Era conocido como el Picasso gallego

Encuentran el cuerpo del pintor gallego Labajjo Grandió devorado por sus animales

Un taxista dio la alarma después de tres semanas sin tener noticias de él y la policía lo encontró en el patio de su casa junto a sus animales

Foto: La Guardia Civil encontró los restos del artista en su vivienda de Friol, en Lugo (iStock)
La Guardia Civil encontró los restos del artista en su vivienda de Friol, en Lugo (iStock)
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Alfredo Rodríguez Labajjo Grandío, un pintor de 80 años y que era conocido en el mundo del arte como el Picasso gallego, ha sido hallado muerto en el patio de su casa de Friol, una pequeña localidad de la provincia de Lugo. Según las primeras hipótesis, el artista podría haber sufrido un infarto que le hubiera provocado la muerte

El cadáver se encontraba en el patio de su vivienda y estaba parcialmente comido por los animales con los que convivía, algunos de ellos perros loberos de unas dimensiones importantes. Según publica La Voz de Galicia, al cuerpo le faltaba, al menos, un brazo y tenía otras marcas producidas por los animales.

Labajjo Grandió vivía solo en su casa y no tenía mucho contacto con sus vecinos, por lo que nadie lo echó en falta durante días. Fue un taxista de Friol al que solía llamar para desplazarse quien se puso en contacto con la policía: llevaba tres semanas sin verlo y temía que le hubiese ocurrido algo.

Un artista especial

La Guardia Civil acudió al domicilio del artista y se lo encontró muerto en el patio y rodeado de sus animales. Estaba al aire libre, por lo que se cree que pudo sufrir un infarto y caer fulminado, aunque habrá que esperar a la autopsia que se le practicará este martes para conocer toda la información.

El artista vivía solo junto a sus animales, por lo que nadie lo echó de menos durante días

Labajjo nació en 1939 en Lugo y a los 20 años se trasladó a Madrid para estudiar Ingeniería Técnica Industrial. Comenzó a pintar en 1951, después de asistir a clase de otro pintor lucense, Antonio Ínsua Bermúdez, pero fue con su primo Tino Grandío con quien se tomó la pintura más en serio.

Acudió al taller del maestro Pedro Mozos, quien vio sus cualidades y trató de que ingresara en la Escuela Superior de Bellas Artes. Sin embargo, Labajjo era un artista especial al que le gustaba ir por libre, saltándose las normas. Se hizo un nombre en el mundo del arte y estaba considerado como el Picasso gallego por su estilo único.

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