entrevista con ian hill, fundador de judas priest

Judas Priest: "Ya no hay grupos de heavy metal que lleguen a un público masivo"

La banda británica, pionera del heavy metal, actúa este sábado en el Download Festival de Madrid

Foto: Ian Hill, el único superviviente de la formación primigenia de Judas Priest. (judaspriest.com)
Ian Hill, el único superviviente de la formación primigenia de Judas Priest. (judaspriest.com)

Es decir Judas Priest y la multitud de 'metalheads' rezar amén. Una de las bandas pioneras del heavy metal, ha sobrevivido a la vorágine de los setenta y los ochenta —el vocalista Rob Halford entró en rehabilitación en 1986 al borde del colapso—, la decadencia de los noventa —Halford abandonó el grupo durante casi veinte años— y la reaparición en los 2000 como un tótem del género, un clásico de toda la vida. Ya como sexagenarios, se enfrentan a los achaques de la edad, a la sustitución del guitarrista Glenn Tipton —que por culpa del Parkinson ha tenido que retirarse— por el productor Andy Sneap y a la pérdida de peso cultural del heavy metal en la actualidad, sin encontrar nuevos nombres que puedan suceder a mastodontes del género como Black Sabbath, Deep Purple o ellos mismos.

El pasado marzo editaron 'Firepower', su decimoctavo álbum de estudio y este fin de semana han encabezado —junto a Ozzy, Guns 'n' Roses y Avenged Sevenfold, entre otros— el cartel del Festival Download de Madrid, que celebra su segunda edición, de nuevo, en la Caja Mágica. Al otro lado del teléfono, el bajista Ian Hill, el único superviviente de la primerísima formación de los Judas, suena vigorizado a pesar de llevar desde el 13 de marzo en una gira que durará hasta marzo del año que viene.

PREGUNTA. La parada del sábado en el Download es sólo una de casi un centenar de fechas que tiene vuestra gira de 2018...

RESPUESTA. Vamos a estar 'en la carretera' hasta el año que viene. Tenemos una semana libre después de Barcelona y luego volvemos otras tres o cuatro semanas de gira por Europa. Después nos vamos a Estados Unidos, donde compartimos cabeza de cartel con Deep Purple durante toda la gira americana hasta septiembre u octubre. Luego nos tomaremos otro descanso antes de viajar por Sudamérica y Japón hasta noviembre o diciembre. Y, por último, nos iremos de 'tour' con Ozzy Osbourne desde enero hasta marzo del año que viene, más o menos. Vamos a estar bastante ocupados durante un tiempo, la verdad.

P. ¿Es de los que siente pereza cuando toca salir o de los que disfruta de las giras?

R. Me encanta viajar desde que era pequeño. Salir de gira, para mí, es el mayor placer. Es que me gusta todo: la gente a la que conoces, las ciudades que visitas, la emoción de subir al escenario y tocar en frente de los fan. Es genial. Es lo que hacemos, básicamente, y porque todavía nos apasiona. Da igual que sea una sala de doscientas personas que de veinte mil personas, cuando sales la emoción es la misma.

Judas Priest en concierto. (Efe)
Judas Priest en concierto. (Efe)

P. Acaban de sacar su decimoctavo disco de estudio. ¿Cómo ha cambiado la industria musical desde que Judas Priest empezó en los 70 hasta ahora?

R. La industria musical ha cambiado mucho en los últimos años. Nunca fue fácil entrar, pero en este tiempo se ha vuelto todo mucho más complicado. La inversión en música nueva siempre ha venido de parte de las compañías discográficas y eso es porque piensan que pueden sacar dinero de ti. Y ahora, con las ventas de discos tan bajas como están, las discográficas son reticentes a invertir en cualquier cosa, porque tienen miedo de no recuperar el dinero. Para mí internet es tan bueno como malo, al mismo nivel. Por un lado, si tienes algo que ofrecer lo pones en internet y le puede llegar a todo el mundo que tenga un ordenador. Pero por otro lado, tan pronto como sacas un disco alguien lo sube a su página web, la gente se lo descarga y tú no te llevas nada. Y es que todo el mundo lo hace; incluso mis hijos lo hacen. Es lo que hay ahora. Ahora sacas un disco para poder salir de gira, porque las giras son lo que nos dan de comer, básicamente. Ahora es al revés, ya no sales de gira para promocionar un disco: sacas un disco para promocionar tu gira. Los beneficios hoy en día salen de las giras, no de los discos.

También, cuando empezamos a finales de los sesenta, había muchos más lugares para tocar en directo. Incluso en una ciudad tan pequeña como en la que me crié debía de haber cuatro o cinco salas, desde las grandes hasta el pub más pequeño. Ahora no hay ningún sitio para tocar y siquieres ver a alguien, la mayor parte de las veces tienes que ir a Hampton o a Birmingham. Y es una pena.

P. Y ¿a nivel del funcionamiento del grupo? ¿Cómo encaran ahora la grabación de un disco nuevo?

R. Richard, Glenn y Robin tienen mucho instinto creativo y tenían material nuevo, así que decidimos sacar un disco, aunque es algo que siempre hemos tenido en mente de todas formas. Así que simplemente se pusieron a ello. Después nos mandaron las demos y los brutos a Scott y a mí para dar nuestra opinión y para meter los ritmos de las baterías y, más tarde, entramos directamente al estudio. Tras la última gira nos tomamos un tiempo de descanso para recargar las pilas y estar con nuestras familias, así que con todo hemos estado como dieciocho meses desde que empezamos a componer hasta que terminamos de grabarlo e hicimos las mezclas.

Tom Allom ha estado trabajando con nosotros desde hace décadas, encargándose las mezclas de los directos o remasterizando algunos de los discos de aniversario. Le preguntamos que si quería producirnos el disco nuevo y enseguida se apuntó. Pero también queríamos a alguien de fuera y conocíamos la reputación de Andy Sneap, que ha hecho un gran trabajo no sólo para grupos nuevos, sino para algunas de las bandas clásicas como Saxon, Accept y grupos del estilo, así que le tentamos y le planteamos si tenía algún problema con trabajar con Tom, y los dos aceptaron y la verdad es que han congeniado muy bien y no me sorprendería si volviesen a trabajar juntos en el futuro. Hemos trabajado también con Mike Exeter como ingeniero de sonido. Y todos han hecho un trabajo tremendo en la grabación del disco.

P. Andy Sneap, además, sustituye Glenn Tipton, que ya no puede tocar la guitarra después de que su Parkinson haya ido a peor. ¿Cómo se lo ha tomado el grupo? ¿Y él?

R. Creo que el principal problema de Glenn es la energía. Puede tocar un par de temas del tirón, pero no puede aguantar ya un set completo sobre el escenario. Fue un día muy muy triste cuando se dio cuenta él mismo de eso. Estábamos ensayando con toda la banda y... bueno, en la última gira siguió un proceso parecido porque entonces le acababan de diagnosticar de Parkinson, aunque todo el mundo lo sabía ya, pero progresó bastante y con los ensayos fue mejorando y mejorando. Y al final de los ensayos pre-gira estaba listo para darlo todo en los conciertos. Pero también era bastante obvio que esta vez no iba a pasar lo mismo. Él mismo se ha echado a un lado y ha dicho: "no puedo seguir haciendo esto". Todos podíamos ver lo mucho que ha intentado luchar. Pero él mismo ha sido quien sugirió a Andy Sneap como su sustituto. Y Glenn ahora mismo no está girando con nosotros, pero, si se nos unirá en algún momento o no, no lo sabemos. No podemos prometer nada. Pero es un hombre muy valiente y estamos todos esperándole.

P. Mirando la cartelera de los grandes festivales heavies, casi todos los cabezas de cartel son grupos que van a cumplir el medio siglo en activo. ¿Por qué no hay renovación generacional? ¿Por qué no hay grupos de heavy nuevos que tengan un éxito más allá de los márgenes?

R. Es una pregunta difícil. El heavy metal no surgió de un día para otro. Evolucionó. Tardó casi una década en desarrollarse y en convertirse en el 'heavy metal' que conocemos hoy en día. Nuestros referentes eran gente genil y de todo tipo, desde el pop hasta el heavy rock. Y todas esas influencias las asimilamos inconscientemente mientras estábamos aprendiendo a tocar y a hacer música. Hoy en día hacemos todo tipo de canciones, canciones que te pueden hacer llorar y canciones que te hagan pasar mucho miedo. Y todo lo que hay en medio. Pero en los 90 y los 2000 el metal empezó a fragmentarse y a ir en direcciones muy diferentes: speed metal, death metal, gothic metal. No hay nada malo en ello, pero limita bastante el público potencial, el 'fanbase'. Hay pocas bandas como nosotros o Iron Maiden o Deep Purple o Ozzy Osbourne que sean atractivas para un público más amplio y creo que por eso no hay bandas nuevas que lleguen a un público masivo. Nosotros hemos hecho temas comerciales, los Maiden han hecho temas comerciales, también Black Sabbath. Todos hemos estado en las listas de éxitos, pero nunca con un tema heavy o 'fast speed', siempre con una canción a medio tempo más comercial. Pero los nuevos grupos ya no hacen esto, sino que están centrados en el aspecto más 'hard' de esta música. Quizá por eso ya no llega a las listas de radio o de televisión.

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