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Luis Enrique vendió su Ferrari: por qué el seleccionador se ha enganchado al estoicismo
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Epicteto vuelve en una Harley

Luis Enrique vendió su Ferrari: por qué el seleccionador se ha enganchado al estoicismo

La filosofía de Marco Aurelio y Séneca vive un auténtico resurgir desde la pandemia, o al menos una versión moderna de la misma. Incluso la Selección española de fútbol sigue ya esta corriente

Foto: Luis Enrique durante el partido contra Costa Rica. (EFE/Juanjo Martin)
Luis Enrique durante el partido contra Costa Rica. (EFE/Juanjo Martin)

Hacia el año 170 después de Cristo, el emperador romano Marco Aurelio decidió que era un buen momento para empezar a escribir un diario. Inmerso en las campañas bélicas que asediaban su imperio, y viendo cada vez más cerca la hora de su muerte, fue poco a poco recopilando todos sus pensamientos en una serie de libros en los que se enfrentaba a su propia vida. Nunca vio su obra como algo divulgativo, pues eran asuntos puramente personales, pero casi 2.000 años después de su muerte, esas mismas reflexiones guían ahora la vida de miles de personas. O al menos una versión de las mismas.

El estoicismo, la corriente filosófica que marca las Meditaciones de Marco Aurelio, las cartas de Séneca o los discursos de Epicteto, se ha vuelto a poner de moda. Desde hace algunos años (y usando la pandemia como trampolín), las librerías se han ido llenando de textos con la palabra "estoico" en el título y TikTok está plagado de influencers que divulgan sus preceptos. Las meditaciones que el emperador romano fue dejando en su cuaderno desde sus batallas en el Danubio, ahora las toma hasta el seleccionador de fútbol español, Luis Enrique, para preparar a sus huestes durante el Mundial de Qatar.

Foto: Fuente: iStock.

El técnico de fútbol asturiano ha vuelto a poner el foco sobre esta tendencia gracias a sus streamings en Twitch en los que no tardó en hablar del estoicismo. Su defensa de esta corriente, a pocos días del gran debut en Doha, fue clara: "Estoy completamente obsesionado con leer a los clásicos estoicos y todo lo que tiene que ver con el estoicismo (...) Se me ocurren ideas que yo creo que les pueden ayudar a los jugadores y me las apunto en mi libreta", comentaba en su primera retransmisión. Además, recomendó un libro que ya está entre los más vendidos en Amazon: El hombre en busca del sentido, de Viktor Frankl. Pero ¿a qué se debe este interés por unos pensadores de hace 2.000 años? Un boom filosófico que ha conquistado a los fans de la autoayuda, pero que no convence a todos.

Los expertos coinciden en que en un mundo en crisis en el que muchos se sienten sobrepasados por todo lo que les rodea, el estoicismo puede ser una salida y una guía atractiva. Puede ayudar a encontrar paz y ofrecer otra forma de afrontar el sufrimiento. Su apuesta por contener los sentimientos y las emociones, por enfrentar situaciones como la muerte con entereza y por buscar la serenidad, encaja a la perfección en un sistema lleno de sobreexcitación y ritmos vertiginosos. Solo hay que mirar a las librerías para ver que esta conexión cala. Según datos de Penguin Random House, que recoge The Guardian, las ventas de las Meditaciones de Marco Aurelio pasaron de no superar los 16.000 ejemplares en 2012 a llegar a 100.000 en 2019, y estas crecieron un 28% durante los meses de confinamiento.

En España, durante estos años han aparecido proyectos como el de Marcos Vázquez, al que hace referencia el propio Luis Enrique en su stream, o Pedro Vivar, un entrenador personal, divulgador, conferenciante y creador de distintos proyectos conectados al estoicismo como Diario Estoico, que muestran el tirón filosófico. En el caso de Vivar, es el autor de un libro llamado La felicidad es el problema: La vida no tiene un sentido, la vida tiene el sentido que tú le das y asegura estar recibiendo encargos incluso de empresas para que lleve allí sus charlas. "Yo sigo el mercado americano y está claro que esta tendencia va a seguir siendo alcista, porque aquí siempre vamos como seis años atrasados. Todavía hay mucha gente que no conoce quién es Epicteto o no ha leído a Marco Aurelio y en el mundo en el que vivimos es muy necesario", comenta.

Frente a este éxito, que también ha alcanzado a otros clásicos como al cordobés Séneca (las ventas de sus Cartas de un estoico en papel crecieron un 42% durante la pandemia y un 356% en versión digital), está el escepticismo de muchos otros filósofos. Según estos expertos, se está haciendo un uso interesado de este pensamiento clásico, maleándolo hasta encajar en las corrientes actuales. "Es una adaptación del movimiento new age nacido en los 80 que ha encontrado en el estoicismo una forma de renovarse tras el orientalismo", comenta Jorge Cano Cuenca, profesor de la Universidad Complutense de Madrid experto en filosofía clásica.

Del budismo al estoicismo de Silicon Valley

Cuenca, muy crítico con este resurgimiento, defiende su postura mirando al origen de esta tendencia, que se sitúa entre Reino Unido y Estados Unidos. Allí, en 2012, nace, entre otros, el Stoicon, un congreso que ha ido cogiendo cada vez más fuerza y que ahora lleva por todo el mundo a las grandes mentes que siguen esta corriente. Son ellos mismos los primeros que hablan de "estoicismo moderno" (así se llama la empresa que gestiona el evento) y definen el concepto como "un término general, que se refiere al uso del estoicismo en el mundo moderno. Este término pretende ser inclusivo y abarcar diferentes interpretaciones y aplicaciones del estoicismo". Discursos como el suyo han calado y han encontrado un buen nicho entre grandes personalidades, sobre todo del mundo empresarial y deportivo.

Lejos del caso de Luis Enrique, entre este grupo de grandes nombres que se consideran estoicos están Jack Dorsey (ex-CEO de Twitter), Jeff Bezos o el millonario Mark Cuban. Silicon Valley hace tiempo que se rindió a esta moda, tomando baños de hielo y durmiendo en el suelo, pero también está llegando a muchos deportistas profesionales. Hasta Pau Gasol ha hablado de su interés en el estoicismo. El español es uno de los interesados en el budismo que ha encontrado en este corriente una nueva vuelta de tuerca. "Durante los 80 y 90 surgió una serie de corrientes espirituales ligadas al orientalismo y llegó, por ejemplo, el boom del budismo y el zen. El estoicismo se toma ahora como otro caso de espiritualidad que apoya el desapego y el individualismo, y que encima es más sencillo de entender para muchos occidentales, porque básicamente la ética cristiana bebió de estas corrientes desde su origen", añade el profesor.

Autores como Vivar no descarta la influencia de estas corrientes orientales en el nuevo estoicismo, aunque él es tajante al decir que "estoicismo solo hay uno". Desde su punto de vista, budismo y estoicismo "van de la mano", porque ambos defienden la reflexión interna y buscan la felicidad empezando por el yo interior. "Coinciden en puntos como el control de las emociones, la búsqueda de la virtud, el desapego o la forma de enfrentar miedos como la muerte", añade este experto.

Las posturas chocan en asuntos como el individualismo. Un concepto que, para Cuenca, se ha trastocado por completo en esta nueva forma de entender a los estoicos. "El estoicismo no defiende una ética individualista pensada solo para uno mismo y dejando a los demás a su suerte, lo que fomenta es que desde tu interior te analices para dar lo mejor de ti a los demás. Hay muchas similitudes con el pensamiento cristiano y el tratar al otro como a un hermano", comenta. Algo parecido añade el también filósofo Eduardo Infante. "Si investigas, ves que todos los estoicos eran hombres de acción, intervenían en el devenir de sus sociedades, eran políticos. El hombre estoico era un ciudadano universal que no pertenecía a ningún grupo, pero a la vez pertenecía a todos".

