El rescate español en Egipto para salvar el "extraño" Kom el-Khamasin y su tesoro
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reconstruir la figura de Imephor

El rescate español en Egipto para salvar el "extraño" Kom el-Khamasin y su tesoro

Una misión arqueológica entre España y Egipto estudia la peculiar ubicación de este yacimiento arqueológico de Saqqara y reconstruye la tumba más importante, la del sacerdote Imephor

Foto: Muros con relieves del yacimiento Kom el-Khamasin (YouTube)
Muros con relieves del yacimiento Kom el-Khamasin (YouTube)

Egipto y España han unido fuerzas para excavar en la zona arqueológica de Saqqara, "una de las más emblemáticas de Egipto", con el objetivo de averiguar más acerca del "extraño" yacimiento arqueológico de la necrópolis faraónica de Kom el-Khamasin. En estos lares del antiguo Egipto, tal y como explica Josep Cervelló, profesor de Egiptología del Departamento de Ciencias de la Antigüedad y de la Edad Media en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB, por sus siglas), se enterró a personajes significativos del Reino Antiguo y del Primer Periodo Intermedio de la historia egipcia, periodos históricos que se extendieron del 2400 al 2500 antes de nuestra era, aunque apenas son seis los actores de los que se tiene documentación a día de hoy. Entre ellos, destaca uno como figura principal por el "curioso" papel que desempeñó en un periodo de crisis en el que empezaba a resquebrajarse el Reino Antiguo: se trata de Imephor Impy Nikauptah, "sumo sacerdote del dios Ptah, la divinidad principal de Menfis, capital del país en aquel tiempo", explican desde la UAH, institución que ha participado en la misión de "rescate" española.

Investigadores del Instituto de Estudios del Próximo Oriente Antiguo de la UAB, que pisaron por primera vez el terreno en 1997 al tener una invitación para visitar el lugar, y del Servicio de Antigüedades de Egipto son los impulsores del proyecto Kom el-Khamasin, una misión hispano-egipcia en el suroeste de Saqqara que se ha llevado a cabo en dos fases —la primera realizada en 2019 y la segunda pospuesta para la primavera de este 2021— concebida como una excavación de rescate con la que evitar más saqueos, como los sufridos en el mismo enclave a finales del siglo XX. La misión se conformó a principios de 2019 tras la aprobación del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto y los datos que se recopilen de este proyecto se sumarán a la información con la que ya se contaba como resultado de los estudios que se realizaron del material recuperado del sitio tras el "violento" saqueo de 1999. Entre las novedades descubiertas, se ha sabido más acerca de cómo era la tumba del sumo sacerdote memfita Imephor hace más de 4.000 años.

El yacimiento de Kom el-Khamasin es una de las pocas necrópolis egipcias que data de finales del Reino Antiguo y principios del Primer Periodo Intermedio y se encuentra en Saqqara, "el sector central de la ciudad de Menfis, que fue la capital de Egipto en la fase más antigua de la historia del país", explica Cervelló en el sitio web que compila toda la información del proyecto. Esta zona es conocida sobre todo por la pirámide escalonada de Netjerkhet, también llamada Djeser, que es el punto central estructural y emblemático de la necrópolis: "En esta época los reyes se enterraban en grandes pirámides y esta necrópolis es toda la zona alrededor de El Cairo, donde se encuentran las famosas pirámides. Las más conocidas son las tres pirámides de Giza: Keops, Kefrén y Micerino, pero hay cerca de 90 que pertenecen a reyes y reinas del Reino Antiguo y también a los del Reino Medio", agrega el profesor de egiptología.

No obstante, dentro del enclave de Saqqara, el yacimiento de Kom el-Khamasin es una zona alejada de cualquier otra construcción y adentrada en el desierto, por lo que se trata de un yacimiento "difícil de vigilar". "Se encuentra a más de dos kilómetros de la pirámide de Merenre", explica por su parte Mohammad Youssef, codirector de la misión hispano-egipcia en un vídeo explicativo de la misión, de ahí el que la gran pregunta de este yacimiento sea el averiguar "por qué hubo gente que vino a esta área y construyeron sus tumbas en un lugar tan alejado de las pirámides como este". Así, uno de los objetivos del proyecto es aclarar "la extraña ubicación" de Kom el-Khamasin, mucho más al oeste que cualquier otro punto de la necrópolis, y descubrir si hay otros yacimientos conectados a este, para contar con un mapa detallado del lugar.

Por el momento, la intervención arqueológica ha permitido recuperar 435 bloques de piedra caliza, 50 de ellos contienen importantes fragmentos de inscripciones y relieves, que habrían formado parte de dos edificios funerarios de unos 10 metros de lado y tres de altura. Uno de ellos sería el lugar de entierro de Imephor, un descubrimiento que los investigadores califican de "extraordinario" al poder recuperar un depósito de fundación "completo e intacto", compuesto por 60 pequeñas jarras de cerámica, dos platillos de alabastro y cinco molas de piedra, que se habrían puesto en los cimientos del edificio para conferirle protección divina.

El pasado de Saqqara

Según lo que cuentan los impulsores del estudio, la misión conjunta entre España y Egipto ha permitido saber quiénes eran las personas enterradas en la necrópolis y conocer mejor al individuo más importante de todos: Imephor, que jugó un papel, en sintonía con las inscripciones, "muy complejo" en el periodo de transición del Reino Antiguo y del Primer Periodo Intermedio, cuando por primera vez en la historia universal un estado centralizado se deshizo y colapsó, explica Cervelló en este sentido. Imephor se construyó la que probablemente es "la tumba más importante del yacimiento" dados los materiales que se han podido recuperar. "Tiene los títulos esperables de un sumo sacerdote, pero también tiene títulos que ninguno de sus predecesores ostentó. Esto nos hace pensar en una situación algo anómala por el momento histórico que le tocó vivir", cuenta Josep Cervelló en relación con el principio de la caída del Reino Antiguo, que "pudo determinar que la carrera de Imephor fuera distinta".

A finales del siglo XX, el yacimiento sufrió "repetidos saqueos violentos" en los que desaparecieron fragmentos de relieves, estatuillas y otros objetos de ajuar, a los que se perdió la pista durante años y de los que se supo de nuevo al exponerse, de repente, en museos o en el mercado de antigüedades. Así. los Mossos d'Esquadra incautaron hace unos años una serie de piedras, que contaban con inscripciones egipcias, a partir de una denuncia que hizo un miembro del equipo del doctor Cervelló. Según concreta Ramón Buxó, arqueólogo del Museo de Arqueología de Cataluña, en un vídeo recogido en el sitio web del proyecto, la pieza más grande y compleja se encontró en una galería de Madrid y ocho piezas más pequeñas estaban en galerías de Barcelona. "Habían formado parte de las paredes o de los muros de las tumbas, se enumeran sus nombres y títulos con ofrendas", indica sobre estos restos Cervelló en el mismo vídeo.

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