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'El día de mañana': un paseo por la Barcelona del franquismo

Mariano Barroso dirige la adaptación de la novela homónima de Ignacio Martínez de Pisón que se estrena este viernes

Foto: Un momento de la serie 'El día de mañana', de Mariano Barroso. (Movistar )
Un momento de la serie 'El día de mañana', de Mariano Barroso. (Movistar )

Cuando en 1966 Justo llegó con su madre a Barcelona desde su pueblo natal, en Aragón, la Gran Vía todavía se llamaba de José Antonio y a los inmigrantes aragoneses la policía apenas los dejaba bajar del tren para mandarlos de vuelta por donde habían venido. A otros los encerraban en la cárcel de Monjuïc, como si fueran maleantes o delincuentes, "como si fueran a robar o a violar o a matar, cuando lo único que querían era trabajar y conseguir un trozo de pan que llevarse a la boca". Así comienza 'El día de mañana' (2011), la novela con la que Ignacio Martínez de Pisón retrata la Barcelona tardofranquista a través de las peripecias de Justo, un buscavidas que en su escalada a la cúspide social va dejando un reguero de víctimas, estafados y corazones rotos. La historia que ahora ha adaptado Movistar+ en formato serie, dirigida por Mariano Barroso —flamante nuevo presidente de la Academia de cine— y escrita por Alejandro Hernández, que se estrena este viernes y que se ha presentado en el recién nacido festival Lo que viene, que se celebra este fin de semana en Tudela de Navarra.

Decía Alfonso Guerra que a España no la iba a reconocer ni la madre que la parió, pero aunque hayan pasado más de 40 años en esas aguas se reconocen algunos lodos. Con los grises liándose a palos hasta con la curia, con los grupos clandestinos cospirando, con las élites, los desheredados, todos amordazados por una dictadura que murió cuando quiso y en la cama. Y en medio de todo, Justo (interpretado por Oriol Pla). "De ahí venimos y ahí seguimos", suspira Barroso. "Este país tiene un poco la maldición del día de la marmota. En la serie se intenta retratar esa distancia social, porque fíjate que una de las primeras cosas que dice el primo de Justo cuando lo ve es que 'es un cateto'. ¡Tío, si acabas de llegar tú también! El tío se permite despreciarle. Somos así. Hay países que están hechos de inmigrantes y ni se les pasa por la cabeza ese rechazo al inmigrante".

Karra Elejalde en 'El día de mañana'. (Movistar )
Karra Elejalde en 'El día de mañana'. (Movistar )

"Yo era muy niño en 1966 pero estoy lleno de referencias de mis hermanos mayores y de aquella época, especialmente en Barcelona, que siempre tenía ese contraste entre una ciudad muy bella y muy luminosa y muy abierta, con Francia al lado, pero al mismo tiempo con todo un submundo en el que ocurrían cosas muy terribles y muy sombrías", explica. "Esa luz, esa bruma del Mediterráneo, esas avenidas, la alegría de la gente de las ramblas contrastaba con lo que ocurría en esa comisaría de vía Laietana". Allí estaba la Jefatura Superior de Policía, donde en 1941 se creó la Brigada de Investigación Social, también conocida como la político-social, encargada de reprimir —o suprimir— la oposición al Régimen en la Ciudad Condal. Los vecinos contaban cómo más de un detenido había 'saltado' desde las ventanas del edificio y cómo se oían los gritos de los interrogados. Y ahí es donde trabaja el comisario Mateo Moreno (Jesús Carroza), uno de los personajes principales de la trama de 'El día de mañana'.

