hay gente muy cruel

Una mujer le llamó gordo. Su respuesta fue genial: la puso en su sitio

¿Qué harías si alguien se mete con tu físico en una aplicación para ligar? Podrías agachar la cabeza o responder, como el protagonista de esta historia

Foto: La aplicación estrella de la postmodernidad. (iStock)
La aplicación estrella de la postmodernidad. (iStock)
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Internet es un agujero negro. Un hervidero en el que puedes encontrar cualquier cosa, desde venta de materiales que los legítimos dueños han dejado atrás hasta páginas de dudoso contenido moral o foros en los que se tratan temas variados y todos igual de interesantes. Pasamos tantas horas mirando pantallas que los propios anuncios de la tele nos tienen que recordar (he aquí una ironía) que vivamos una vida más allá del teléfono. Ahora con las aplicaciones es aún peor.

Tinder nos brinda siempre buenos momentos. La aplicación con la que decides si te quedarás con alguien o pasarás al siguiente candidato juzgando únicamente un par de fotos es el paradigma del romanticismo postmoderno. Y cuando una conversación especialmente jugosa se viraliza tenemos tema para días. Eso es lo que le ha pasado a dos usuarios que se encontraron y que podrían haber llegado a tener algo... pero la llama del amor se apagó antes de prenderse. Él era demasiado gordo.

Por favor, no te suicides, seguro que alguien te quiere algún día. Solo que no seré yo, no me gusta la gente gorda

Ella, conocida como 'Becca', le dijo con una sinceridad que desarma: "He dado a 'me gustas' sin querer. Eres demasiado gordo para mí. No me gusta la gente gorda, lo siento". Después de semejante muestra de sensibilidad y respeto hacia el físico de los demás, la chica decidió proseguir para intentar arreglarlo: "Por favor, no te suicides, seguro que alguien os quiere a ti y a tu husky siberiano algún día. Solo que no seré yo".

El contraataque

El chico, en lugar de agachar la cabeza y recibir el golpe decidió contraatacar, le contestó: "Un momento, ¿estoy gordo? ¿Cuándo ha pasado tal cosa?", pero no quedó ahí, continuó: "Te prometo que no me voy a suicidar. Gracias por la opinión sobre mi persona, trataré de mejorar. No estoy interesado en c**** de todas formas". Con la palabra censurada se podía referir tanto a las personas que no son excesivamente simpáticas como a una parte del cuerpo específica de las mujeres.

Con esto terminó la conversación. El chico decidió compartir la grata experiencia en Internet, donde muchas personas le contestaron elogiándole. "Cualquiera puede hacer dieta y cambiar su aspecto físico, pero dejar de ser una mala persona no es tan fácil". A otros les llamaba más la atención el hecho de que la chica hubiera desdeñado al husky siberiano: "¿Quién puede decirle que no a un perrito?".

Las aplicaciones son oscuras y albergan horrores. Pero a veces, aunque nos hayan atacado, podemos levantarnos, limpiarnos el polvo y seguir jugando más fuerte que nunca. Es lo que se aprende de esta historia. Y que no se debe juzgar a nadie por un par de fotos, claro, sobre todo si tiene un husky siberiano.

Alma, Corazón, Vida

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