placeholder Estatua de Marco Aurelio. (EFE)
Estatua de Marco Aurelio. (EFE)

Vivar no niega que haya gente que aproveche esta tendencia de forma ventajista y solo busque subirse a la ola. "Obviamente, esto pasa en todo lo que genera interés. De repente la gente se pone la camiseta de 'yo soy estoico' y no profundiza más, como si con eso bastase. Por eso nosotros siempre incidimos en que lo importante no es lo que vea el resto, es tu trabajo interior, el cómo te ayuda esto para cambiar tu vida, para ser más feliz, para superar los miedos, para enfrentar el sufrimiento. Lo que opine el resto debe pasar a un segundo plano, porque lo importante es cómo respondes tú a los eventos que vienen de fuera", detalla. Pero defiende a ultranza la utilidad de las normas estoicas para tener una mejor vida en el mundo actual.

¿La autoayuda es decirle la verdad a tu jefe?

La gran duda que queda para expertos como Cuenca es si, más allá de las frases, de verdad la autoayuda adherida al estoicismo es capaz de transmitir realmente la ética de los estoicos clásicos. "Los estoicos defendían una vida en virtud, pero también defendían la franqueza como única vía para ser libre, y no sé si eso se puede llevar a un libro que te vendan en un aeropuerto. ¿Qué te pueden decir, que le digas la verdad a tu jefe?", comenta. "Es algo muy complejo como para traerlo a libros sencillos".

Si uno busca listas de libros de estoicismo relacionados con la autoayuda, las listas van desde las Meditaciones a las cartas de Séneca, pasando por libros modernos de autores relacionados con Stoicon como Massimo Pigliucci, cuyos títulos son Cómo ser un estoico, o Ryan Holiday, El ego es el enemigo. Hay quien incluye también títulos orientalistas como El monje que vendió su Ferrari en esta corriente. Pero los nuevos autores van más allá de los libros. En internet, el estoicismo ha llegado ya a las charlas TED con millones de visualizaciones, hay varios pódcast y hasta planes de entrenamiento centrados en las ideas estoicas.

Vivar es uno de esos divulgadores multidisciplinares. Tiene su propio podcast, está muy conectado al mundo del Crossfit. En las empresas, asegura, hace referencia a frases de Marco Aurelio "decía que cuando bebas un buen vino debes recordar que eso que disfrutas viene de uvas pisadas o que la toga roja que vistes está teñida con sangre de oveja muerta", comenta.

Esa relación con la muerte también la destaca Cuenca, que señala un último punto que tenían en común los estoicos, su relación con el suicidio. "Muchos estoicos romanos se suicidaron para seguir con la coherencia de su vida en libertad y franqueza, elegir ese camino antes de vivir una vida alejada de la virtud. Es más, hay que entender que el propio Séneca escribe sus cartas sabiendo que sus horas están contadas, que está condenado y que todo el mundo a su alrededor está muriendo. Desafía al emperador y se enfrenta a él teniendo el suicido siempre como una opción. Pero esa relación con la muerte no sé si se puede llevar a un libro moderno pues podría tildarse incluso de tendencias suicidas", termina.

"La cosa mejor que ha hecho la ley eterna es que, habiéndonos dado una sola entrada a la vida, nos ha procurado miles de salidas", escribía el pensador cordobés.

Hacia el año 170 después de Cristo, el emperador romano Marco Aurelio decidió que era un buen momento para empezar a escribir un diario. Inmerso en las campañas bélicas que asediaban su imperio, y viendo cada vez más cerca la hora de su muerte, fue poco a poco recopilando todos sus pensamientos en una serie de libros en los que se enfrentaba a su propia vida. Nunca vio su obra como algo divulgativo, pues eran asuntos puramente personales, pero casi 2.000 años después de su muerte, esas mismas reflexiones guían ahora la vida de miles de personas. O al menos una versión de las mismas.

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