EL INFIERNO YA ESTÁ AQUÍ

Los mejores trucos para dormir durante una ola de calor

Parece que nada nos puede quitar el inmenso sofoco que estamos viviendo estos días. Ya no solo durante el día, sino también por la noche. Combate el insomnio con estos consejos

Foto: Foto: iStock.
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Calor, calor y más calor. En estos días, apenas comenzado el verano, quizás sea la palabra que más se repite en todos los bares, centros educativos y empresas de toda España. A decir verdad, nada nuevo bajo el sol. La idea de estar a cuarenta grados a la sombra parece no convencer a nadie, y los expertos no dejan de recomendar que nos mantengamos hidratados y evitemos la actividad física en las horas centrales del día. Lo típico pero, ¿y el sueño?

Se da por inaugurada la temporada de dormir sin manta ni nada de ropa. Las ventanas permanecen abiertas toda la noche en una desesperada búsqueda por intentar refrescar la casa antes de que vuelva a hacerse de día y el sol regrese para dejarnos a todos fritos. Al margen de lo obvio, hay muchas otras cosas que puedes hacer para tener una noche reparadora. El diario británico 'The Independent' ha consultado a un grupo de expertos para aportar una serie de consejos y trucos prácticos con los que poder caer en los brazos de Morfeo más rápidamente.

La temperatura ideal para conciliar el sueño está entre los 16 y 26 grados

1. Aunque suene absurdo, mete tu pijama en el congelador durante un par de minutos. Evidentemente, envuélvela en una bolsa de plástico. Si no tienes mucho espacio en el congelador, puedes meter solamente la funda de la almohada, lo que hará tu noche un poquito más fresca.

2. Llena una botella de agua helada y colócala en los conocidos como "puntos enfriamiento": rodillas, tobillos, muñecas, cuello, ingle y codos. También puedes llevártela a la cama y dormir abrazada a ella, aunque eso es más extremo.

3. Echáte crema 'aftersun' o de aloe vera antes de dormir. Mucho mejor que previamente la hayas dejado unos minutos antes en el refrigerador.

4. Llena un frasco de perfume vacío con agua fría y rocíate después la piel con él, sobre todo en la parte posterior del cuello y la nuca, así como en las rodillas.

5. Usa pijamas de algodón y sábanas finas. El algodón de buena calidad es ideal para domir y mantenerse a una temperatura fresca, ya que es muy transpirable.

6. Asegúrate de no ingerir demasiadas proteínas, ya que esto puede calentar tu cuerpo al aumentar el metabolismo.

7. Ingiere comida picante, pero al menos tres horas antes de acostarte. A pesar de que suene contraproducente, puede conseguir que sudes y así se enfríe el cuerpo.

8. Haz ejercicio por la mañana en lugar de por la noche, como es lógico: no conviene realizar actividad física durante las horas centrales del día.

9. Dúchate mejor por la tarde con el objetivo de bajar la temperatura corporal. Si te enfrías demasiado va a ser peor, ya que tu cuerpo reaccionará a ese cambio repentino de temperatura.

10. Todo cerrado durante el día: ventanas, persianas y cortinas.

11. Apaga todos los dispositivos eléctricos del dormitorio ya que emiten calor. Del mismo modo, desenchufa todos los aparatos.

12. Mantén tus pies frescos: déjalos descansar sobre una bolsa de hielo si sientes mucho calor.

13. Coloca una bandeja de hielo y ponla frente al ventilador. Sentirás un frescor que alivia de forma total el calor.

14. Bebe agua durante prácticamente todo el día, pero no demasiado por la noche. Se recomienda aproximadamente beber medio litro antes de acostarte para mantenerte hidratado y evitar tener que levantarte por la noche para ir al baño.

Pasar una buena noche es esencial para procesar la información recibida a lo largo del día, así como para reparar el cuerpo física y mentalmente

15. Duerme separado de tu pareja. Si dormís pegados, evidentemente pasaréis más calor.

16. Duerme pegado a la ventana.

17. Duerme con los calcetines fríos o un poco húmedos, al igual que la camiseta.

18. Moja tus muñecas o pies con agua fría antes de meterte en la cama.

19. Si te despiertas en mitad de la noche, mójate el cuello y la frente con agua fría.

20. Humedece un pañuelo y mételo en el frigorífico una hora antes de irte a la cama. Luego, póntelo en la frente.

La temperatura óptima para dormir está entre los 16 y los 21 grados, mientras que el cerebro necesita estar un poco más fresco que el resto del cuerpo. En noches cálidas en las que los termómetros pueden no bajar de los 23 grados, esto evidentemente significa un problema. Y más si lo tienes que compatibilizar con una rutina de trabajo exigente, ya que aunque el verano dura tres meses aproximadamente, las vacaciones no tanto, por lo que esa dificultad para dormir afecta mucho más de lo que creemos a nuestra vida diaria.

"Una buena noche es imprescindible para procesar toda la información recibida a lo largo del día, así como para reparar y reequilibrar el cuerpo física y mentalmente", asegura Nerina Ramlakhanm, experta en todo lo relacionado con la salud del sueño, al diario británico. "Para que podamos dormir bien se debe dar una situación ideal en la que existe una diferencia de temperatura dividida entre nuestro cuerpo y cerebro, es decir, un cuerpo cálido y una cabeza fría".

Alma, Corazón, Vida

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