Una canícula sin precedentes en Europa

Ola de calor récord: atención en estas provincias, temperaturas por encima de 42º

Es probable que las temperaturas extremas persistan hasta el 1 de julio y no se descarta que puedan prolongarse durante los primeros días de mes en algunas zonas

Foto: La primera ola de calor del verano dejará temperaturas por encima de los 40 grados. (EFE)
La primera ola de calor del verano dejará temperaturas por encima de los 40 grados. (EFE)

Todos los elementos se han conjurado para que el verano arranque con temperaturas inusualmente altas en la parte interior de España. La entrada de aire extremadamente cálido procedente del continente africano, junto con las condiciones de inestabilidad atmosférica y la fuerte radiación solar propia de estas fechas, ha provocado que los termómetros rebasen los 40 grados en el centro, la mitad sur y el cuadrante nordeste de la Península a partir de este miércoles, según ha anunciado la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).

[Siete provincias en "riesgo extremo"]

Es probable que las altas temperaturas persistan, al menos, hasta el lunes 1 de julio y no se descarta que puedan prolongarse durante los primeros días de mes en algunas zonas, precisa el organismo público, que "debido a la intensidad y duración del episodio" ha emitido un aviso especial por ola de calor. Tampoco darán tregua las noches, pues las mínimas se mantendrán por encima de los 20 grados en amplias zonas e incluso podrían no bajar de los 25 en el interior de la mitad sur y centro peninsular.

Infografía: La Tierra, cada año más cálida | Statista Más infografías en Statista

El fenómeno infunde más terror en el resto de Europa, donde son menos comunes registros tan altos. El servicio meteorológico Méteo-France predice temperaturas de entre 35 y 40 grados en la mayor parte del país vecino y coincide con el vaticinio de los expertos alemanes, que calculan una alta probabilidad de llegar a los 40 grados e incluso batir el récord histórico, situado en los 40,3 grados de 2015 en Baviera. Por su parte, Dinamarca, Suecia y Noruega experimentarán temperaturas próximas a los 30 grados, mientras que Reino Unido pasará de las alertas por tormentas al calor generalizado.

Calor abrasador en el interior

Un total de 25 provincia activaron este miércoles avisos por altas temperaturas máximas. Concretamente, estuvieron en riesgo importante (consideración que precede a la de riesgo extremo) Zaragoza, Navarra, Guipúzcoa y Vizcaya, mientras que en alerta amarilla se mantendrán Granada, Jaén, Huesca, Teruel, Cantabria, Albacete, Ciudad Real, Cuencia, Guadalajara, Toledo, Burgos, Soria, Barcelona, Gerona, Lérida, Madrid, Ibiza y Fomentera, Mallorca, Menorca, La Rioja y Álava. Las temperaturas subirán en todo el país —salvo en Andalucía, Ceuta, Melilla y Canarias— con especial incidencia en los valles del Ebro, Tajo, Guadiana y Guadalquivir. En Baleares también podrán superarse los 35 grados, sobre todo en el interior de Mallorca.

Esta dos provincias vascas han pasado a nivel rojo el jueves y a las otras dos alertas naranjas se han sumadolas de Huesca, Teruel, Ciudad Real, Guadalajara, Toledo, Burgos, Barcelona, Girona, Lleida, Madrid, La Rioja y Álava, al tiempo que entran en aviso amarillo otras regiones como Córdoba, Cantabria, Ávila, Palencia, Segovia, Soria, Valladolid, Zamora, Tarragona, Badajoz y Cáceres. Las temperaturas serán significativamente altas en el este y el centro de la Península este día, principalmente en el valle del Ebro, y habrá calimas en la mitad oriental. Las mínimas no bajarán de 20 grados en el área mediterránea y los valles del Ebro, Tajo, Guadiana y Guadalquivir.

Las altas temperaturas persisten el viernes, cuando 13 comunidades se mantienen en alerta por temperaturas extremas, con mayor incidencia en Aragón, Cataluña, La Rioja y Navarra, donde hay alerta roja (riesgo extremo) por valores iguales o superiores a 42 grados. El sábado, las temperaturas tenderán a subir en el cuadrante suroeste peninsular y, en general, cambiarán poco en el resto hasta el punto de que los termómetros se situarán por encima de los 44 grados en Badajoz, Córdoba, Girona y Zaragoza, de acuerdo a la previsión de RTVE. La situación será parecida el domingo, pero a partir de entonces existe cierta incertidumbre: se iniciará un ligero descenso en el noreste que podría generalizarse a toda la Península a partir del lunes, pero las máximas seguirán siendo hasta entonces superiores a los 35 grados en el interior.

Un oasis en el noroeste y las islas

Canarias, Galicia, Asturias y Cantabria serán las únicas opciones seguras para huir de la ola de calor. Mientras el interior peninsular se empieza a cocer a partir del miércoles, en el noroeste peninsular se esperan cielos nubosos con precipitaciones acompañadas de tormenta que podrían extenderse de forma más débil hacia el litoral cantábrico. También habrá intervalos nubosos con alguna lluvia débil en el archipiélago canario, así como nubes bajas en Valencia y el suroeste de Andalucía.

Únicamente en el noroeste podrán darse precipitaciones aisladas durante el jueves, con algún chubasco o tormenta en el entorno de la cordillera Cantábrica occidental. En el Estecho y Melilla, donde habrá algunas nubes bajas matinales, las máximas no superarán los 25 grados, temperatura similar a la de Canarias, que albergará intervalos nubosos con baja probabilidad de precipitaciones débiles. En A Coruña, Cantabria y Asturias las máximas no pasarán de 23 grados, mientras que en Pontevedra irán en ligero aumento desde los 24 y 31 grados previstos para el jueves, respectivamente, hasta los 31 y 37 del sábado.

La ola de calor azota media Europa deja imágenes que se repetirán los próximos días

El viernes habrá, incluso, un ligero descenso en parte del litoral y las islas que se mantendrá el viernes sin descartar alguna precipitación débil y local en Canarias y un panorama nuboso o cubierto en el norte de Galicia y el Cantábrico. Los intervalos de nubes reinarán en las mismas zonas el sábado y el domingo —con 25 grados de máxima en Pontevedra y 19 en Santander— en contraposición al resto de cielos despejados antes de dar paso a un descenso generalizado de las temperaturas.

¿Qué se considera ola de calor?

Todos los elementos se han conjurado para que este verano arranque con temperaturas inusualmente altas en el interior de España: la entrada de aire extremadamente cálido procedente del continente africano, las condiciones de inestabilidad atmosférica y la fuerte radiación solar propia de estas fechas. Aún así, no existe una definición única y precisa de ola de calor. Aun así, no existe una definición única y precisa de 'ola de calor' y la AEMET se limita a hablar de "episodios de temperaturas anormalmente altas, que se mantienen varios días y afectan a una parte importante de nuestra geografía". A este respecto, el organismo público recuerda que en muchas ocasiones se tiede a exagerar sobre el tema: "En verano es normal que haga calor y no podemos hablar de ola de calor cuando las temperatuas, aún siendo altas o incluso muy altas, sean realtivamente habituales en el período estival".

También depende, en gran medida, de la zona. Por ejemplo, en Sevilla las temperaturas superan los 35 grados en torno al 60% de los días de verano y los 38 grados durante el 25%, mientras que en Molina de Aragón la temperatura máxima registrada hasta la fecha es, precisamente, 38 grados; de tal forma que un día con máximas de 38 grados podría considerarse parte de una ola de calor en la localidad castellanomanchega, pero seguramente no en la andaluza. Siguiendo esta lógica, la AEMET sólo utiliza el concepto para referirse a las situaciones en las que, al menos tres días, "el 10% de las estaciones consideradas registran máximas por encima del 95% de sus registros diarios entre los meses de julio y agosto del periodo 1971-2000".

Ciencia

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
6 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios