda esta locura. 

PREGUNTA. Empecemos por él, ya que más pronto que tarde va a salir en esta conversación. ¿Qué es para ti Ramón Torralbo?

RESPUESTA. Lo es todo, 26 años nos avalan, nunca hemos discutido, son 26 años en los que él ha crecido como entrenador y yo como deportista, para mí lo que he dicho siempre, es el 50% en lo bueno y en lo malo, él fue quien me cogió la mano para cumplir mi sueño y en eso estamos, cumpliendo sueños.

P. En Río de Janeiro tenías a las cuatro de la mañana a cientos de miles de españoles delante de la televisión deseando que tus rivales tirasen el listón, ¿eres ya consciente de todo esto?

R. Si te digo la verdad, no. Acabé de competir el jueves, el viernes me fui a Santander y antes de ayer a una boda, ayer volví y estuve en Lekeitio en un homenaje a Ramón, y hoy estoy trabajando. Aún no soy consciente, no he puesto los pies en la tierra. No he tenido cinco minutos para mí, para pensarlo. Sé que estoy feliz, que soy la persona más feliz del mundo, que la repercusión que ha tenido es increíble. Si la gente ya estaba pendiente de mí y me apreciaba como deportista, ahora está volviéndose loca. Aún no soy consciente del todo, me abruma la sensación de decir… sí, soy campeona olímpica, he ganado la Diamond League, he sido campeona de Europa, pero sigo siendo la misma persona que he sido siempre, sigo siendo Ruth, la trabajadora, la que tiene el deporte más como una pasión que como una profesión. Sigo siendo familiar, con mis amigos, con mi vida… Ahora mismo, todo eso está distorsionado, necesito volver a mi rutina, tener mis cinco minutos para pensar y ver esto que me provoca esta felicidad y esta sonrisa que no me puedo quitar de la cara, pero no soy consciente de qué ha pasado.​Aún no soy consciente de todo, no he puesto los pies en el suelo y parado cinco minutos para pensarlo, pero sé que soy feliz

P. Eres, mirando el historial, la mejor atleta española de siempre.

R. Eso ya me lo habían dicho antes, no voy a poner el calificativo de la mejor o LA peor, pero sí me siento la persona más privilegiada, por haber conseguido todo lo que hemos conseguido Ramón y yo a base de esfuerzo, de sacrificio, de perseverancia, honestidad y limpieza. Me siento orgullosa de levantarme cada día con ganas de ir a trabajar, a entrenar y con ganas de seguir mejorando y seguir haciendo cosas.

Beitia, en un salto en los Juegos.
Beitia, en un salto en los Juegos.

P. Ganar la Diamond League dos años seguidos dice casi más de ti como atleta que el oro olímpico, por la regularidad y la consistencia. Este año, además, has ganado casi todos los mítines.

R. El año pasado lo valoramos así, es un premio a la regularidad, como es el número uno del tenis o una liga, que lo gana el que más constante ha sido. La Liga de Diamante es increíble, el año pasado fue un sueño hecho realidad y este no la habíamos preparado, pero las primeras competiciones saltamos con lluvia, con condiciones adversas y yo ahí me pongo mi disfraz de cántabra, he entrenado muchísimos años con lluvia y estoy rodada en tiempo extremo. Me lo paso genial saltando bajo la lluvia, con un calor aplastante… me lo paso genial saltando. Ha sido una maravilla ganar la Diamond, y este segundo año consecutivo ha sido increíble y, lo que decías antes, ganando cinco de las pruebas. Eso es un premio a la regularidad. El objetivo de este año era cumplir mi sueño, una medalla olímpica, y conseguir las tres cosas [la medalla, el campeonato de Europa y la Diamond] ha sido la oportunidad de mi vida para cumplir todos mis sueños.

P. Te queda la espina de no haber saltado aquella noche los dos metros. Las marcas en la competición estuvieron por debajo de lo esperado.

R. Bueno, creo que ha sido una de las mejores finales de la historia, también en regularidad: 17 atletas fueron a la final, algo que en la vida había ocurrido. ¿Que 1,97 no es gran cosa? Perfecto, pero fue una final en la que empezó lloviendo, luego dejó de llover, sí, la marca es un poco… pero es una medalla olímpica, para hacer marca ya están los mítines, y a nadie se le reprocha en los 1.500 que salgan las dos primeras vueltas despacito.

