EL PROCRASTINAR SE VA A ACABAR

Los mejores trucos para que no te cueste nada planchar la ropa

Que la arruga es bella no es algo que podamos decir siempre, sobre todo cuando se encuentra en una camisa. Acaba con pilas infernales de ropa en menos de lo que tardas en decir 'odio la plancha'

Foto: Calma, compañero. Si quieres, puedes. (iStock)
Calma, compañero. Si quieres, puedes. (iStock)

Para gustos, colores. Siempre hay alguien que se descuelga diciendo que planchar le relaja, pero para el común de los mortales esta tarea doméstica es de lo más desagradecida, tanto que, con ánimo (o desánimo) de procrastinar, vamos acumulando ropa sucia en el cubo hasta que nos vemos obligados a vestirnos con prendas que ni siquiera combinan y, al final, ponemos una lavadora. O dos, o tres, o las que hagan falta… El resultado es encontrarnos con una pila de ropa por planchar que parece un enorme monstruo trapero gritándonos: “¡Venga, esclavo, trabaja! ¡Que no quede ni una arruga!”.

Según un artículo publicado en 'The Sun', planchar puede ser, no divertido, pero sí mucho menos duro y tedioso de lo que se nos antoja, si seguimos los siguientes consejos:

1. No sobrecargues la lavadora

Puede que suene a perogrullada ('si no quieres plachar, no laves demasiado'), pero tiene todo su sentido: cuando llenamos demasiado el tambor, la ropa una vez limpia está mucho más plegada, ergo, deberás planchar con fruición para quitarle todas las arrugas. No obstante, hay que decir algo en favor del ecosistema: la media carga de las lavadoras no es ni ecológica ni económica.

2. Recoge la ropa en cuanto acabe el lavado

Muchos de nosotros dejamos la lavadora encendida y vamos a trabajar o salimos a hacer compras y cuando termina el programa de lavado a veces nos da pereza recoger la ropa. Pues pan para hoy y hambre para mañana, porque sacarla de la lavadora y tenderla es solo un momento, y lo que haces olvidándola en el tambor es que coja olor a humedad y además cueste mucho más de planchar.

3. Saca la ropa de la secadora cuando esté

Si eres uno de los afortunados que cuenta con una, habrás comprobado que las prendas tienen menos arrugas. El mejor consejo es que pruebes a sacarlas cuando están calientes y las coloques estiradas o colgadas, y verás como ni siquiera tienes que plancharlas, las arrugas se van solas.

Pon cubitos de hielo en tu secadora, porque los objetos duros ayudan a mitigar las arrugas y el vapor que se forma acaba de eliminar el resto

4. Sacude las prendas

Cuando traslades la ropa de la lavadora a la secadora, prueba a sacudirla antes para evitar que no se seque retorcida, porque luego lo pagarás caro con la plancha.

5. Cuelga la colada

Hay quien espera que las prendas se sequen solas en un montón, un error que, además de darte bastante trabajo luego, hace que las toallas y otros tejidos huelan a humedad y sean un criadero de bacterias. La recomendación es que las seques en el exterior, colgadas de perchas o utilizando pinzas. Para las prendas más delicadas o de lana es mejor usar perchas más recias y de contornos redondeados, que evitarán que al secarse parezcan pellizcadas.

6. Pásate a lo sintético

Las fibras sintéticas como el poliéster, al contrario que el algodón, casi nunca necesita plancha. De hecho, muchas cadenas de tiendas están confeccionando camisetas que no se planchan para niños y personas que no quieren perder tiempo en esta tarea.

7. Separa por tipos de tejido

La mayoría de nosotros hacemos coladas según el color de la ropa, pero deberíamos tener también en cuenta el tipo de tela y si es más recia o delicada. Cada prenda requiere ciclos de lavado diferentes y tenerlo en cuenta ayuda a minimizar la cantidad de arrugas.

No tiene ningún sentido que pases dos horas planchando si tu armario está a reventar. Organiza tus estantes para no trabajar en balde

8. Pon cubitos de hielo en tu secadora

Puede sonar una locura pero los objetos duros ayudan a evitar arrugas y, además, cuando los cubitos se deshacen su vapor acaba de eliminarlas. ¡Un truco muy ingenioso!

9. Aprovecha el vapor

Si cuelgas la ropa con arrugas en el baño mientras estás tomando una sauna o un baño, el vapor, como ocurría con los cubitos, hará desaparecer las arrugas.

10. Ordena tu armario

No tiene sentido que dediques varias horas a planchar la ropa y luego la guardes en un armario atiborrado y de cualquier manera. Si vas a realizar este esfuerzo, organiza los estantes y perchas para que las prendas se mantengan en perfecto estado.

Prueba algunas de estas sugerencias la próxima vez que debas combatir una monstruosa pila de ropa y si aun así se te sigue haciendo un mundo planchar, dile a tus amigos que se vuelven a llevar los plisados o hazte nudista. A fin de cuentas, nuestros abuelos de las cavernas no planchaban la ropa, y ¿acaso alguien les criticó por tener el taparrabos arrugado? No te preocupes, ocúpate. O será a ti a quien tengan que planchar las arrugas.

Alma, Corazón, Vida

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