Los vecinos contaban cómo desde la comisaría de vía Laietana más de un detenido había 'saltado' y cómo se oían los gritos de los interrogados

Aunque la propuesta le vino de parte del productor Fernando Bovaira, para Barroso —flamante nuevo presidente de la Academia de cine, además— 'El día de mañana' es un proyecto que le toca muy de cerca. "La Barcelona de 1966 es el lugar y el momento de mi vida, también. El año 66 es el año en el que yo, con cinco años, me marché de Barcelona. Y de repente me he encontrado con el regalo de poder regresar a mi ciudad en el año en el que me fui. Y hay algo muy mágico en eso". Y además de Pla y Carroza, Barroso ha vuelto a esa época de mano de actores como Aura Garrido y Karra Elejalde.

Aura Garrido y Oriol Pla en 'El día de mañana'. (Movistar )
Aura Garrido y Oriol Pla en 'El día de mañana'. (Movistar )

'El día de mañana' habla de las fantasías como motor, pero también como trampa. Justo quiere medrar y tiene la labia y la facha —perdonen que vuelva a Galdós— para ascender en la vida. De peluquero a comercial, de comercial a vendedor por catálogo, de vendedor por catálogo arriba, más arriba, construyendo su escalera a base de engaños. Un jetilla al que se le va de las manos. Los había antes y los hay ahora, sólo hay que ver las noticias. "Había una voluntad nuestra desde el guión de contar la historia de un tipo que se ve obligado a mentir", explica el director. "Su objetivo es muy noble, porque viene a salvar la vida de su madre, lo que pasa es que las circunstancias le hacen estar en modo supervivencia. Lo que pasa es que su código ético es bastante cuestionable. Le han dado un mapa equivocado y cuando se equivoca, intenta volver atrás pero ya es tarde".

Siguiendo los pasos de Justo, la serie recuerda cómo se trataban hace cuatro décadas temas como la homosexualidad, el aborto o el rol de la mujer en la sociedad. "En esa época la homosexualidad era considerada una enfermedad y las mujeres era inconcebible que se dedicaran a otras cosas que no fueran lo que les dijeran sus padres o sus tíos o su familia".

En 1966 la homosexualidad era considerada una enfermedad

"La novela es muy rica y muy rigurosa y muy prolija en datos y referencias", admite Barroso," y luego nos hemos documentado mucho sobre la época, desde la forma de comportarse. Y hemos hecho una adaptación no sólo de la parte visual o la parte estética —el equipo de dirección de arte a mi modo de ver es brillante—, sino en cosas mucho más básicas de las formas de comportarse de la gente entonces: los ritmos, las urgencias, que son muy relativas, no como las de ahora. El tiempo, la paciencia, que es un arma que utiliza justo de una forma muy medida y muy meditada para conseguir sus objetivos, cosa que ahora sería casi impensable. No es sólo una cuestión de mobiliario o de colores, que también, pero por ejemplo había además una sensación generalizada de escasez que descubrí en el proceso y es impresionante ver la cantidad de cosas y de objetos con los que hemos llenado nuestras vidas. Antes eran los esenciales: la mesa, la cama, la silla, un cuadro, una tele. Y ahora... hemos invadido las fachadas de neones y carteles".

Mariano Barroso dirige a Oriol Pla y Aura Garrido. (Movistar )
Mariano Barroso dirige a Oriol Pla y Aura Garrido. (Movistar )

'El día de mañana' transcurre durante varios años, en los que se va viendo el inmovilismo fruto de años de No-Do, de persecuciones y de chivatazos a la menos sospecha. ¿Que tienes un libro de un autor ruso? Sospechoso. ¿Que te reúnes con tus amigos a hablar de política en un país en el que sólo se puede hablar de un tipo de política? Culpable. Y así era difícil levantar la cabeza. Hubo que esperar hasta 1978. "Así somos y eso sigue ocurriendo ahora también. Somos una sociedad en la que la gente no participa, en general. El otro día fui a ver una obra muy buena de Mamet, 'Muñeca de Porcelana', con José Sacristán, y en un momento su personaje dice: 'Es que todo el mundo quiere ir al cielo pero nadie quiere morirse antes'. Y eso es lo que nos pasa. Nos encanta quejarnos pero nadie hace nada".

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