ÉCHATE UNAS RISAS

La reacción de Isabel II a un comentario sobre el 'pene' en una cena con de Gaulle

Según los expertos británicos, es vox pópuli que la monarca tiene un ingenioso sentido del humor que ha "salvado la situación" en numerosas ocasiones

Foto: La reina Isabel II. (EFE)
La reina Isabel II. (EFE)

Isabel II se ha caracterizado siempre por sacar su sentido del humor, por muy rígido que fuese el acto al que asistiera. Con una sonrisa perenne se ha distinguido siempre por ser una persona serena y tranquila que genera ambientes distendidos hasta en los momentos más serios.

Muchas le consideran muy espontánea y jamás se ha cortado un pelo si se ha tenido que saltar el protocolo porque le haya entrado la risa. Según Adam Helliker, autor del próximo libro sobre la familia real británica, la reina tiene un carácter descarado que ha salvado numerosas veladas.

Con tanto carisma hay cientos de anécdotas que la matriarca y sus familiares han vivido a lo largo de los años y que poco a poco van saliendo a la luz. En esta nueva publicación se revelan algunas de ellas.

¿Pene o felicidad?

En 1960 la reina organizó una cena de estado en el Palacio de Buckingham para honrar al entonces presidente francés Charles de Gaulle, quien estaba en una visita oficial en Londres con su esposa, la señora Yvonne de Gaulle. Se sabía que la mujer del dignatario francés tenía poco dominio del inglés, y durante la cena, la barrera del idioma condujo a un incómodo y gracioso incidente cuando alguien le preguntó sobre la jubilación de su marido.

La reina Isabel y su marido comparten el mismo sentido del humor, pero él mismo ha reconocido que sus chistes pueden ser arriesgados

"¡Charles ha sido una figura pública tan importante, una presencia tan grande en la escena francesa e internacional durante tantos años! Qué tranquila te parecerá ahora cuando llegue la jubilación en comparación con todos estos años. ¿Qué es lo que más esperas en estos años?", a lo que Yvonne respondió: "A penis (un pene)". Evidentemente eso no era lo que quiso decir, pero la pronunciación le jugó una mala pasada, ya que ambas palabras suenan similar en inglés.

Se produjo un silencio incómodo durante unos minutos hasta que Isabel acudió al rescate y dijo con una amplia sonrisa: "Ahhhhh, happiness (felicidad)". Se comenta que el duque de Edimburgo, que comparte el ingenioso humor de la monarca, adora particularmente este incidente cómico de la visita de estado francesa.

Bromistas

Casados ​​durante 72 años, Felipe e Isabel "siempre han podido reírse y divertirse juntos", tanto que el duque siempre le gastaba alguna broma improvisada sin que ella lo supiera, según los expertos de la casa real inglesa.

Una de las razones para que su amor haya resistido el paso del tiempo es por su capacidad para reír en pareja. De hecho, según un estudio publicado en 'Personal Relationships', compartir este tipo de momentos indica que una relación es sana. Esto significa básicamente que si ambos suelen jugar y bromear es probable que cuenten con una relación emocionalmente perfecta y con altas probabilidades de éxito.

Foto: EFE/Neil Hall.
Foto: EFE/Neil Hall.

En una ocasión, antes de una cena, él cogió uno de sus perros favoritos y lo escondió en un armario. Cuando le preguntó que dónde estaba, su marido se hizo el despistado y contestó que "no tenía ni idea", pero le salió el tiro por la culata porque el animal escuchó la voz de su dueña y ladró hasta que lo encontraron. Él mismo ha reconocido que sus chistes pueden ser arriesgados. Concluyó una gira por Australia y Nueva Zelanda en 1968 diciendo: "Como sucede a menudo, he descubierto que hubiese sido mejor mantener la boca cerrada".

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