P. No te lo tomes como un reproche, porque el objetivo se cumplió con creces.

R. No, no, no, pero a nadie se le reprocha que el campeón olímpico de 1.500 haya hecho una marca mala, o menos buena, porque la carrera haya sido táctica. Las medallas están para ganarlas y me da igual con 2,00 que con 1,97 o 1,95

P. Decías recientemente que solo te falta el oro mundial. ¿Hasta cuándo te ves saltando?

​R. La oportunidad que me queda es el año que viene, que en Londres es el campeonato del mundo al aire libre y nunca se sabe. Sí que es verdad que me encuentro bien, que tengo muchísimas ganas de continuar y en eso estoy, tengo la suerte de seguir bien, al 100%, con la misma ilusión y ganas. Pero esto es a modo anecdótico. ¿Qué me queda para continuar, por cumplir? Y fue gracioso, veníamos en el coche, desde Bilbao a Santander, y dijimos: “Nunca hemos sido campeones del mundo” [ríe]. Nos reímos mucho pensándolo. ​La vida me dio una segunda oportunidad y en estos cuatro años solo he salido enfadada de un Europeo, lo demás lo he disfrutado como nunca

P. En otras ocasiones has dicho que ahora, al volver tras tu retirada, no necesitas entrenar tanto porque tus entrenamientos siempre son de calidad. Los resultados no pueden ser mejores.

R. Lo que me dio la vida en esta segunda oportunidad es la sensación de que, independientemente de cuál sea el resultado, todo suma. Si gano el oro, fantástico, si quedo quinta del mundo, pues quedo quinta del mundo. Me ha dado la vida la oportunidad de volver a estar en una pista. En estos cuatro años, solo he salido enfadada de una competición, fue en el Europeo de Praga, porque fui incapaz de domar ese tartán, de sentirme capaz de saltar como yo salto. Ese fue el único momento malo en estos años, el único que no disfruté, en los demás he disfrutado más que nunca.

P. ¿Y qué tal se lleva eso con la política?

R. En política, el trabajo muchas veces es arduo y son muchas las cosas que te llegan aquí y las haces tuyas. Sientes que no puedes ayudar a todo el mundo como quisieses. Salir del trabajo e ir a entrenar a veces es una liberación, es el único momento del día en el que me permito estar sin teléfono móvil. En vez de ir al gimnasio, me voy a entrenar. Tengo la vida muy marcada por una agenda, me levanto muy prontito por la mañana y me pongo a estudiar, estoy haciendo el grado de psicología en la UCAM, vengo a trabajar hasta las 13:30, cuatro horas todos los días aquí en el Parlamento, y luego por la tarde a entrenar. A base de agenda, querer es poder. Luego, descansar por la noche, que llego matada a casa. 

P. Los deportistas están bien valorados, especialmente los que, como tú, ganan, y los políticos no tanto. ¿Notas ese contraste o pesa más ser Ruth Beitia, gran saltadora?

R. La gente es coherente para saber diferenciar una cosa y otra. Pertenezco a un partido político como podría pertenecer al Madrid o el Barça, pero independientemente de eso todos podemos ver el partido juntos. La gente me valora como persona y la gente que me conoce sabe diferenciar entre unas cosas y otras.

Beitia, con la Liga del Diamante.
Beitia, con la Liga del Diamante.

P. Es curioso, hay muchos atletas en política –​Suso García Bragado, Marta Domínguez, Carlota Castrejana, Abel Antón, Colomán Trabado–​ y prácticamente todos son del Partido Popular. ¿Os tratan mejor?

R. [Risas] Para mí era el color que me definía, y los ideales que me definen. Nunca me he puesto a pensar por qué los deportistas somos más del PP.

P. España tiene un enfado importante con el bloqueo que hay, ocho meses sin Gobierno, y parece que se extiende. ¿Qué explicación tienes? La gente no lo entiende.

R. Por supuesto que no, además, cada uno tiene su discurso y lo cambia a medida de como vayan las cosas. Evidentemente, el Partido Popular es el más votado y yo creo que hay que respetar a la mayoría de los españoles, a la gente que ha querido que este partido gobierne. Debería de haber un poco de rigurosidad a la hora de formar un Gobierno, porque era impensable ir a unas terceras elecciones. Creo que la ciudadanía está cansada y necesitamos un Gobierno ya.

P. ¿Falta en los políticos un poco de espíritu deportivo? Una de las cosas que te enseña el deporte es que la derrota es una opción.

R. Siempre lo he dicho, los valores que aprendes en el deporte luego los puedes extrapolar a cualquier faceta de tu vida, y una de las cosas que aprendes es a perder. Es un valor que aprendes, y sí, la política es una carrera de fondo y muchas veces hay que saberse retirar a tiempo, que esto es un servicio público, y abandonar es una opción. Lo que se ve ahora se llama perseverancia, que también es un valor que se aprende en el deporte. Hay que aprender a ganar y perder, también a retirarse. Y necesitamos un Gobierno ya.

El Partido Popular es el más votado, yo creo que hay que respetar a la mayoría de españoles que ha querido que este partido gobierne

P. Esa frase de que hay que saber retirarse a tiempo alguno se la aplicaría a Mariano Rajoy.

R. Bueno, yo lo digo de forma genérica, esto es un servicio público y lo que tienes que aprender es a salir cuando no tienes más que aportar, pero no lo digo por nadie en especial.

P. A ti la política, ¿qué te está aportando personalmente?

R. Creo que uno de las primeras cosas que debe tener un político es saber escuchar, y ahí está una parte que yo tengo muy arraigada, me encanta escuchar a la gente, que me cuenten sus problemas, mi despacho siempre está abierto para todo el mundo. Y eso es importante. A mí lo que me ha aportado la política es una forma de representar a los cántabros de otro modo, y las áreas que llevo, discapacidad, cooperación, deporte y juventud, me llenan mucho. En el área de discapacidad, hemos hecho mucho trabajo y están contentos, ven que Ruth como trabajadora y como persona se involucra en determinados temas. Muchos de ellos, aparte de trabajar con ellos, son amigos míos ahora, estoy muy vinculada con las distintas asociaciones. Es un trabajo que me llena, representa a los cántabros y cada mañana me levanto con las mismas ganas y sensaciones que para ir a entrenar.

P. Hablas de la importancia de escuchar, y ese precísamente es uno de los reproches más comunes de los ciudadanos, que los políticos viven en una realidad paralela y no se preocupan de lo que les pasa a los votantes. Supongo que tu idea, estando involucrada en política, es un poco diferente en esto.

R. Sí, por supuesto, aquí hay muchos mitos. Pero igual que en el deporte, cuando una persona da positivo, se da por hecho que el resto también gana por eso. No podemos meter a todos en el mismo saco y hay que saber valorar a la persona, su trabajo. Es arduo, porque los medios de comunicación tampoco ayudan mucho a dar las noticias positivas y sí en cambio las negativas. Dentro de dos días no se hablará más de Ruth como deportista, ha empezado ya la liga de fútbol y la Liga del Diamante ha pasado un poco desapercibida. Algo así pasa en política también, en deporte, un caso de dopaje ocupa días y días y días y en política, uno de corrupción también ocupa páginas y días. Pero que se haya inaugurado un centro para mayores o que se haya hecho algo importante para el país no tiene tanta repercusión mediática. En eso estamos también, en trabajar y que la gente pueda ver lo que estamos haciendo por ellos, porque somos sus representantes.

Los medios de comunicación tampoco ayudan mucho a dar noticias positivas, dentro de dos días no se hablará de Ruth como deportistaP.  Ahora que has hablado del dopaje. Tú tienes fama de deportista limpia, pero sabes que hay compañeros que no y, además, venimos de un caso especialmente importante, como es el del atletismo ruso. ¿Cómo ves la resolución de la IAAF, que no permitió que compitiesen deportistas de ese país en atletismo?

R. Mi opinión es la misma de siempre, yo siempre he dicho que allí teníamos que estar los deportistas que teníamos que estar. Nosotros no hemos decidido quiénes tenían que estar, pero quienes no estaban no estaban porque… Es que no me quiero meter en un berenjenal, porque no me meto nunca. Yo soy una defensora de la lucha contra el dopaje y en Rusia ha habido una polémica muy grande, un dopaje de Estado, una problemática que es muy dura. Es duro que cuando alguien ha conseguido una medalla, ha quedado cuarto o quinto, como el caso de Lidia Valentín, que a los cuatro años se entere que no solo es medallista, que es oro olímpico. Es muy duro. Igual hay que atajar por un lado y no esperar cuatro años a que den esas medallas que fueron dopaje cuatro años después. Lo más bonito del deporte es subir al podio y recoger el cariño del público, pero nosotros no hemos decidido que vayan o no vayan.

La entrevista se desarrolla cuando aún no se conoce el accidente de Bruno Hortelano. Una vez conocida la noticia, responde con un mensaje a la pregunta sobre él. "Quiero desearle lo mejor, que quede todo en un susto", dice la atleta, que ejerció de capitana del equipo de atletismo en los Juegos. 

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