CÓMO ALCANZAR LA RESILIENCIA

Deja de amargarte y sé feliz: las 6 claves que debes conocer para sacarte todo el partido

Nos pueden arrebatar la libertad, la comida, nuestros derechos, pueden maltratarnos o denigrarnos, pero hay una cosa de la que solo nosotros somos los dueños: nuestros pensamientos

Foto: A pesar de que nos ocurran desgracias, está en nuestra mano tomar la iniciativa. (iStock)
A pesar de que nos ocurran desgracias, está en nuestra mano tomar la iniciativa. (iStock)

La falta de autoestima se encuentra en la base de muchos de nuestros problemas psicológicos, de la ansiedad a la depresión. Por eso, la psicóloga clínica especializada en autoestima Silvia Congost nos explica en 'Autoestima automática' (Zenith) de qué manera podemos reforzar esa parte de nuestra personalidad. En el fragmento que reproducimos a continuación la autora se sumerge en la resiliencia, una de las habilidades más útiles para reforzar la confianza en nosotros mismos.

'Autoestima automática' de Silvia Congost.
'Autoestima automática' de Silvia Congost.

«Recuerda que por mucho que hayas sufrido, siempre hay alguien que sufre más que tú, y antes eso solo quedan dos opciones: pudrirte por dentro o bailar al ritmo de la vida»

–Película: 'Kamikaze'

«Cuando creas que nada puedes cambiar, recuerda que puedes cambiarte a ti mismo.»

Victor Frankl

Más allá de cuáles sean las creencias que hayamos incorporado sobre nosotros mismos, tenemos innata una capacidad para adaptarnos y superar las adversidades de la vida. Es lo que llamamos «resiliencia». Un referente en este tema, es sin duda Victor Frankl, reconocido psiquiatra y neurólogo austriaco que, por su condición de judío, en 1942 fue deportado a un campo de concentración nazi junto a su esposa y sus padres. Él fue el único de los cuatro que sobrevivió. Tras su liberación en 1945, regresó a Viena y escribió su maravillosa obra 'El hombre en busca de sentido', en la que describe cómo era la vida de un prisionero en aquel infierno, desde su perspectiva de psiquiatra. En el libro explica que incluso en las condiciones más extremas de deshumanización y sufrimiento, el hombre puede encontrar una razón para vivir. Enfatiza el hecho de que nos pueden arrebatar la libertad, la comida, nuestros derechos, pueden maltratarnos o denigrarnos, pero hay una cosa de la que solo nosotros somos los dueños: nuestros pensamientos. Aquello en lo que nos centramos y a lo que damos más importancia solo podernos elegirlo nosotros.

Ante la imposibilidad de cambiar la realidad en la que se encontraba, Frankl decidió cambiar sus pensamientos y con ello la interpretación de aquellos duros acontecimientos.

Aunque nos haya sucedido algo muy doloroso, debemos dejar de quejarnos, de actuar desde el victimismo, que no nos ayuda a cambiar nada

Se ha discutido acerca de si esta capacidad era innata o adquirida, pero hoy sabemos que, si bien es cierto que es inherente a todo ser humano, su desarrollo se verá favorecido o no en función del entorno en el que crezcamos. Así, dependiendo del entorno en el que hayamos crecido seremos resilientes –es decir, tendremos flexibilidad para asumir determinadas situaciones límite y sobreponernos a ellas– o bien personas frustradas, victimistas o con tendencia a la negatividad.

Sea cual sea nuestra realidad y por mucho dolor que estemos sintiendo, al leer el libro de Frankl tomamos conciencia de que si algunas personas tuvieron la capacidad de afrontar algo tan duro como lo hizo él, también tendremos la capacidad de superar cualquier cosa que nos pueda pasar en nuestro día a día. Por lo menos, me gustaría que tuviéramos claro que la capacidad para hacerlo está en nosotros. A partir de ahí, podemos elegir vivir aquellos hechos desde la desesperanza y la resignación, o hacer lo que haga falta y esté en nuestras manos para cambiarlos.

¿Cómo hacerlo? ¿Cómo conseguir esa transformación? Seguidamente te voy a detallar cuáles son las pautas básicas para ser más resiliente:

Deja de quejarte y sobreponte a los acontecimientos duros / difíciles / traumáticos: aunque nos haya sucedido algo muy doloroso para nosotros, ante la imposibilidad de cambiar esa realidad (si ello es así, esto es, no podemos hacer nada para cambiarlo porque no depende de nosotros) antes que nada debemos dejar de quejarnos, de actuar desde el victimismo, que no nos ayuda a cambiar nada y aún nos hace sentir peor. Aceptar la realidad es algo absolutamente necesario si queremos seguir avanzando.

Busca las propias fortalezas y capacidades: si ya tenemos claro que ha sucedido eso y que hay que aceptarlo, debemos buscar nuestros puntos fuertes, nuestras capacidades, nuestros dones, lo que nos conecta con nuestra fuerza interior y que nos ayudará a salir de allí. Es bueno pensar en todas las situaciones complejas que hemos superado anteriormente en nuestra vida gracias a ese potencial maravilloso que llevamos todos dentro.

Piensa de manera constructiva: es muy importante que no nos hundamos cuando algo no sale como queríamos. Debemos aprender a ver los problemas o las crisis como oportunidades para cambiar cosas y mejorarlas. De nada sirve quedarnos atascados, debemos buscar la salida a partir de ese «fracaso»: focalizarnos en otros objetivos, confiar en que la vida nos tiene preparadas muchas sorpresas agradables y empezar a mirar hacia delante. Es básico el compromiso con nosotros mismos y la responsabilidad para mejorar esa situación o hacer que se produzca un cambio o mejora. Y, sobre todo, sin olvidar y confiar en que el potencial y las capacidades para salir de ese problema o crisis están ya en nosotros.

No te esfuerces en intentar ser alguien que no eres solo por complacer. Sé auténtico y di lo que pienses

Involúcrate más: implícate más en tus relaciones personales, preocúpate por los demás e intenta cuidarlos. Nuestra red social es absolutamente vital para nuestra felicidad y si no cultivamos esos vínculos, en los momentos difíciles nos vamos a arrepentir. Somos seres sociales y necesitamos relacionarnos. Por ello, es de gran importancia cuidar estas relaciones.

Sé asertivo: intenta convertirte en una persona asertiva y honesta contigo y con los demás. No te esfuerces en intentar ser alguien que no eres solo por complacer. Sé auténtico y di lo que sientas y pienses. Aprende a decir «no» cuando esto sea lo que quieres decir.

Actúa: es determinante que ante las dificultades y problemas consigamos seguir adelante. Debemos redefinir de nuevo nuestros objetivos y propósitos, ya que a lo mejor con los cambios deben ser modificados. Una vez hecho esto, hay que ponerse en marcha. Sin detenerte. Tal como le decía Rocky a su hijo: «La vida volverá a golpearte y no importa lo fuerte que golpees sino lo fuerte que pueden golpearte... Pero tú eres capaz de todo, y hasta que no empieces a creer en ti, no tendrás tu vida propia».  

Alma, Corazón, Vida

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios